domingo, 28 de marzo de 2021

10 planes para disfrutar la Sierra de Cazorla



Tenemos el lujo de vivir a corta distancia de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas, por lo que la hemos visitado en muchas ocasiones, disfrutando sus rutas y paisajes. He querido hacer una recopilación de actividades y lugares que podéis visitar en la sierra. Son opciones muy diversas, entre las que seguro encontraréis  aquellas que más se adapten a vuestro gusto, ya que en la sierra todo el mundo encuentra algo que le guste. Aunque el parque natural es bastante amplio, yo voy a hablaros de la zona que mejor conozco, que es la parte de la Sierra más cercana a Cazorla. 

 

1- Visita al Centro de Visitantes de la Torre del Vinagre y al Jardín Botánico.

La Torre del Vinagre es una visita imprescindible si es la primera vez que recorréis esta zona,  y muy didáctica y entretenida si vais con niños, ya que dentro se exponen los diversos ecosistemas que cohabitan en la sierra. El centro consta de varias salas, una sala de interpretación, una de proyección y el museo de la caza. La visita al centro es gratuita y dispones de una amplia zona de aparcamiento en el exterior. 

Enfrente  del centro de visitantes encontramos el acceso al jardín botánico, una visita también muy interesante. En el jardín botánico se pueden distinguir tres zonas. En la primera se representan, aprovechando la ladera en la que está ubicado el jardín, las distintas formaciones vegetales que, según la altura y humedad, podrían encontrarse de forma natural en estas sierras. De esta forma, las plantas de alta montaña quedan en la parte superior del jardín para descender hasta las plantas acuáticas.

Durante el recorrido encontramos otro espacio dedicado a las plantas exclusivas del parque como la singular violeta de Cazorla. Para finalizar, los frutales y plantas ornamentales que tradicionalmente se han venido cultivando en la zona.



2- Ruta del Borosa.

 


Es sin duda la ruta estrella de la Sierra de Cazorla, la más conocida y también la más transitada. Para iniciar esta ruta hay que desviarse de la carretera principal del parque a la altura del Centro de Visitantes Torre del Vinagre y coger la carretera que sale en dirección a la piscifactoría. Es a la altura de esta donde encontramos la zona de aparcamiento para iniciar nuestra ruta a pie.

Ya os he hablado de ella en una anterior ocasión, por lo que podéis ver todos los detalles en el siguiente enlace,  ruta del río Borosa.



3- Nacimiento del río Guadalquivir y Tejos milenarios.




Tomamos la dirección del camping Puente de las Herrerías y después de este hay una pequeña área recreativa, desde este punto la carretera se convierte en pista forestal. El camino, sin estar especialmente mal, tiene bastantes baches. 

Poco antes de llegar al nacimiento del Guadalquivir hay una bifurcación de la carretera, el nacimiento del Guadalquivir es el desvío de la izquierda, está indicado, el otro desvío sigue hasta la Iruela. 

Pasamos por delante del nacimiento para detener el coche a poca distancia, en un aparcamiento al lado de una bonita área recreativa. Después nos acercamos a ver el nacimiento. En el momento de nuestra visita llevaba bastante agua, pero en época estival puede estar casi seco. 
 
A un kilómetro del área recreativa se inicia una ruta que nos lleva hacia la zona de los Tejos milenarios, entre los que hay un ejemplar de dos mil años. 



4- Cerrada del Utrero y Cascada de Linarejos.




Esta es una ruta cortita y fácil de recorrer, también es de las más populares de la sierra. Nosotros la combinamos con la visita al nacimiento del Guadalquivir, ya que se haya en esa dirección. Os contamos todos los detalles en una anterior entrada que podéis leer aquí.



5- Barco solar del Tranco.

Se trata de un barco que utiliza energía solar para realizar sus rutas por el pantano del Tranco. La zona de embarque se encuentra próxima a la presa del Tranco, concretamente en el km 75 de la carretera A-319. Nosotros realizamos esta ruta hace un par de años y las entradas se compraban en un restaurante desde el que parte el camino que lleva hacia el embarcadero. Os aconsejo que llaméis antes para aseguraros que tanto el restaurante como las rutas del barco están abiertas, ya que debido a las restricciones por la pandemia operan de forma intermitente. El teléfono de información es 953002276, también atienden por WhatsApp en en número 647765420.

El barco oferta dos rutas, una más larga en dirección a Hornos y otra en dirección a la Isla Cabeza de Viña, de una hora y media de duración.  

Podéis completar la visita con un refrescante baño en el cercano  "Charco del aceite". Una zona recreativa con mesas y zona de baño, solo apta para los más valientes, incluso en verano, ya que el agua no sube de cinco grados.




6- Sendero del río Cerezuelo y Cascada de la Malena.




Este es un bello sendero que parte desde el casco antiguo de Cazorla. Es una bonita ruta circular que os llevará unas dos horas y media. Es muy sencilla y agradable de recorrer. Durante el camino el río os deleitará con saltos y pozas, confiriendo al camino una gran belleza.  Os hablé de ella en una anterior entrada, por lo que podéis leer todos los detalles aquí.



7- Ruta del río Aguasmulas y mirador Cabeza de la Viña.




La ruta del río Aguasmulas es poco transitada, por lo que es ideal para aquellos que quieran relajarse en soledad. 

Para realizarla hay que ir en dirección al camping de Cotorríos, y luego cruzar el río hacia el camping de la Pascuala. Después tomaremos una pista forestal que nos llevará a un refugio de montaña llamado Casa de los Bonales, lugar donde hay que aparcar e iniciar la ruta. 

Es una ruta lineal de nueve kilómetros, por lo que son 18 en total. Los primeros 4 o 5 discurren al lado del río y son bastante agradables de recorrer, encontramos durante este tramo caminos que se dirigen hacia el río y en los que merece la pena detenerse. El sendero en estos primeros kilómetros es muy bonito, ya que vas disfrutando la vista del río, con sus saltos y pozas, e incluso una caudalosa presa a la que se accede desde un pequeño sendero que se desvía del camino principal. Nos acompaña en nuestro caminar una tupida vegetación mediterránea con encinas, madroños, pinos, lentiscos y cornicabras.

Después comienza un tramo de mayor pendiente que abandona el río y nos llevará al mirador del Recó del Aguasmulas. Se trata de un anfiteatro rocoso donde nace este río, encontraréis también praderas y huertos abandonados, restos de cortijos, ahora ruinosos.  Aquí acaba la pista forestal, pero los más aventureros pueden continuar, ya que un sendero de montaña sale de este lugar en dirección a Pontones, la señal indica cuatro horas de ruta desde este punto hacia Pontones. 

Si se os queda un poco corta la jornada, podéis completarla con la visita al cercano mirador de Cabeza de la Viña, localizado a la orilla del embalse del Tranco. Desde él podemos observar la Isla Cabeza de Viña, a la que tan solo se puede acceder andando cuando las aguas del embalse están bajas. En ella se localizan los restos del castillo de Bujaraiza, de origen árabe. 




8-Bóveda del Cerezuelo.




Esta es una ruta cortita, pero muy especial, ya que discurre en su mayor parte de forma subterránea.  Para realizarla hay que contactar con la oficina de turismo de Cazorla, situada en las ruinas de la iglesia de Santa María, en el casco antiguo de la villa. 

La Bóveda que cubre al río Cerezuelo se diseña para  solventar el problema de incomunicación entre las dos márgenes del río  y construir la Iglesia de Santa María. Tiene forma de medio cañón y se adapta a los desniveles del río en todo el trazado de la plaza.  Es un recorrido muy interesante y que gusta mucho a los niños, por lo que os lo recomiendo si viajáis con peques. Para leer más sobre esta ruta os remito a una anterior entrada en la que os hablé de ella y del casco antiguo de Cazorla, bóveda del río Cerezuelo.




9- Visita al casco antiguo de Cazorla y la Iruela.




Tanto Cazorla como la Iruela tienen un casco antiguo muy interesante y digno de recorrer. Su proximidad permite hacerlo en una misma jornada, bien es verdad que Cazorla, al ser más grande tiene más cosas para ver y puede llevaros algo más de tiempo. 

La localidad de la Iruela es pequeña, pero muy pintoresca. Merece la pena un paseo por sus estrechas calles y la subida al castillo, cuya silueta os llamará la atención nada más acercaros a la localidad, ya que su figura destaca sobre el casco urbano.  De origen musulmán, construido en varias etapas durante la época prebereber y bereber y con una torre del homenaje ya de época cristiana. Fortaleza inexpugnable por su situación geográfica. Su torre-puerta de construcción medieval sirvió de campanario a la contigua iglesia de Santo Domingo de Silos. El conjunto que forman las ruinas de la iglesia y el castillo están declarados conjunto histórico-artístico.

Dentro del recinto del Castillo encontramos las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo. Una bella iglesia, desgraciadamente casi derruida, de la que solo quedan un par de paredes, testigo mudo de su pasado esplendor.  El estado ruinoso se debe al saqueo e incendio de las tropas francesas en la Guerra de Independencia del siglo XIX.

La localidad de Cazorla la hemos visitado en muchas ocasiones, y también os he hablado de ella con anterioridad. Tiene muchas cosas para ver, pero de todas ellas lo que sin duda nos os podéis perder es la bonita vista de su casco antiguo coronado por el castillo de la Yedra, que podréis disfrutar desde el mirador llamado "Balcón de Zabaleta". Una visita a las ruinas de la iglesia de Santa María, la Bóveda del rio Cerezuelo y el interior del Castillo de la Yedra también están entre los imprescindibles para conocer esta villa. 



10-Parque cinegético Collado del Almendral.




Una visita que nos os podéis perder si vais con niños, ya que les encantará, por la cantidad de animales que verán. 

La visita se inicia en el Centro de Interpretación que dispone de sala de exposición, tienda y cafetería.  Después se toma un tren turístico, por un recorrido de 5 Km aproximadamente y donde se pueden contemplar ciervos, gamos, muflones y cabras montés  en semilibertad.

Una vez finalizado el recorrido con el tren, se puede realizar una ruta a pie de aproximadamente 3 km (ida y regreso) visitando  tres miradores. Es una ruta corta pero muy bonita, en la que cada uno puede demorarse el tiempo que quiera.  Desde el primer mirador se observan las ruinas de Bujaraiza, en el embalse del Tranco.

El  segundo mirador, “De las Ánimas”, en el que hay una  exposición de aves rapaces como Águila Harris, Lechuza Negra, Lechuza Común, Búho real, Halcón Peregrino, Cárabos, Mochuelo, Cernícalo Común, Cernícalo Patirrojo, etc,  y donde un cuidador de estas dará información sobre ellas.

El último Mirador “Garita Collado del Almendral” es el que está más alto, pero sin duda merece la pena el esfuerzo para llegar por las magníficas vistas sobre el pantano del Tranco. Hay aquí una  antigua garita de vigilancia de incendios totalmente rehabilitada y acondicionada para el descanso (con mesas y sillas para picnic, charlas, talleres, etc.) y un telescopio que permite divisar los puntos más altos de la orografía del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas como Las Banderillas, Peña Musgo, Puerto de las Palomas, Cabeza Rubia, El Cubo, el Mulón de la Campana, Pollo Segura de Pontones, el Pantano del Tranco, Morro de los Arenales, Cerro del Espino, etc.

 


 

Pues con este ya estarían los diez planes, pero como hay tantas cosas que se pueden hacer en la Sierra de Cazorla, os dejo dos planes más de regalo para los que habéis llegado hasta aquí leyendo. 

 


11-Observación de buitres leonados en el Chorro.




Para iniciar la ruta del paraje conocido como el Chorro, tenemos que llegar hasta la primera rotonda de entrada a La Iruela viniendo desde Cazorla, allí un cartel nos dirige hacia el pueblo. Entramos en La Iruela y desde la plaza sale una carretera en dirección a la ermita y que nos llevará directos a este bello paraje. 

Una vez entramos en la sierra, pasando una barrera que está abierta, la carretera pasa a ser una pista forestal, pero está en muy buen estado, esta pista llega hasta el nacimiento del Guadalquivir, pero nuestro destino está más cerca. Pasamos por un hotel rural y proseguimos camino hasta llegar a una bonita casa de piedra con aspecto de abandono pero maravillosa localización y aquí podemos aparcar el coche. También podemos seguir unos metros más y dejar el coche en un camino que sale a la derecha y desde el que se inicia el sendero a la zona de observación de los buitres. Y es que el mayor atractivo de esta zona, además de la espectacularidad del paisaje con los cortados montañosos y las cumbres del fondo, es la posibilidad de observar a los buitres. Es realmente espectacular ver volar a estas aves.

Es posible realizar esta ruta en apenas dos horas o tres por lo que, si no es vuestra intención realizar ninguna otra ruta andando, podéis volver al pueblo de la Iruela. Allí hay varios restaurantes y hoteles en la misma carretera de acceso a la sierra. En ellos además de magníficas carnes a la brasa, es posible degustar los platos típicos de la gastronomía serrana como son los talarines, en otros lugares de la provincia llamados andrajos o galianos, la gachamiga, el rin ran (el plato más sereño de su cocina, con su bacalao, pimiento rojo, cebolletas, patata y aceitunas negras), los huevos serranos y postres como las flores de lis, leche frita y roscos con azúcar.

Podéis combinar estar ruta con la visita al casco antiguo de la Iruela, o si lo preferís, continuar por la pista forestal hasta llegar al nacimiento del Guadalquivir. 

 


12-Rutas a caballo, kayak y 4x4. 

Tanto en Cazorla y otras localidades de la Sierra, como en el núcleo de Arroyo Frío, situado en el corazón de esta, podéis encontrar empresas de turismo activo que os ofrecerán diferentes tipos de actividades. En el pantano del Tranco y sus inmediaciones hay también posibilidad de alquilar kayaks y barcas de pedales. Esta puede ser una buena opción para aventureros, incluso para familias, como la mía, cuyos hijos ya empezando la adolescencia, demandan algo diferente para dejarse arrastrar a un viaje familiar a la sierra. 



Sin duda el parque natural de Cazorla, Segura y la Villas no os defraudará, hay muchos más planes y opciones además de los relatados en esta entrada, pero las iremos descubriendo poco a poco.



sábado, 20 de marzo de 2021

Cámara Sepulcral de Toya. Secretos de Jaén V.




Hoy vamos a visitar uno de los tesoros arqueológicos que podemos encontrar en tierras jiennenses. Ya habíamos oído hablar de la Cámara Sepulcral de Toya, situada en una pedanía de la localidad de Peal de Becerro, pero no la habíamos visitado. Este monumento, con sus 2400 años de antigüedad, se encuentra en perfecto estado de conservación y fue descubierta en 1908, pero antes de entrar en más detalles sobre ella, os vamos a contar un poco del emplazamiento en el que se encuentra y como fue nuestra visita a este mágico lugar. 

La cámara sepulcral de Toya pertenece a la localidad de Peal de Becerro. Esta localidad jiennense se puede considerar una de las puertas al Parque Natural de Cazorla, por lo que hemos pasado por ella en numerosas ocasiones en nuestra visita a la sierra, pero no le habíamos dedicado el tiempo que se merece hasta este momento. 

Para visitar la cámara es necesario hacer una reserva llamando al centro de interpretación de las Tumbas Principescas de Toya y Hornos. La visita se inicia en el centro de interpretación, situado en el casco antiguo de Peal de Becerro. Este casco antiguo, aunque pequeño, tiene algunas calles muy pintorescas, con sus casitas blancas adornadas con macetas.



En la misma plaza donde se encuentra el centro de interpretación, podemos observar dos esbeltas torres, únicos restos del recinto amurallado perteneciente al sistema defensivo del Adelantamiento de Cazorla, son la Torre Mocha y la Torre del Reloj. La Torre Mocha es de origen árabe y fue reconstruida entre los siglos XIII y XIV. La Torre del Reloj, más alta que la anterior, está asentada sobre los restos de un castillo romano y un antiguo torreón árabe, data del siglo XIV. 


Torre del Reloj.

Llegamos al centro de interpretación, donde nuestro guía nos da una primera explicación de la importancia de los dos hipogeos que se encuentran en esta zona. Nos explica que solo se puede visitar la cámara sepulcral de Toya, ya que el Hipogeo de Hornos ( Hornos de Peal es una pedanía de Peal de Becerro), no ha sido preparado aún para su visita, siendo su enclave difícilmente accesible. 

Dentro del centro de interpretación hay una réplica a escala real del Hipogeo de Hornos, que fue descubierto hace solo 20 años de forma casual, al evitar un intento de expolio. Dentro de este hipogeo se descubrieron dos urnas con cenizas, ya que los íberos practicaban la cremación en sus ritos funerarios. Las cenizas han sido datadas en el 600 antes de Cristo y pertenecen a un hombre y a una mujer. El estudio de los restos dentales encontrados permiten saber que el hombre era bastante mayor que la mujer y estaba enfermo, mientras que la mujer era joven y estaba sana en el momento de su muerte, por lo que se especula con un posible suicidio o incluso una muerte ritual, aunque no era esta costumbre de los íberos. Es un misterio sobre el que  el paso del tiempo ha borrado sus pistas. 

La dos tumbas principescas, denominadas así por ser lugar de enterramiento de la realeza íbera de la zona, comparten características, como es estar situadas en un lugar elevado y separadas por el río Toya de la ciudad de Tugia. Esta ciudad, que fue primero íbera y posteriormente romana, se erigía en un cerro cercano a estas tumbas. En la actualidad en ese cerro solo podemos apreciar una torre, denominada Castillo de Toya, de época visigoda. El asentamiento íbero se encontraría escalonado en toda la ladera, restos del escalonamiento son aún apreciables. El enclave no ha sido aún excavado por lo que es un diamante en bruto que sin lugar a dudas en un futuro tendrá bastante interés. 




Después de la visita al centro de interpretación y de las explicaciones sobre estos enterramientos y su importancia, nos dirigimos a  visitar la Cámara Sepulcral. Para la visita hemos de salir de la localidad de Peal en dirección a Hornos de Peal. En la carretera encontramos un desvío, la señalización no es muy buena, pero en el centro de interpretación nos han mandado la localización exacta en google maps, por lo que no tenemos ningún problema en localizarla. 

La cámara se encuentra en la parte alta de una colina, originalmente estaba cubierta por un túmulo, ya desaparecido. Fue descubierta en 1908 por un agricultor que estaba arando la zona. A lo largo de los años ha sufrido varios expolios, por lo que de su rico ajuar original se conservan pocas piezas. Algunas de las más destacadas son la vasija de origen griego en la que se encontraban las cenizas del príncipe enterrado en ella y una escultura de un animal sin cabeza. Dentro de la cámara encontramos réplicas de estos elementos, ya que los originales están en museos. Esta cámara es mucho más rica, tanto en ajuar, como en materiales de construcción, que el hipogeo de Hornos, construido 200 años antes, lo que nos indica que en esos doscientos años aumentó considerablemente la importancia de Tugia como enclave, así como su poder económico. 

La cámara se construyó en el siglo IV a.C para acoger los restos de un príncipe íbero y su linaje. Tiene forma rectangular, se compone de tres naves, subdivididas las laterales en otras dos. Está realizada con grandes sillares de piedra caliza. Su estado de conservación es excelente, ya que estuvo más de 2000 años totalmente oculta y sin que nadie entrara en ella. Podemos considerarla la primera gran obra arquitectónica de la Península Ibérica, no solo por su estado de conservación, sino también por su monumentalidad.

Nave central de la cámara. 

Para visitar tanto la cámara como el centro de interpretación debéis reservar la visita en el teléfono 691438131, la visita tiene un coste de 3,50 por adulto y 2,50 por niños, con una duración de unas dos horas y media. La cámara solo se puede visitar viernes tarde, sábado mañana y tarde y domingo por la mañana. 

Sin duda una visita que merece la pena, Jaén es una zona rica en patrimonio arqueológico de la Cultura Íbera, por lo que se ha diseñado un itinerario turístico conocido como "Viaje al tiempo de los Íberos", en el que se muestra este legado. Con una visita el recientemente inaugurado museo Íbero de Jaén y la visita a sus yacimientos más importantes. 

Lugar destacado de esta ruta merece la Cámara de Toya ya que nos permite conocer cómo entendían los íberos el mundo de la muerte, sus rituales funerarios y creencias en el más allá.

miércoles, 17 de marzo de 2021

Sendero del río Cerezuelo y cascada de la Malena. Secretos de Jaén IV.




Hoy os quiero hablar de una preciosa ruta que sale desde el pueblo de Cazorla, en la provincia de Jaén. Son muchas las rutas que se pueden hacer en la maravillosa Sierra de Cazorla y esta es de una belleza que no desmerece nada a otras más conocidas. Es una ruta circular cuya señalización es SL-A266, la duración de la ruta es de unas dos horas.

La ruta parte del casco antiguo de Cazorla, justo por detrás de las ruinas de Iglesia de Santa María. Tomamos la calle que asciende por la derecha de estas ruinas y vamos siguiendo el cauce del río hasta el punto en el que un cartel nos indica "sendero del río Cerezuelo, es el inicio de esta. A partir de este momento iremos caminando al lado el río, que nos deleitará con sus pozas y saltos de agua, confiriendo a nuestro camino una gran belleza. 



La primera parte de la ruta va pegada al cauce del río, a lo largo de este encontramos cinco puentes de madera, el primero de ellos no lo cruzaremos, ya que se desvía hacia otra ruta, pero los demás sí. El sendero no es complicado, aunque hay que llevar buen calzado, ya que dependiendo del caudal del río tendremos que pisar en zonas bastante húmedas y a veces encharcadas. 




El Cerezuelo discurre por una estrecha garganta llena de vegetación, nogales, chopos e higueras con una gran frondosidad, nos vamos encontrando también pequeñas cascadas y arroyos que se van uniendo al río, incluso alguna pequeña cavidad en las rocas cubierta de musgos y ovas desde la que pequeñas gotas de agua se precipitan dando lugar a una lluvia eterna.  Son numerosos los saltos de agua con los que el río nos deleita en el camino, algunos de ellos bastante espectaculares. 




Llegamos a un punto en el que hemos de abandonar el río. En este lugar la ruta se bifurca, pero nosotros seguiremos el camino de la derecha que comienza en ascenso. En todo momento seguimos la señalización de la ruta 266. Vamos caminando por un sendero delimitado por unas vallas metálicas y encontramos unos amiguitos que nos saludan al pasar. 




El sendero va ascendiendo por un camino pedregoso y llegamos a una zona con unas magníficas vistas de Cazorla, en este punto hay de nuevo una bifurcación, el camino de la izquierda nos lleva a Riogazar, el de la derecha es el que seguiremos para, siguiendo la falda de una espectacular formación montañosa, llegar hasta la cascada de la Malena. Antes de bajar a la cascada encontramos un refugio de pastores y los restos de una gran poza vallada, probablemente un nevero. 



Llegamos hasta la cascada de la Malena, no es un salto con una gran cantidad de agua, pero es de gran belleza ya que el agua se precipita escurriéndose por una pared totalmente cubierta de vegetación que simula una melena rocosa. Al pie de esta caída hay una poza de agua rodeada de rocas. Pasamos sobre estas rocas para continuar nuestra ruta en dirección al Castillo de la Yedra.






Esta última parte asciende siguiendo el recorrido de una antigua acequia, ahora encauzada, para el riego de las huertas que iremos viendo desde la parte superior del sendero. La última parte de este es una ladera rocosa, desde aquí una nueva bifurcación sube hacia el castillo de las cinco esquinas,  ahora en ruinas. Este castillo se construyó en la segunda mitad del siglo XIV y se denomina también de Salvatierra, ya que este es el nombre del cerro sobre el que se levanta. 


El otro sendero prosigue recto para empalmar con un camino que desciende hacia el Castillo de la Yedra. Esta última parte es bastante empinada, por lo que hay que tener precaución en el descenso. 

Nosotros hicimos un alto en este punto para visitar el interior del castillo. Es de visita gratuita, pero debido a las limitaciones de aforo por el Covid, es necesario llamar antes para reservar, ya que en cada visita solo pueden entrar ocho personas. El teléfono para las reservas es el 953101402.




El castillo es de origen árabe, aunque fue terminado tal y como lo conocemos por los castellanos. Fue concebido como un castillo defensivo y no como morada de un señor feudal, de ahí su sobriedad, aunque esta se compensa por la belleza que aporta la topografía de su emplazamiento y el paisaje que lo circunda.  Lo más destacado del castillo es su torre del homenaje, que dispone en su interior de un aljibe y tres salas superpuestas. Estas salas albergan la sección de historia del castillo de la Yedra, la cual es la zona más noble de toda la fortaleza y también la más meticulosamente construida, con mayor riqueza de materiales y esmero arquitectónico.

En la Primera Sala se ha instalado una capilla con un Cristo románico-bizantino de tamaño natural montado en cruz de madera de ciprés. Le rodea una completa colección de doce pinturas anónimas del Siglo XVII que representan a los Apóstoles y una talla barroca del obispo San Ambrosio.

 La Segunda Sala o Sala de Armas está decorada con panoplias en forma de escudo con diversas armas: espadas, ballestas, hachas, alfanjes, etc. Además dispone de dos armaduras y arcones tallados, así como mobiliario de los siglos XVI y XVII.



La Tercera Sala o Sala Noble, es la que más  destaca arquitectónicamente por su terminación en una bóveda de crucería gótica y sus ventanales de arcos apuntados con parteluz, también gótico. En ella se exponen tres tapices flamencos del siglo XVII, firmados por Ian Raes y cuatro bargueños formando conjunto con sus correspondientes mesas del siglo XVIII.

 La visita es en modalidad guiada, donde podremos ver también algunos materiales encontrados durante las obras de rehabilitación. En el edificio anexo a la torre del homenaje encontramos la sección de artes y costumbres populares. En una de las salas se muestran tres maquetas de molinos de aceite de distintas épocas, restos de cerámica árabe encontrada en el castillo y una colección de cerámica popular de diversas procedencias. La planta superior ha sido adaptada para montar una típica y amplia cocina cazorleña con todo su ajuar y utensilios propios de esta estancia. Se completa con maquetas de dos cortijos, uno de campiña y otro típico de la sierra y dos paneles con una vajilla de cerámica de diversas zonas de Jaén y Granada.




Una vez concluida la visita volvemos en dirección a la Plaza, en el inicio de la ruta. Esta, al ser corta, os llevará solo parte de una mañana o de una tarde. Nosotros la combinamos con la visita al castillo, pero hay otras opciones. Una de ellas es realizar la visita a la bóveda del río Cerezuelo, de la que ya os hablé en una anterior entrada y que podéis leer aquí. Otra opción es continuar esta ruta con una visita al casco antiguo de Cazorla.




martes, 16 de febrero de 2021

Puente de Arroyo Salado y cascadas del Guazalamanco. Secretos de Jaén III.

 



Hoy os vamos a dar a conocer dos tesoros secretos de la provincia de Jaén. El primero de ellos es una obra maestra de la ingeniería civil, construida a finales del siglo XIX, el segundo una belleza natural. 

Ambos se ubican en zonas no muy turísticas de la provincia, fuera de aglomeraciones, por lo que constituyen una magnífica opción de escapada en estos tiempos en los que evitamos las multitudes. 

Para llegar al primero de nuestros objetivos vamos a tomar la carretera  A-322 desde la localidad de Jódar, en dirección Huesa, y a unos 12 Km nos desviaremos por un camino de tierra llamado Camino de Onrrubia. Este camino sale poco antes de una gran cooperativa que hay en esa carretera, la Almazara San José, pero no está bien señalizado, por lo que os aconsejo que busquéis el puente en google maps y os dejéis guiar, llegaréis sin problema. Los últimos 4 o 5 kilómetros hasta llegar al puente discurren por un camino de tierra que, sin estar en muy malas condiciones, no aconsejo recorrer en un coche muy bajo, porque hay baches. El camino corre paralelo a la vía del tren y la cruza en una ocasión, en un paso a nivel sin barreras. La línea está en funcionamiento, por lo que hay que atender las señales. Se llega a una anchura que puede servir de aparcamiento, junto antes de otro paso a nivel sin barreras, aconsejo dejar el coche aquí y seguir los últimos 100 o 200 metros andando, ya que el último tramo, indicado por una flecha verde, está en muy mal estado para el coche. 

Una vez llegamos hasta el puente podemos admirarlo en todo su esplendor. Se puede acceder fácilmente al interior del puente, ya que hay un paso lateral a la vía, pero no es muy ancho por lo que hay que tener en cuenta los horarios de paso de trenes. Nosotros habíamos visto pasar un tren justo al aparcar, por lo que dado que la frecuencia de trenes de la línea Linares-Guadix no es mucha, no pensamos hubiera problema en subir.







El puente fue construido en 1899 y durante mucho tiempo fue la obra metálica más importante construida en España. Fue realizado  por la escuela de ingenieros de Gustave Eiffel. El tablero original  de hierro se cambió en 1976 por otro de acero y se le acopló una estructura metálica superior para aumentar la seguridad del viaducto. El puente tiene una longitud de 318 metros, es de una complejidad técnica puntera en su época. Desde el puente hay una caída de 110 metros sobre la parte más profunda del barranco del Arroyo Salado y las vistas desde arriba son espectaculares. 


Estuvimos un rato disfrutando estas vistas y tomando fotografías de esta belleza de acero y piedra y después proseguimos camino hacia nuestro siguiente destino, las cascadas del Guazalamanco, cerca de la localidad de Pozo Alcón. Desde donde estamos hay una hora y cuarto de coche hasta el siguiente destino. Salimos de nuevo a la A-322 dirección Huesa, y desde esta localidad tomamos la A-315 en dirección Pozo Alcón. Al llegar a esta localidad seguimos las indicaciones hacia el embalse de la Bolera, A-326. Al poco de dejar Pozo Alcón vemos como el paisaje árido que nos ha acompañado cambia a un paisaje de sierra. En la carretera entre Pozo Alcón y el embalse de la Bolera hay varios establecimientos turísticos y restaurantes donde comer. Como nosotros vamos evitando sitios concurridos, hemos decidido comer en un área recreativa que hay poco antes de llegar  la presa del embalse.

A muy corta distancia de este área recreativa, y del camping que hay al otro lado de la carretera, sale hacia la izquierda la pista forestal que nos lleva hacia nuestra ruta. Tendremos que recorrer 7 km de pista forestal, que ha tenido mejores tiempos, ya que aunque es bastante ancha  y de buen aspecto, debido al tráfico tiene bastantes baches. El paisaje va alternando entre el pinar y la dehesa, llegamos a un claro donde aparcamos. En este punto tenemos dos indicaciones, un camino inferior que indica senda de los pescadores y una cuesta bastante empinada. Siento deciros que nuestra ruta empieza en esta cuesta, aunque es prácticamente la única que encontraremos, ya que después el camino es bastante llano. La ruta se recorre en media hora de ida y otro tanto de vuelta. Al final de la cuesta inicial hay un bonito mirador. 

Después vamos recorriendo el cauce del rio en un agradable y fresco paseo donde disfrutamos los saltos que va dando el agua en su recorrido. Hay unas pozas bastante agradables y que invitan al baño, no en esta época desde luego, aunque me temo que tampoco en verano, porque el baño está prohibido. 



Al final del sendero hay que meterse en un lateral del rio para acceder a la cascada, es un paraje de gran belleza y mucha tranquilidad, ya que al ser una ruta poco conocida no encontraréis mucha gente, nosotros solo nos cruzamos con dos personas en todo el camino. 




Volvemos sobre nuestros pasos y nos paramos a mitad de la cuesta de inicio de la ruta para admirar el bello cuadro que forma el embalse de la Bolera, con su color azul, encajonado en el bosque que lo rodea. 



Salimos de nuevo por la pista forestal hacia la A-316 y en lugar de volver a Pozo Alcón recorremos el corto trayecto que nos separa del acceso a la presa del pantano, para disfrutar su vista desde más cerca.  Es un pantano precioso, ya que está totalmente rodeado de vegetación con una gran frondosidad. 




En otras circunstancias hubiéramos aprovechado que estamos en este lugar para acercarnos al cercano pueblo de Castril, lugar de gran encanto y con unas zonas naturales también dignas de recorrer, pero tenemos cierre perimetral de la provincia de Jaén y Castril pertenece a Granada, así que no nos queda más remedio que volver sobre nuestros pasos. Para volver vamos a optar por cambiar de ruta y en lugar de ir de nuevo hacia Jódar, volver hacia Quesada, y desde aquí hacia Úbeda. Podéis aprovechar este recorrido para convertir una ruta de un día en una escapada de fin de semana, o bien ampliando hacia Castril o bien recorriendo la localidad de Quesada, de la que ya os hablé en una anterior entrada que podéis ver aquí .


domingo, 17 de enero de 2021

Casas indianas, el legado del emigrante de las Américas.




Las casas indianas son  una serie de mansiones que los emigrantes a las "américas" que hicieron fortuna, construyeron a su regreso a su tierra natal, principalmente a finales del siglo XIX y principios del siglo XX. Eran casas llamativas y ostentosas para que todos vieran lo bien que les había ido en su aventura americana. No sé si a sus contemporáneos los impresionarían, pero a mí sin duda que sí, me encantan este tipo de casas.  Una de las zonas que más casas indianas atesora es el Principado de Asturias, aunque no son exclusivas de este.

Hoy os invito a visitar conmigo algunas de estas preciosas casas, todas ellas fascinantes, algunas famosas por ser escenarios de películas o de series. 

Comenzamos nuestra ruta en la pequeña localidad asturiana de Malleza, que recibe el sobrenombre de "La pequeña Habana" debido precisamente a la cantidad de casas indianas que atesora. Esta localidad  de solo 215 habitantes, está situada en el concejo de Salas. Era el lugar de veraneo de la burguesía indiana durante los principios del siglo XX, por esto se encuentran aquí estas preciosas mansiones, con sus características palmeras y llamativas zonas ajardinadas. De estas destacamos por su belleza la casa del Cuervo y la casa de las palmeras.

Casa de las palmeras.



Otra localidad que destaca por sus preciosas casas indianas es Llanes, entre ellas se encuentra el Palacio de Partarriú, famosa por ser la localización de la película "el Orfanato", aunque no fue la primera película que se rodó en ella, si es la más famosa. En el momento de nuestra visita la casa solo podía ser vista desde la parte exterior de una cerca que la perimetraba. 





Desde esta mansión y siguiendo la avenida de la Concepción en dirección al puerto, encontramos numerosos ejemplos de este tipo de edificaciones, algunas desgraciadamente en un estado de semiabandono, otras luciendo espléndidas. 
 
 

No muy lejos de Llanes encontramos la localidad de Ribadesella, en  cuyo paseo de la Playa de Santa Marina encontramos también algunas de estas bonitas casas. 





 
Desde Ribadesella nos vamos a otra localidad asturiana muy conocida por sus casas indianas, Colombres. Precioso pueblo situado en la zona más oriental de Asturias. De entre todas las casas indianas que podemos encontrar aquí destacamos dos. La primera, el museo del indiano, sin duda la más espectacular y la que encontraréis en todas las imágenes del pueblo. Es una preciosa mansión de color azul, rodeada de un bonito jardín que hoy sirve como parque abierto y de libre acceso. El interior de la mansión alberga el museo de la emigración asturiana al continente americano. 




 
Otra de las casas que destaca en esta localidad es la casa roja, famosa por ser el escenario de la serie " La señora", se trata de una casa privada que solo se puede observar desde fuera. 
 
 


Salimos de Asturias para visitar ahora unas preciosas casas indianas que encontramos en la localidad vasca de Bakio. En esta localidad se han diseñado una serie de itinerarios para ir recorriendo estas casas.








Y por último quiero destacar unas casas indianas localizadas mucho más al Sur, concretamente en la provincia de Jaén. Aquí se encuentra la pequeña localidad de La Yedra, una pedanía de Baeza situada en la carretera N-322 en su camino entre Linares y Úbeda. En ella encontramos dos preciosas casas indianas, extrañas por esta localización, pero que no desmerecen en su belleza a sus hermanas del norte. A finales del siglo XIX y primeros años del XX algunas familias de Baeza que habían hecho fortuna en América levantaron caserones en la zona, cerca del Santuario de la Yedra. 




 

miércoles, 30 de diciembre de 2020

Explorando Nuevo Baztán.




Situado en el sudeste de la Comunidad de Madrid y recientemente nombrado uno de los pueblos más bonitos de España, Nuevo Baztán es una localidad singular. Esta singularidad se la confiere su origen como pueblo industrial, perfectamente planificado desde cero, en un lugar en el que no había previamente ningún asentamiento. Su fundación se remonta a principios del siglo XVIII, cuando Juan de Goyeneche, un industrial procedente del valle navarro de Baztán, se decidió por este emplazamiento para construir una serie de fábricas y las viviendas de los obreros que en estas trabajarían, dando origen a este poblado industrial. Para su construcción contrató a uno de los mejores arquitectos de la época, José Benito de Churriguera.


En el conjunto urbano destacan el palacio de Goyeneche y la iglesia  de San Francisco Javier, también son destacables la plaza de dicha iglesia, el ayuntamiento y las antiguas casas del pueblo. Se convirtió, tras su fundación, en el complejo industrial más avanzado de su tiempo, imitando el estilo de la Francia de Luis XVI.

Por desgracia el proyecto de Goyeneche sobrevivió poco tiempo a su autor, sin embargo, a pesar de su decadencia, quedó este espléndido trazado urbano como testigo de la voluntad y el genio de unos pocos que se atrevieron a iniciar un progreso industrial en una época decadente, quedando como testigo de esa época 300 años después. 

Estatua de Goyeneche
Estatua de Juan de Goyeneche.

El conjunto urbano se articula en torno a tres plazas, la más importante es la plaza de la iglesia, en esta encontramos el Palacio de Goyeneche y la iglesia de San Francisco Javier. La fachada del palacio presenta una imagen monumental sobria y austera para su estilo barroco. Fue diseñado por José de Churriguera, autor del estilo churrigueresco, quien se apartó de las pautas arquitectónicas de esta corriente, más recargadas, para imprimir al conjunto un aire austero, con notables influencias herrerianas. La fachada de la iglesia está anexa la palacio y es de un estilo barroco más clásico. 




Destacan en el interior de la iglesia el retablo de Churriguera y una exposición de figuras talladas en colmillo de elefante que se pueden observar en una vitrina en uno de sus laterales. 




En la plaza de la iglesia tenemos unos pinos que han sido declarados árboles singulares de la Comunidad de Madrid, debido a su altura y antigüedad. Además de estos, hay también un Olmo, cerca de la gasolinera situada a corta distancia de la Plaza, es el único ejemplar superviviente de una hilera de olmos que se plantaron en la fundación de la localidad. En Nuevo Baztán, los olmos llegaron a ser tan grandes y de tal espesor su copa, que formaban un túnel al juntarse los árboles de uno y otro lado de la vía. Esto provocaba que el viajero caminara por este túnel vegetal de sombra y frescor y que, justo a la entrada del Palacio, se abriera la luz y quedara patente el esplendor del complejo. Esto fue así hasta los años 70-80, momento en el que una plaga de grafitosis, procedente de Asia,  atacó todos los olmos de Nuevo Baztán, como ocurrió en toda Europa. Este que queda hoy en pie es el único superviviente de dicha plaga, fue afectado, pero se recuperó. Forma parte del catálogo de árboles singulares de la Comunidad de Madrid.




Contigua a la Plaza de la iglesia se encuentra la plaza del secreto o del mercado, lugar donde se celebraba este, y en su origen porticada en uno de sus lados, donde aún podemos apreciar las basas de las columnas, que al ser de madera, no se han conservado. Un arco situado en una de sus esquinas se abre a otra plaza, la plaza de las fiestas, era el lugar de los festejos como corridas de toros, teatros... Esta plaza ha sido plató de muchas películas, ya que por sus características lo mismo podría imitar a la Francia del siglo XVIII como al Méjico colonial. 



En otro de los lados del Palacio encontramos el centro de interpretación, donde explican la historia de la fundación de la localidad en un audiovisual, está situado en unos antiguos almacenes de paños y bodegas. En el interior del palacio se encuentra la oficina de turismo, desde donde organizan visitas guiadas, ahora restringidas en grupos muy limitados con motivo del Covid, por lo que los fines de semana es complicado conseguir una plaza. La visita guiada es la única forma de acceder al interior del palacio. La iglesia se puede visitar en la visita guiada o en las horas previas al culto. 

Saliendo de la Plaza del Palacio por la calle del Palacio llegamos a la Plaza de la Cebada, lugar en el que vivían los agricultores y se guardaban los aperos de labranza. A medida que nos alejamos de la Plaza del Palacio, las casas pasan de tener doble altura y balconadas a ser más modestas, esto indicaba  que los trabajadores más importantes y especializados se alojaban cerca del palacio y cuanto más lejos de este menor era su cualificación así como el tamaño y calidad de sus viviendas. 

La localidad cuenta con algunos restaurantes donde se puede degustar una cocina típicamente castellana, con migas, sopas de ajo, cocido madrileño, sin olvidar las carnes a la brasa o asados castellanos. 

Para los amantes del senderismo existen una serie de rutas que parten de la localidad, que al estar situada en la conocida como Alcarria madrileña, atraviesan un paisaje singular. La senda de Valmores es la primera opción. Se trata de un camino circular, de trazado suave y con escasos desniveles. Son unos 7 kilómetros, el terreno se caracteriza por amplios páramos o alcarrias de cima, que encontraremos entre los valles que los rios Henares, Tajuña y Jarama, han horadado. La segunda recomendación es la Senda Galiana, vía pecuaria histórica que ha servido de ruta de trashumancia desde los tiempos de la Mesta. 

A cuatro kilómetros de Nuevo Baztán se encuentra la localidad de Olmeda de las Fuentes, conocido también como el pueblo de los pintores, por la gran cantidad de pintores que han elegido esta pintoresca localidad para residir. Se trata de un bonito pueblo de estilo andaluz, con sus calles empinadas y fachadas blancas que constituye una bonita visita para completar la excursión a esta zona.