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domingo, 29 de septiembre de 2024

Rincones mágicos de Andalucía. Jardín Nazarí , Vélez de Benaudalla.





Hoy os traemos uno de esos rincones mágicos que encontramos recorriendo las tierras andaluzas. Fue un hallazgo casual que descubrimos volviendo a Granada desde la costa, concretamente desde Salobreña, donde habíamos estado disfrutando una jornada de playa y chiringuito. 

En nuestra vuelta,  dado que íbamos con tiempo de sobra, decidimos parar a ver el pueblo de Vélez de Benaudalla. Lo habíamos visto al pasar hacia Salobreña y nos llamó la atención el nombre, así que hacia allí nos dirigimos. Dicho nombre es de origen árabe, como árabe es también el trazado de sus calles y el típico encalado de sus casas. Vélez de Benaudalla significa Valle del hijo del siervo de Dios. Esta localidad está apenas a doce kilómetros de Salobreña, y desde esta se va por la nacional Bailén-Motril, en dirección Granada. Esta carretera discurre en gran parte de su recorrido junto al río Guadalfeo y encajonada por paredes rocosas. 

En la localidad de Vélez de Benaudalla encontramos varios manantiales de agua, siendo el más conocido el llamado Manantial del Nacimiento. Este se encuentra en la parte alta de la localidad, el agua que mana de este nacimiento viene desde otro manantial que se encuentra algo más alto, Fuente Nueva. Estos aportan el agua para el sistema de acequias tradicionales de la población, que son visitables en el Jardín Nazarí, una joya escondida en el edificio del ayuntamiento.

Hoy vamos a visitar este precioso rincón granadino, pero antes tenemos que destacar otros encantos de la localidad que también debemos tener en cuenta, como son la iglesia parroquial neoclásica y el Castillo de los Ulloa. Entre la iglesia y el Castillo de los Ulloa se sitúa el barrio árabe, con un trazado de callejuelas laberínticas, muchas de ellas decoradas con flores y macetas. El castillo de los Ulloa es una torre defensiva, localizada en la parte alta del pueblo. 

Pero sin duda la joya del pueblo es el Jardín Nazarí, un ejemplo de jardín hispanomusulmán. El jardín se encuentra en la parte trasera del edificio del ayuntamiento, y se accede a través de este, está distribuido en tres grandes bancales. Tiene un gran huerto de plantas aromáticas y medicinales y árboles frutales.








Está regado por un sistema de acequias siguiendo la forma árabe tradicional. El agua te acompaña en todo el recorrido, con su sonido y frescor, y es sin duda la protagonista de este jardín, de forma que el sistema de riego, a manta, ha dado lugar a lo que es el rincón más sorprendente de este, el llamado jardín vertical. La acequia se va a convertir en la columna vertebral del Jardín, pues va a llevar dicha agua a los huertos, va a surtir al Molino, edificio que hay ubicado en el centro del conjunto, va a salir decorativamente por fuentes y va a llenar de armonía y sonoridad el espacio al caer por la cascada. 









El llamado jardín vertical constituye  un laberinto de cuevas y grutas creadas por el agua, cubiertas de verdor con musgos y líquenes. Sus paredes están labradas como si fueran esculturas de restos vegetales, estalactitas y estalagmitas creadas por los depósitos calcáreos dejados por esta sobre la roca de travertino. 







El horario de visita al jardín es de miércoles a sábado de 11 a 14 y de 17 a 19 horas en invierno y a 20 en verano, los domingos solo abre por la mañana y los lunes y martes permanece cerrado. La entrada cuesta tres euros para la visita libre y el mismo precio para la visita guiada, que hay que concertar antes, tienen gratuidad los niños menores de cuatro años y un descuento del 50% para pensionistas. 










domingo, 31 de marzo de 2024

Pantano de Aguascebas y cascada de Chorrogil.




Que la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas es un tesoro natural, es algo que mucha gente conoce. Su belleza  atrae a un buen número de visitantes. Pero aún hay rincones de esta sierra más desconocidos por el gran público, que solo son visitados por personas de localidades cercanas que buscan belleza y tranquilidad en una excursión al campo. 

Uno de estos parajes son las inmediaciones del pantano de Aguascebas, cercano a la localidad de Mogón. Es este un pequeño pueblo, atravesado por el río Guadalquivir, que monumentalmente no es muy destacable, pero que tiene cierto encanto, sobre todo la zona del río, que han convertido en una piscina natural con una pequeña presa. Pero no es Mogón hoy el objeto de nuestro viaje, sino una serie de parajes que se encuentran a unos kilómetros de este, hablamos del pantano de Aguascebas y las cascadas de la Osera y Chorrogil.



 



Es posible visitarlo todo en una jornada, aunque sin duda la zona tiene más rutas que permiten también estar más días por ella, disfrutando la naturaleza y la gastronomía serrana. Para llegar desde Mogón al embalse de Aguascebas habréis de recorrer unos 21 km de una carretera de sierra, bien pavimentada pero con bastantes curvas en algunos tramos. Esta misma carretera os llevará al inicio de las dos rutas que parten de las inmediaciones del pantano, la Osera y Chorrogil. Hay otra opción para ir hacia la cascada de la Osera por otra carretera desde Mogón, pero mi recomendación es ir hacia la presa, es mejor carretera y vais a tardar lo mismo. 

Por el camino hay algunas casas rurales y algunas zonas donde se puede observar el valle de la Osera. Hay un área recreativa bastante bien cuidada y bonita unos kilómetros antes de llegar al pantano de Aguascebas. Delante de la presa del pantano hay una explanada donde se puede dejar el coche y recorrer la presa, es un paraje muy bonito. En nuestra última visita el pantano estaba a su capacidad total, debido a las últimas lluvias de Semana Santa, e incluso estaba saliendo agua por el rebosadero. 



Después de esta visita al pantano nos dirigimos al inicio de ruta de la cascada de Chorrogil, a apenas dos kilómetros del aparcamiento de la presa. En esta zona también hay una explanada donde poder dejar el coche. Este punto es el inicio de ambas rutas, la ruta de la cascada de la Osera y de Chorrogil. Cada una se inicia a un lado diferente de la carretera, la ruta de Chorrogil está indicada por un cartel. Se puede hacer el tramo solamente hacia la cascada o hacerla más larga, como una ruta circular rodeando todo el pantano de Aguascebas. Si vais solamente hacia la cascada son apenas unos 20 minutos de paseo por un camino bastante llano, exceptuando una pequeña cuesta final. El una pista rural por la que también pueden circular vehículos, aunque están prohibidas las motos y los quads. Nosotros la hicimos andando, creo es la mejor manera de disfrutar el paisaje. Es este un impresionante salto de agua que se precipita por una pared vertical de 90 metros, creando un paraje precioso, al que se puede acceder hasta casi su misma base, por un pequeño sendero. 



Después de estar un rato fotografiando y disfrutando la magnificencia del agua del arroyo de Aguascebas en su caída, decidimos seguir un poco la ruta, a unos 100 metros de la cascada encontramos una pequeña explanada en la que nos adentramos y cruzamos un pequeño arroyo. Encontramos una ladera repleta de roca de color gris que nos llamó la atención y decidimos subir un poco, no era una subida de gran dificultad, porque la roca parecía haber diseñado unos escalones naturales. La subida mereció la pena, porque desde la parte de arriba hay una impresionante vista de la cascada a lo lejos, y cambiando un poco de posición se observa también una magnífica vista del pantano de Aguascebas. 



A nuestra vuelta hacia el lugar de inicio de la ruta de la cascada de la Osera comenzó a llover, por lo que no la realizamos, ya que esta es un ruta más larga, entre dos o tres horas de ida y otras tantas de vuelta, y bastante más dificultosa que la anterior, al ser en subida. 

En su lugar decidimos irnos a comer a Mogón, decisión muy acertada ya que encontramos un bar, el Molinillo, donde degustamos unas riquísimas migas, entre otras exquisiteces. Dejamos así la Osera para una próxima excursión, donde tendremos también oportunidad de volver al bar. 

La cascada de la Osera es el segundo salto de agua más alto de España, solo por detrás del salto del Nervión. Tiene una altura de 150 metros y solo es posible verla en época de mucha lluvia, ya que su caudal depende del rebosadero del pantano de Aguascebas.

viernes, 27 de enero de 2023

Sierra norte de Sevilla. Cazalla de la Sierra.




El Parque Natural de la Sierra Norte se encuentra en el norte de la provincia de Sevilla, en una región de media montaña que alberga una importante población animal. Por sus tierras campan a sus anchas el gato montés, la nutria, el jabalí, el ciervo, el gamo y el muflón.  Por sus cielos el buitre negro y leonado, la cigüeña negra y las águilas imperiales, real, culebrera y calzada. La Sierra Norte también se  caracteriza por amplias zonas de dehesa que alternan con bosques de encinas y alcornoques. En las zonas umbrosas prosperan los bosques de quejigos y otras especies arbóreas como el castaño, el pino piñonero y el olmo. En las riberas de los ríos, el Huéznar o el Viar, se dan bosques de galería formados por fresnos alisos y sauces. Es en este hermoso entorno donde  vamos a pasar el fin de semana. Hemos elegido como lugar para dormir Cazalla de la Sierra, ya que está en el corazón de la zona y tiene una buena infraestructura turística.

Nuestro viaje será solo de dos días, ya que no partimos desde muy lejos, apenas dos horas y cuarenta y cinco minutos de nuestro destino. 

Para disfrutar este fin de semana en la zona vamos a visitar y a recorrer los parajes y pueblos más representativos y bonitos de ella. En cuanto a localidades destacamos tres, Cazalla de la Sierra, Constantina y San Nicolás del Puerto, también puede merecer la pena acercarse a la localidad de Alanís, cercana a San Nicolás del Puerto, pero a nosotros no nos dio tiempo. 

Iniciamos nuestra ruta por la localidad de San Nicolás del Puerto. El pueblo en sí no destaca demasiado, pero es punto de partida perfecto para visitar tres imprescindibles en la zona, Cerro del Hierro, Cascadas del Huéznar y el nacimiento del Huéznar. 

Estos tres puntos se pueden visitar por separado, yendo en coche hasta cada uno de ellos, o agruparlos en una bonita ruta de senderismo señalizada como vía verde Sierra Norte de Sevilla y que se inicia en la localidad de San Nicolás del Puerto, justo en el lugar del nacimiento del Huéznar y termina en el Cerro del Hierro. Para iniciar la ruta se puede dejar el coche en  el área recreativa del Nacimiento del Río Huéznar, en el parking que hay junto a la carretera SE-163. Coordenadas GPS (formato decimal): 37.991047°, -5.646715°

El paraje del nacimiento del río Huéznar destaca no solo por ser el lugar de inicio de esta ruta, sino también por la particularidad de ver como surgen las burbujas de agua donde nace el río y por la vegetación de esta zona. 




Las cascadas del río Huéznar son sin lugar a dudas el lugar más bonito paisajísticamente hablando de la ruta. Si no tenemos intención o tiempo de recorrer la via verde, es posible acceder a ellas desde el área recreativa el Martinete. Allí hay un aparcamiento al lado del restaurante el Martinete, lugar que os recomiendo para comer ya que el precio es fantástico y la calidad de los productos, sobre todo carnes, estupenda.  Desde el mismo restaurante parte una corta ruta que llega hasta el área recreativa y desde allí a las cascadas. Desde este punto es apenas 20 minutos de recorrido. 




El otro punto destacable de la ruta es el Cerro del Hierro. Para acceder a él nos dirigiremos al poblado minero de Cerro del Hierro, una pedanía de San Nicolás del Puerto que tiene cierto encanto, incluida una iglesia anglicana, testigo de la influencia británica en la época de las explotación minera de esta zona. 

Desde este poblado sale un camino que nos llevará al centro de visitantes del Cerro del Hierro, también llamada Casa de los ingleses. Junto a este lugar hay un aparcamiento y se inicia la ruta para visitar este paraje tan singular. Este paisaje surge por la unión de la naturaleza, con el desgaste provocado por el agua de lluvia y los torrentes sobre la roca caliza, con la acción humana, por la explotación minera de la zona. Ambos procesos han dado lugar a este paisaje Kárstico tan peculiar que sin duda merece la pena visitar. 




Una vez recorrida esta zona, y con nuestro maletero mejorado con los fantásticos quesos y fiambres caseros  adquiridos en San Nicolás, nos dirigimos a la localidad de Cazalla de la Sierra. En el camino entre San Nicolás y Cazalla atravesamos la estación de tren de la Sierra Norte de Sevilla, esta estación ha sido recientemente modernizada, por lo que no tiene gran encanto, si lo tienen las antiguas casitas de ferroviarios que se encuentran también al lado de la carretera y que nos ofrecen una imagen bastante pintoresca. 



El paisaje que recorremos en nuestro camino es de una gran belleza, la pena es que la mayoría son fincas privadas y cotos de caza, por lo que está todo vallado y no es posible adentrarse libremente en el bosque, más que en las zonas habilitadas para ello, como son las rutas o vías verdes o las áreas recreativas. Una de las que atravesamos es el área recreativa Isla Margarita, a corta distancia de la estación y en la que merece la pena detenerse. 

Ya en  Cazalla de la Sierra, y tras dejar el equipaje en una casa rural, nos dedicamos a pasear y conocer la localidad. Es un pueblo bonito pero que se puede ver en apenas una tarde. Destacar de Cazalla su pasado, en el siglo XVI  tuvo un gran florecimiento basado en las altas ganancias generadas con negocio del vino. A principios del siglo XX el aguardiente supondrá un capítulo importante en la economía de Cazalla. La industria de anisados de Cazalla alcanzó en torno a la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929 una gran expansión y fama. De este pasado quedan aún algunas bodegas en la localidad, algunas se pueden visitar, aunque las más destacadas "Destilerías  Miura" se encuentran cerradas actualmente, una pena pues era uno de los sitios que queríamos conocer. 




El monumento más destacado de la villa es sin duda la Iglesia de la Consolación. El templo se levanta adosado a una puerta de la antigua muralla almohade, que fue modificada en estilo mudéjar. Se pueden distinguir tres periodos diferentes en su construcción. El primero puede fecharse en los siglos XIV y XV, se construyó entonces una iglesia mudéjar con tres naves, ábside poligonal y torre-fachada. La segunda fase se inició en 1538 y no llegó ser finalizada, durante la misma se derribó parte de la obra anterior, comenzándose la construcción de un nuevo templo de estilo renacentista. La tercera fase se llevó a cabo en el segundo tercio del siglo XVIII, reformándose los tramos aún existentes de la primitiva iglesia mudéjar, cubriéndolos con bóvedas de cañón y lunetos, y levantándose la portada lateral.  Nos llamó también la atención al recorrer Cazalla el Palacio de San Benito, convertido en alojamiento, que por desgracia no es posible visitar por dentro más que para sus huéspedes. 





A las afueras de Cazalla se encuentra la Cartuja de Cazalla. Edificio del siglo XVI hoy convertido en hospedería y lugar de celebración de eventos. El lugar se encuadra en un paraje de gran belleza y engloba zonas restauradas con zonas en ruina. Un edificio singular que puede ser visitado aunque no te hospedes. 







Desde Cazalla tomamos la carretera  que va hacia Constantina, a lo largo del recorrido vemos como el entorno va cambiando desde el paisaje serrano  a la dehesa. 

Constantina es una localidad más grande que Cazalla y que tiene algunos lugares destacados como los restos del Castillo, con unas vistas espectaculares sobre la localidad y la iglesia de San María de la Encarnación, con su espectacular fachada. Por lo demás la localidad no nos pareció demasiado interesante. 












sábado, 23 de abril de 2022

Castillo de la Calahorra.




Información actualizada a noviembre de 2025.

El castillo de la Calahorra se encuentra situado en la localidad homónima, en la provincia de Granada. Su proximidad a la autovía Granada-Almería, ha hecho que su figura llamara nuestra atención en las ocasiones que hemos pasado por aquí. Por eso hoy, que tenemos tiempo y vamos a volver a pasar por sus inmediaciones, hemos decidido parar a visitarlo. 

Este castillo se sitúa en la comarca de Guadix, enmarcado en un paisaje peculiar, rodeado de almendros y con las cumbres de Sierra Nevada de fondo, zona a la que está unida a través del Paso de la Ragua. 




 
Podemos acceder hasta el castillo andando, a través de unas escaleras que salen desde el centro del pueblo, al estar situado en un lugar bastante alto, la subida es bastante empinada. Otra opción es tomar una pista, no asfaltada pero en buen estado, que sale justo enfrente de un hotel-restaurante que hay a la entrada del pueblo. Está opción actualmente está restringida al tráfico y no es posible subir con coche. El castillo ha sido recientemente adquirido por la Diputación de Granada.
 
Puesto que llegamos a la hora de comer, paramos en este restaurante, llamado Restaurante el Castillo. Aquí pedimos una ensalada de ahumados y mango y un magret de pato confitado. La relación calidad precio nos pareció realmente buena, y el sitio es bonito, tanto en su interior como su terraza. Después de comer tomamos la pista que sale enfrente para subir al castillo en coche, aun sabiendo que no sería posible visitarlo más que en su exterior. En la actualidad hay que aparcar en el pueblo y subir andando y para visitar el interior hay que hacer la reserva en la página de la diputación de Granada https://share.google/vQIfpDJqWAbCUtngN

 



El castillo fue construido sobre una fortaleza árabe, en el siglo XVI, en estilo renacentista. Este Palacio-fortaleza, guarda cierta similitud con el también renacentista Castillo de Canena, del que ya os hablé en una entrada anterior que podéis ver aquí.
 
Castillo de Canena






El castillo se presenta a modo de fortaleza, de planta rectangular, con cuatro torres en los ángulos, patio central y dos pisos de alzada. Es un castillo renacentista, con sus baluartes circulares, no cuadrados como se daba en el medievo. Al ser un castillo de propiedad privada es complicado poder visitarlo por dentro, ya que abre solo bajo petición al encargado que los dueños tienen en la localidad.



 
Su única puerta de acceso está situada en el ángulo noroeste. Es de pequeñas dimensiones, con arco de medio punto adovelado y coronada por el escudo de los Fonseca, las armas de la familia Mendoza y unas flores de lis, que hacen referencia al duque de Medinacelli. Sobre la portada hay una inscripción en latín: "Dicha fortaleza se labró para guarda de los caballeros a quien los reyes quisieron agraviar".







 


lunes, 21 de febrero de 2022

Entre el mar y la montaña, la Sierra de los Filabres, Almería.




Aprovechamos una visita a Mojácar para conocer una parte de Almería hasta ahora desconocida para nosotros. Hablamos de las localidades de Bédar y Lubrín, que se localizan en la Sierra de los Filabres, un vergel cercano al desierto de Tabernas. Va a ser esta, por tanto, una ruta de gran contraste paisajístico ya que iremos desde la costa hacia esta frondosa zona, llena de terrazas cubiertas de almendros, para acabar en el desierto de Tabernas, desde donde abandonaremos la provincia de Almería. 
 
Partimos de la localidad de Mojácar, conocida por su costa, en la que encontramos infinidad de hoteles, restaurantes y lugares de ocio, pero que también tiene un casco urbano digno de ser visitado. Hablamos de Mojácar pueblo, que aunque en los últimos años ha perdido bastante encanto, debido al desarrollo inmobiliario, aún conserva bellos rincones. Mi favorito la Puerta de la Ciudad, arco del siglo XV. 






Después de un corto callejeo por Mojácar, localidad que ya habíamos visitado en anteriores ocasiones, ponemos rumbo al pueblo de Bédar. 

Bédar es una agradable sorpresa, ya que presenta unos rincones muy bonitos, con un trazado urbano típicamente morisco. Hay un aparcamiento gratuito justo a la entrada del pueblo. Bédar no es muy grande,  por lo que es fácil y cómodo recorrerlo andando. 

El ayuntamiento de Bédar ha creado una Ruta Urbana, señalizada por unos carteles con unos senderistas. Esta ruta va recorriendo, a lo largo de 1,9 km y con una baja dificultad, los rincones con más encanto de la localidad. La ruta parte de la Plaza de San Gregorio, en la que encontramos el monumento al minero, esculpido en mármol blanco de Macael.  Detrás del monumento del minero está el mirador conocido como Balcón del Levante. Desde este hay unas  magníficas vistas panorámicas desde las que se ven los pueblos de Los Gallardos, Turre, Mojácar, Garruca e incluso Vera.  







Desde este punto vamos siguiendo las indicaciones de los carteles y a lo largo de la ruta encontramos rincones tan bonitos como estos.







La ruta pasa también por delante de la iglesia de Santa María, erigida en el siglo XVII. Esta iglesia está bajo la advocación de la Virgen de la Cabeza. Las fiesta en honor a la Virgen de la Cabeza se celebran en la localidad entre el 22 y el 24 de septiembre, durante esta celebración tienen lugar las luchas entre moros y cristianos. 




Otros puntos destacados que vamos encontrando a lo largo de la ruta son, la ermita de la Virgen de la Cabeza, el centro de interpretación de Bédar, en la Plaza de Antonio Bolea, (estaba cerrado cuando visitamos la localidad), la fuente temprana y el antiguo lavadero de Bédar. 

Después de realizar la ruta volvemos hacia nuestro coche para dirigirnos a nuestro siguiente destino, el pueblo de Lubrín, situado en el corazón de la sierra de Filabres, un remanso de paz a las puertas del desierto, rodeado de almendros y olivos.





Al igual que en Bédar, aquí es aconsejable aparcar a la entrada el pueblo. Hay una pequeña zona de aparcamiento a ambos lados de la carretera, justo en el acceso al pueblo. Desde este lugar hay una bonita imagen de la villa. 


Hay también en este punto un cartel donde se indica una ruta circular de 13 km con salida y llegada a la localidad. No era esta ruta el objeto de nuestra visita, pero coincidimos con un grupo de senderistas que acababan de finalizarla y puede ser una opción muy atractiva si estáis por la zona y disponéis de tiempo. Es el "sendero de las fuentes de Lubrín", este se inicia junto a los antiguos lavaderos de la localidad, desde aquí la ruta va recorriendo varios molinos de agua, un recorrido a través de antiguas construcciones que facilitaron el aprovechamiento del agua en el pasado, hoy en dique seco, y constituyeron uno de los pilares fundamentales del vida cotidiana de los lugareños. 





Nosotros realizamos un recorrido por las calles de la población, dirigiéndonos desde los antiguos lavaderos hasta la iglesia principal, para después subir desde aquí hasta la torre del castillo. Esta torre fue edificada en 1940, en homenaje al antiguo castillo que allí existía. Aunque la torre en sí no tiene gran interés monumental, las vistas desde aquí de todo el valle de Lubrín, con sus terrazas cultivadas de almendros, merecen la pena.


 

Desde Lubrín ponemos rumbo a Tabernas, para conocer el paisaje desértico que la rodea, pasamos por la localidad de Sorbas, aunque no nos detenemos. Esta villa es conocida por la cuevas de yeso que hay en sus alrededores, y que es posible visitar en modalidad guiada, previa reserva. También es conocido su barrio de los alfareros. 

Desde Sorbas llegamos al desierto de Tabernas, no nos detenemos en el pueblo de Tabernas,  porque no nos parece muy interesante. Sí es interesante la infraestructura montada en esta zona para rodar Westerns. La industria cinematográfica puso sus ojos en este lugar por su peculiar paisaje, muy parecido al oeste americano. Esto convirtió a esta zona en un set de rodaje de muchas películas ambientadas en el oeste, especialmente durante los años 60 y 70 del pasado siglo. De este pasado quedan restos de poblados del oeste, que es posible visitar. Los más conocidos son Fort Bravo, y sobre todo el  Oasis Mini Hollywood. Este lugar, cercano y con fácil acceso a la autovía Granada-Almería, se ha convertido en un parque temático del Oeste americano, con su poblado, sus actuaciones.... y también en un espacio zoológico que puede ser bastante interesante si viajáis con niños. 





La visita al parque requiere bastante tiempo, y como ya habíamos estado en dos ocasiones anteriores, en este caso solo nos detuvimos para admirar el paisaje que lo rodea. 




Desde este punto nos despedimos de la provincia de Almería en dirección a Granada.