jueves, 18 de enero de 2018

Rubielos de Mora.



Rubielos de Mora es un pueblo de Teruel que se encuentra a 52 km de la capital en dirección sureste, forma parte del grupo de los pueblos más bonitos de España y motivos no le faltan. Nuestra visita a Rubielos se encuadró en nuestro viaje por Teruel  y Castellón. Había muchos pueblos de la provincia de Teruel que nos hubiera gustado visitar porque son preciosos, pero hubimos de seleccionar por no desviarnos mucho de nuestro camino, por lo que tras visitar Albarracín nos dirigimos hacia Rubielos que se encontraba en nuestra ruta hacia Castellón. 

El pueblo de Rubielos recibe también el sobrenombre de  "Pórtico de Aragón" por su situación geográfica sobre un altiplano que domina la provincia, en el interior de la sierra de Gúdar. El origen del pueblo es de época romana, como así lo atestiguan algunos restos arqueológicos encontrados en el municipio, aunque las primeras referencias escritas de la villa son del siglo XII. El trazado urbano actual procede de la reforma arquitectónica realizada en el siglo XVI, de esta época son muchas de las casas solariegas y edificios destacables que podemos encontrar hoy en dia. La villa fue declarada conjunto histórico-artístico en 1980.

Llegamos al pueblo y tras aparcar fuera de la muralla atravesamos la puerta de San Antonio para pasar al casco histórico, cerca de esta puerta se encuentra la casa consistorial, edificio renacentista con un bello patio. Allí está ubicada la oficina de turismo y organizan visitas guiadas del pueblo, pero tienen un horario muy limitado. Desgraciadamente a nuestra llegada la visita guiada ya había salido de la oficina por lo que decidimos ver el pueblo por nuestra cuenta. 




Además del edificio del ayuntamiento  destaca el edificio de la excolegiata, hoy iglesia de Santa María la Mayor. Es un edificio de estilo barroco construido en el siglo XVI y reformado en 1620. La villa cuenta con varias ermitas, siendo la  más antigua la de los Santos Adbón y Senén, del siglo XV, en ella destaca su rosetón gótico. La ermita de Santa Ana fue construida en el siglo XVII, la ermita del Pilar que se encuentra en la antigua casa de los marqueses de Villasegura. Además de estas están también las ermitas de Santa Bárbara, de San Roque, la del Calvario y la de los Desamparados. Hay además en la villa dos conventos, el de los Carmelitas Calzados con un precioso claustro y el de las Madres Agustinas que se encuentra extramuros. 






Como villa amurallada, Rubielos llegó a contar con hasta siete puertas de acceso por sus murallas, de ellas hoy perduran dos, la de San Antonio y la del Carmen, ambas del siglo XVI. La puerta de San Antonio posee una de la torres y puertas más bellas de Aragón.




Callejeando por la villa nos damos cuenta de la cantidad de casas solariegas que en ella se encuentran y de la belleza de sus ventanas de forja, tiradores en puertas, sus aleros y sus escudos. Los dinteles de las puertas de muchas casas aún conservan de la época medieval símbolos u objetos tallados en piedra que hacían referencia a la profesión de la persona que habitaba la casa.





Dada la importancia paleontológica de esa región, además del conocido centro de Dinópolis en Teruel, hay otros centros de Dinópolis en diversos pueblos de la provincia, en Rubielos encontramos el centro conocido como región ambarina, en el que se pueden observar numerosos fósiles encontrados en la zona. Sin duda un aliciente más para los dinoadictos.

sábado, 13 de enero de 2018

Ruta por la costa almeriense, de Mojácar a Carboneras.



Adoro el mar, aunque no me gusta pasar mis vacaciones en playas abarrotadas de gente tostándose al Sol. Pero me gusta el mar, su color, su sonido, su luz, el ambiente que lo rodea....!Vamos a la playa! !es febrero!, hace frío, !qué más da! el mar es igual de azul, la luz es incluso más bonita. Con estas premisas nos decidimos a pasar el puente del día de Andalucía en Mojácar. Escogimos un hotel con piscina climatizada y actividades para los niños, por usar el traje de baño para algo. En nuestros tres días en Mojácar una de las rutas en coche que hicimos fue ir hasta Carboneros para ver la Playa de los Muertos. 

Ya habíamos visitado el pueblo de Mojácar en anteriores ocasiones, aún así estuvimos paseando por sus calles. El pueblo es bastante pintoresco, aunque en esta ocasión estaba un poco deslucido por unas obras en su plaza principal, que usualmente está  llena de terrazas y desde la que es posible disfrutar una preciosa puesta de Sol, y por la falta del colorido de las buganvillas, que aún estaban en fase invernal.


Mojácar aún conserva el trazado árabe primitivo de su origen en su casco antiguo, pero nuevas edificaciones fruto de boom turístico han hecho perder una parte de su encanto, a pesar de ello sigue teniendo rincones preciosos.  El barrio del Arrabal es el antiguo barrio judio del siglo XVII y en el destacan su callejuelas con trazado medieval. La Fuente de la Mora fue el lugar donde el último gobernante árabe de Mojácar pactó una entrega pacífica de la ciudad a los Reyes Católicos, hay una placa conmemorativa del suceso encima de la fuente de doce chorros de agua. Uno de mis rincones favoritos es la puerta de la ciudad, construida en el siglo XV.




Otro lugar destacable es la Iglesia de Santa María, delante de la cual hay una plaza con una estatua en honor a las mujeres de Mojácar, representadas en su traje típico portado agua. Por todo el pueblo encontraremos la figura del indalo, pintura rupestre encontrada cerca de Velez Blanco y a la que los habitantes de Mojácar otorgaban capacidad protectora,  hoy se ha convertido en el símbolo de Almería.

Figura del Indalo. Andy Roberts Wikipedia images.


Desde Mojácar tomamos la carretera comarcal AL-5107, es una carretera que después de abandonar las áreas de urbanizaciones que forman Mojácar Playa, adquiere una gran belleza, ya que se adentra en la montaña y nos regala preciosas vistas de la costa almeriense. A lo largo del camino hay varios miradores en los que podéis parar para disfrutar las vistas, como  el mirador de la Granatilla y el mirador del Lance. Desde este último podemos ver la mole semiderruida del famoso hotel Algarrobico. 



Pasamos también por un pequeño núcleo rural atravesado por la carretera y con gran encanto en el que hay una pequeña ermita que constituye un bello rincón. En este pueblo hay también varios restaurantes y alguna casa rural.



En cuanto a playas, a lo largo de la ruta también es posible acceder a algunas bastante menos concurridas que las de Mojácar costa, y de gran belleza, como la playa de la Granatilla y la playa del Algarrobico, de aguas cristalinas y sobre la que se yergue el esqueleto del hotel Algarrobico, declarado ilegal y largo tiempo esperando ser derruido. El final de nuestra ruta es la preciosa playa de los Muertos. 

Playa de los Muertos. Isol wikipedia commons


Antes de llegar a la playa de los Muertos hemos de atravesar la población de Carboneros, antaño villa pesquera y hoy localidad turística algo afeada por la cementera que se encuentra en la carretera de la costa hacia la Playa de los Muertos. Lo más destacable de Carboneras es el Castillo de San Andrés. 

La playa de los Muertos es un paraiso para los buceadores por la belleza de sus aguas cristalinas. Es una playa de grava blanca extremadamente fina mezclada con cuencas diminutas de cristales y piedras de distintos colores. Hay un parking cerca de la carretera, pero después el acceso es bastante empinado y largo por lo que no es apta para personas con movilidad reducida. Aún así la caminata merece la pena. 


miércoles, 10 de enero de 2018

Alcaraz. Joya del renacimiento manchego.




Alcaraz es un bonito pueblo de Albacete que tiene el honor de ser el lugar de nacimiento del gran arquitecto del renacimiento Andrés de Vandelvira. La influencia de Vandelvira se nota en el pueblo, que tiene una bella Plaza Mayor con edificios muy destacables. Aunque por su tamaño actual lo podemos considerar un pueblo, Alcaraz tiene título de ciudad desde 1429, siendo Juan II de Castilla quien otorgó este. Su origen es aún más antiguo, siendo el emplazamiento actual de origen árabe, de esta época quedan restos de un castillo.



Vamos a visitar Alcaraz en nuestro viaje de vuelta entre Valencia y Ubeda. Elegimos la ruta de vuelta pasando por la N-322 para tener la oportunidad de visitar este bello pueblo-ciudad. Nuestro viaje lo hacemos aprovechando el puente de la Constitución, el día está frio y ventoso, pero aún así es una estupenda parada. Venimos desde  Albacete, así que accedemos al pueblo por la primera entrada que encontramos y tomamos dirección centro.  Atravesamos dos columnas que indican el comienzo del camino  de la Virgen de Cortes, en el que se recibe y despide a la patrona en la romería. Seguimos dirección centro y atravesamos la calle mayor y la Plaza. En la parte alta del pueblo, pasada la Plaza Mayor, hay una carretera en la que es fácil aparcar, en esta zona hay además varios restaurantes. Si no os gusta atravesar con el coche lo que luego vais a ver andando os recomiendo entrar por la segunda entrada, la primera si venís desde la provincia de Jaén, y llegar directamente a la carretera donde están los restaurantes  para aparcar. De aquí a la plaza son menos de 50 metros.

La oficina de turismo se encuentra en un lateral de la misma plaza, aunque el pueblo es pequeño, nos dirigimos allí primero para saber si hay alguno de los edificios de la plaza que se pueda visitar por dentro. Nos dicen que solamente la iglesia, que tenemos oportunidad de visitar antes de la misa de domingo.

La iglesia de la Santísima Trinidad es de estilo gótico, destacando su bella puerta de entrada, en su interior hay tres capillas de estilo renacentista.






El conjunto arquitectónico de la Plaza Mayor es impresionante, llama la atención tanta monumentalidad en un pueblo relativamente pequeño, está claro que tuvo una gran importancia en siglos anteriores. El conjunto monumental de la plaza está considerado conjunto histórico-artístico. Tiene planta rectangular y está rodeada por tres lonjas renacentistas, la parroquia de la Santísima Trinidad y dos torres, la del Tardón y la de la Trinidad.

Torres de la Iglesia de la Trinidad y del Tardón en lonja Santo Domingo.

La lonja de Santo Domingo, construida en el siglo XVI, consta de dos cuerpos, en el inferior una galería porticada y en el superior destaca un gran escudo con las armas de Felipe II, junto a ella la Torre del Tardón. Otro de los edificios de la plaza es la lonja de la Regateria, compuesta por doce arcos de medio punto y doble galeria porticada. En su parte derecha se abre el arco de Zapatería que da acceso a los restos del castillo de origen árabe.

Lonja de Regatería

Arco de Zapatería.


La Lonja del Alhorí está situada al norte de la plaza y es también del siglo XVI. Es actualmente el ayuntamiento de la ciudad. Consta de doble galería porticada, destacando en lo más alto el escudo imperial de Carlos I de España.


En la fachada lateral del Ayuntamiento destaca la Puerta de Alhorí, construida por Andrés de Vandelvira, es la única obra que se conserva de su etapa de juventud, data del año 1531 y es la obra más importante de estilo plateresco en la provincia de Albacete. Actualmente da entrada a la oficina de turismo.



Una vez salimos de la Plaza Mayor, nos adentramos en la calle Mayor, donde vemos unos cuantos palacetes con escudos en sus fachadas, son casas particulares por lo que no es posible visitarlos. La calle tiene también un tramo porticado con columnas y termina en un arco que da acceso a la zona monumental.







Tras la visita volvemos sobre nuestros pasos a la parte alta del pueblo donde hemos decidido comer en el Asador Alfonso VIII, allí disfrutamos de una comida manchega con un pisto manchego, atascaburras y unas carnes a la brasa que nos saben a gloria. Ya saliendo del pueblo en dirección a Úbeda observamos las ruinas de un antiguo acueducto, construido entre los siglos XV y XVI para abastecer de agua la ciudad. El arco que se conserva era uno de los cinco ojos originales de este y es un arco apuntado gótico.



La visita de Alcaráz se puede complementar con la visita al santuario de la Virgen de Cortes cuyo acceso está en la misma nacional 322, algo antes de llegar al pueblo viniendo desde Albacete. El 26 de Agosto la Virgen es trasladada desde su santuario a la ciudad de Alcaraz, siendo esta romería una de las más importantes y espectaculares de Albacete, permanece en Alcaraz hasta el 8 de Septiembre cuando es devuelta al santuario.

También cerca y saliendo del pueblo en dirección Úbeda, encontramos el desvio hacia el famoso Balneario de Don Benito que constituye un complejo de hoteles alrededor del balneario y restaurante muy cuidado y agradable a la vista. La carretera de acceso a este balneario es también la que debemos seguir si nuestra intención es visitar el pueblo de Riopar y el bello paraje del Nacimiento del Rio Mundo. Nosotros no seguimos esta ruta porque ya lo conocemos y nuestra intención es seguir dirección Úbeda.

En la Sierra de Alcaraz hay también rutas de senderismo muy interesantes como la que sigue la antigua via de ferrocaril Baeza-Utiel. Además en un paraje denominado los Batanes, situado a 3 km, hay unas pinturas rupestres y una bonita cascada llamada Salto de Caballo.

La N-322 está bastante descuidada, sobretodo en la provincia de Jaén, con dos desvios provisionales, cerca de las localidades de Villanueva del Arzobispo y Villacarrillo que llevan como 20 años sin ser arreglados. Aún así es un bello recorrido ya que entre Albacete y Úbeda podemos disfrutar de bellos paisajes, sobretodo en la zona conocida como el Jardín que atraviesa la pedanía de este nombre. Vemos como va cambiando el paisaje con zonas de serranía y boscosas, hasta que nos adentramos en la provincia de Jaén con sus mares de olivos y sus montañas de fondo.






sábado, 6 de enero de 2018

Tarifa y ciudad romana de Baelo Claudia.




Dentro de nuestra ruta por la costa de Cádiz hemos decidido visitar hoy  las ruinas de Baelo Claudia, cerca de la espectacular playa de Bolonia y la ciudad de Tarifa. Partimos de Sanlucar de Barrameda y en nuestro camino hacemos una primera parada  para visitar el bonito pueblo de Vejer de la Frontera.

Baelo Claudia fue una ciudad romana cuyo origen se remonta al siglo II a.C, su emplazamiento fue determinado por la importancia del comercio con el norte de África, ya que era el principal puerto marítimo que conectaba con Tánger en Marruecos. El periodo de máximo esplendor de la ciudad se sitúa entre los siglos I y II d.C a partir del cual se inicia su decadencia, entre otras cosas debido a que fue en gran parte arrasada por un maremoto. Aunque tuvo un ligero rebrote en el siglo III d.C, fue definitivamente abandonada en el siglo VII.

En el actual yacimiento se conservan los restos de los elementos más representativos de una ciudad romana, estando alguno de ellos en bastante buen estado de conservación, esto hace la visita al recinto una experiencia muy agradable para los niños, que pueden imaginar perfectamente como era la vida en esta ciudad en su época de esplendor. A la entrada del recinto está el centro de interpretación donde hay  un museo  en el que se cuenta la historia de la ciudad y  que tiene algunas piezas arqueológicas muy interesantes. Desde su puerta principal tenemos unas magníficas vistas de la preciosa playa de Bolonia.



La visita a Vejer se ha alargado un poco y llegamos a Baelo Claudia un poco antes de las dos de la tarde, el recinto cierra a las tres en esta época, la visita al yacimiento es gratuita. Comenzamos con una rápida visita al museo, ya que al disponer de solo una hora no queríamos dejar poco tiempo para la visita a la ciudad. Dentro de los restos arqueológicos destacan:
  • Las puertas que se conservan de la antigua muralla.
  • El palacio de justicia o basílica judicial situado en el foro frente a los templos. Está presidido por una estatua del emperador Trajano de más de tres metros de altura.


  • Los templos, tres de ellos dedicados a dioses romanos, Júpiter, Juno y Minerva y uno dedicado a la diosa egipcia Isis, cuyo culto estaba muy extendido entre los romanos.
  • El teatro, siendo este el mayor edificio de Baelo Claudia, con un aforo de hasta 2000 personas.
  • Los restos de los acueductos que transportaban el agua a la ciudad.



Tras la visita al yacimiento teníamos intención de pasar un rato en la playa de Bolonia y visitar también su famosa duna, pero al llegar vemos que el viento de levante hace imposible disfrutarla, por lo molesto de la arena, así que tras comer en uno de los restaurantes que hay a pie de playa nos vamos a Tarifa.

Tarifa tiene un casco antiguo amurallado muy bonito. Una encrucijada de calles blancas de un trazado árabe tortuoso. Llegamos a Tarifa y aparcamos fácilmente en la Avenida de Andalucía, muy cerca de la Puerta de Jerez, entrada al casco antiguo y única puerta que queda de las tres que había  en el recinto amurallado. Sobre dicha puerta hay un emblema que recuerda la conquista de la ciudad por el rey Sancho IV.



Desde la puerta de Jerez vamos andando y disfrutando de las bonitas calles de Tarifa hasta llegar a  la iglesia de San Mateo. Este templo fue edificado sobre los restos de una antigua mezquita. Es una iglesia construida en el siglo XVI, a esta época corresponden sus tres naves con crucería gótica, la fachada principal se construyó en el siglo XVIII.




Desde allí vamos hacia las murallas medievales y recorremos estas hasta el mirador sobre el puerto en el que se puede ver la costa de África. Es posible realizar un paseo por la parte superior del recinto amurallado, donde unos 500 metros  se han habilitado para ello.




Desde el mirador nos dirigimos hacia el Castillo de Guzmán el Bueno, este castillo se encuentra situado sobre un saliente elevado sobre el mar.  Aunque su origen se remonta a la época califal, debe su nombre a Alonso Pérez de Guzmán, alcaide de Tarifa en 1294. Cuando los musulmanes ponen cerco a la ciudad  le reclaman rendir el castillo a cambio de entregarle a su hijo que era su prisionero. Don Alonso decide sacrificar a su hijo antes que entregar la plaza. El castillo ha tenido una función defensiva ininterrumpida desde su construcción, siendo hoy en día aún propiedad del ministerio de defensa.  Hoy alberga un centro de interpretación castellano-nazarí.




Desde el castillo nos vamos hacia el puerto, desde el que es posible tomar un ferry hasta Tánger, aunque nos tienta la idea no está en nuestros planes seguir la ruta por el norte de África. Después de este agradable paseo por Tarifa y dado que el viento ha amainado un poco decidimos ir a la cercana playa de los Lances.



La visita nos gusta mucho y nos quita el mal sabor de boca que nos dejó no poder disfrutar la magnífica playa de Bolonia.














jueves, 4 de enero de 2018

Castillo de Almodóvar del Río.





Almodóvar del Río es un pueblo cordobés situado a 24 km de la capital. La principal atracción turística es su espectacular castillo. Esta fortaleza ha aumentado su fama tras ser uno de los escenarios de la exitosa serie "Juego de Tronos", concretamente Altojardín, hogar de la dinastía Tyrell. En el tercer capítulo de la séptima temporada, la fortaleza es tomada por Jaime Lannister. Curiosamente, al contrario que en la ficción,  el castillo  permanecíó inexpugnable a lo largo de su historia.

 El castillo está situado sobre un cerro, en la parte baja de este hay un parking, el acceso al castillo se ha de realizar a pie o bicicleta, aunque es posible llegar en coche para aquellas personas con dificultad para caminar. Se puede subir por el camino asfaltado o a través de un sendero que permite un agradable paseo disfrutando de las vistas de la campiña y el pueblo.



La fortaleza se puede visitar de forma libre o con una visita guiada teatralizada, nosotros realizamos la visita libre. La entrada se compra en la misma taquilla y tiene un coste de 8 euros para los adultos y cuatro para los niños, los menores de cuatro años no pagan entrada. Junto a la entrada entregan un plano del recinto. En el castillo hay un restaurante, en este se celebran comidas medievales bajo reserva, pero solo en fechas determinadas. 

El castillo es de origen musulmán, erigido en el siglo VIII, su emplazamiento era fundamental para la defensa de Córdoba.  La situación geográfica de Almodóvar del Río, situada en un cerro a 252 metros sobre el rio Guadalquivir, que en esta época era navegable en este tramo, le daban una gran importancia estratégica. Durante la Edad Media tuvo también una gran importancia estratégica, siendo ampliado sucesivamente por distintos reyes cristianos, entre ellos Pedro I  "el cruel".



Con el paso de los años entró en un periodo de decadencia y deterioro, hasta que a principios del siglo XX se inicia su proceso de reconstrucción por Rafael Desmaissieres y Farina, XII Conde de Torralva, junto al arquitecto Alfonso Fernández Casanova. Las obras se inician en 1901 y finalizan en 1936. La reconstrucción no está exenta de polémica ya que  algunos consideran que en las obras se hicieron grandes modificaciones de la estructura original. La verdad es que el resultado es espectacular y una  visita muy amena y divertida tanto para adultos como para niños. Atravesar la puerta del castillo nos sumerge en el mundo medieval, con sus almenas, torres y mazmorras.




Dentro del castillo hay salas tematizadas con maniquies que representan escenas medievales que hicieron las delicias de nuestros hijos. También le llamaron especialmente la atención las mazmorras. En una de las torres es  posible ver una colección de réplicas de espadas musulmanas, castellanas y de otros orígenes. Además desde las murallas se puede disfrutar  de unas magníficas vistas del rio Guadalquivir. Hay también un patio con mesas y bancos que constituye una agradable zona de descanso a la sombra de los árboles.







En el castillo hay también una sala donde un holograma del conde de Torralva nos narra la historia del edificio y dos proyecciones que completan la historia de la fortaleza. No falta ni siquiera una réplica de la espada Excálibur clavada en su piedra para que intentéis convertiros en reyes.



Sin duda una gran visita para los más pequeños y es que pocas veces hay oportunidad de visitar un castillo tan reconstruido y ambientado en la época medieval.