martes, 29 de junio de 2021

Qué ver y hacer en Almuñécar, la ciudad Sexi.

Como nos pilla cerquita y tenemos ganas de mar, nos vamos a pasar el fin de semana a Almuñécar. Cuando mis hijos me preguntan a dónde vamos, les respondo que a la ciudad Sexi. Sí  es la misma cara que se les queda a ellos, por lo que paso a explicarles a ellos y a vosotros el origen de este nombre. Sexi es el nombre que fuentes griegas dan a una colonia fenicia localizada en la actual Almuñécar, en la costa granadina. Posteriormente pasaría a ser  ciudad romana  con el nombre Firnum Iulium Sexitanum. De hecho el gentilicio de Almuñécar es sexitano.

De este pasado fenicio y romano quedan en la localidad abundantes restos que merece la pena visitar, ya que no todo va a ser paseo marítimo y playa, que también. 

Ante todo tengo que decir que si te acercas a Almuñécar buscando arenita playera te puedes llevar una decepción, ya que las playas de la localidad son de guijarros, como casi todas las de la costa de Granada, así que para disfrutar de una jornada de mar es aconsejable una buena hamaca playera y zapatillas cangrejeras o escarpines. El tema del aparcamiento puede ser también un inconveniente en los fines de semana de verano, por lo que yo recomendaría reservar un alojamiento con este incluido. 

Por lo demás, Almuñécar es una localidad que tiene todos los requisitos para disfrutar un fin de semana de costa y cultura. De la costa destacar su largo paseo marítimo, que une la playa de Velilla con la de San Cristóbal, a lo largo de unos cuatro kilómetros y medio en los que encontraréis restaurantes, un parque acuático y el Peñón de San Cristóbal con su bonito mirador.

Pasamos pues a enumerar las cosas que se pueden hacer en Almuñécar. 


* Disfrutar de su playa y su paseo marítimo.


Son muchos los hoteles y apartamentos situados en primera línea de costa que ofrecen unas vistas magníficas, y la posibilidad de disfrutar la playa solamente cruzando la calle. En nuestro caso fue uno de los motivos de elección del apartamento, ya que nos apetecía desayunar en un balconcito con vistas, y estas eran las que teníamos sobre la playa de Velilla. 


 * Ir al Parque Acuático Aquatropic.



Para los amantes de los parques acuáticos es un sitio ideal con unas vistas increíbles, una buena opción si vas con niños y tu estancia se alarga más de un fin de semana. En la zona del parque acuático es más fácil aparcar y además cuenta con un parking propio con un precio de tres euros por día. 



* Subir al Peñón del Santo o de San Cristóbal. 


El  peñón separa de manera natural las playas de San Cristóbal y las de la Caletilla y  Puerta del Mar. La altura de este es de 30 metros y se accede a su cima a través de unas rampas y escaleras entre zonas ajardinadas o de matorral. En la zona superior cuenta con un mirador donde disfrutar de unas maravillosas vistas del Castillo de San Miguel y de la costa de Almuñécar. En este mirador hay una gran roca sobre la que se levanta una cruz. Fue el lugar donde Abderramán I, último superviviente de los Omeyas y fundador de Córdoba, tocó por primera vez tierra peninsular. A los pies del peñón hay una estatua de grandes dimensiones que lo recuerda. 

Como anécdota os contaré que en este Peñón se rodó uno de los capítulos más emotivos de las series españolas. Este lugar fue el elegido para recrear el entierro de Chanquete, en "Verano Azul". El Peñón está abierto y es de libre acceso en horario diurno. 


* Visitar el acuario de Almuñécar.

Otra opción si vas con niños, aunque la entrada puede ser un poco cara dadas las dimensiones del acuario. Existe la opción de comprar la entrada conjunta con el parque ornitológico Loro Sexi. Si tenéis previsto visitar Almuñécar con niños os recomiendo sacar el carnet de la banda de Canal Sur, es gratuito y los niños que lo tienen no pagan el acuario ni el parque loro Sexi, y otras muchas cosas en Andalucía. La entrada del Acuario cuesta 12 euros sola y 15 combinada con  el loro Sexi, que son cuatro, por lo que si vas a los dos sitios ahorras un euro. 


* Visitar el parque ornitológico Loro Sexi.



Situado en la falda de la ladera del Castillo de San Miguel y muy cerca del Peñón de San Cristobal.  Este parque es bastante bonito y el precio es asequible, cuatro euros los adultos y dos los niños. Alberga una importante colección de ejemplares pertenecientes a más de 100 especies diferentes, desde la paloma común hasta el espectacular pavo real, pasando por llamativos loros de diferentes colores, tucanes, cacatúas, guacamayos, cisnes y patos. Hay también otros pequeños animales como tortugas, lemúres o Suricatos. 



*  Dar una vuelta por el parque del Majuelo.




Situado a los pies del Castillo de San Miguel y cerca de la Playa de San Cristobal y el Loro Sexi. Es a la vez un jardín botánico y un espacio que rodea una necrópolis fenicia y los restos de la factoría de salazones, del siglo cuarto antes de Cristo.  En el parque podemos contemplar más de 180 especies vegetales, entre las que destacan las palmeras y especies de los cinco continentes. Hay también más de 30 esculturas distribuidas por este parque. En el centro del parque hay además un gran escenario donde se realizan diversas actividades culturales. 


* Visitar la oficina de turismo situada en el Palacete de la Najarra.  


Este palacete del siglo XIX se edificó sobre una antigua casa árabe rodeada de huertas, junto a una fábrica de azúcar, hoy desaparecida. Es un palacete de estilo neo-árabe, su primer propietario era a la vez el propietario de la fábrica de azúcar. Para su construcción hizo traer artesanos de Tetuán. El palacete cuenta con una rica decoración interior en el mismo estilo y un hermoso jardín delantero andalusí. En el jardín hay también unos espectaculares fósiles de gran tamaño, de amonites, trilobites y rosas del desierto. 



También en el jardín encontramos una bonita casa de muñecas de estilo neo-árabe, construida por el segundo propietario de la vivienda para el entretenimiento de sus tres hijas. Sin duda una visita imprescindible si vas a Almuñécar.


 

* Subir al Castillo de San Miguel.   



Situado en el Cerro de San Miguel y coronando la población de Almuñécar. Esta fortaleza árabe ocupa el espacio que ya aprovecharan fenicios y romanos, tal y como lo demuestran diferentes fuentes y estructuras de edificios romanos. Sin duda las estructuras del castillo son de época musulmana, pues llegó a ser residencia de descanso de la dinastía nazarí, S.XIII. A finales del reinado del rey Católico Fernando, S.XVI, se construye el foso, el puente levadizo y la imponente fachada de entrada con sus cuatro torreones circulares. Durante la Guerra de la Independencia contra los franceses sufrió el bombardeo de las tropas inglesas, quedando en estado ruinoso, y sería utilizado como cementerio cristiano hasta mediados del S.XX.

La entrada al castillo cuesta cuatro euros por adulto y 2´50 para niños y pensionistas y da derecho a entrar también al museo arqueológico de la Cueva Siete Palacios.


* Museo Arqueológico Cueva de Siete Palacios. 



La Cueva de los Siete Palacios es una cavidad subterránea conformada por una gran bóveda de piedra junto a otras siete de menor tamaño. Alberga el museo arqueológico provincial y se localiza en el cerro de San Miguel, cerca del castillo.

Dadas las escasas posibilidades de construcción de edificios públicos, los romanos recurren a partir del S.I d.C., a la construcción de una plataforma sustentada por un conjunto de bóvedas, denominadas por la población local cuevas. En honor a Minerva, se construyó un templo en cuyo sótano se encuentra la Cueva de Siete Palacios, actual sede del Museo Arqueológico desde 1984, que cuenta con piezas tan importantes como un bellísimo vaso egipcio de la época del faraón Apofis I del S.XVII a.c.

 




* Ver un acueducto romano.

Construido en el siglo I d.C. es, junto a la fábrica de salazones, la mayor obra y la mejor conservada de las legadas por la cultura romana a Almuñécar.
Abastecía de agua a la ciudad romana de Sexi, antigua Almuñécar. Fue utilizado posteriormente en el sistema de acequias árabe. Y en la actualidad alguno de sus tramos es aún utilizado por el sistema de regadíos tradicional.
 
Se mantienen en pie cinco tramos del acueducto, lo que lo convierten en el mejor preservado de Andalucía: el de Torrecuevas, los tramos denominados I, II, III y el tramo de la Carrera de la Concepción en dirección aguas abajo del río Seco. El tramo a la vista de mayor altura se encuentra junto al cauce del río Verde, a la altura del barrio de Torrecuevas.

 

 

 


martes, 1 de junio de 2021

Qué ver y hacer en Castril.



En el norte de la provincia de Granada, ya casi en el límite con Jaén, encontramos un bello pueblo de casas blancas agrupadas bajo la protección de un peñón rocoso. Este pueblo tiene una gran relación con el agua, ya que se encuentra justo al lado de la presa del pantano del Portillo, bañado por las aguas del río Castril. La relación del pueblo con el pantano es tal que da la sensación de que vamos a chocar directamente con la pared de la presa al bajar por la carretera de acceso al pueblo desde la localidad de Pozo Alcón, su vecina de la provincia de Jaén.  

Castril es una bonita localidad a la que merece la pena acercarse para disfrutar  su trazado tradicional de blancas casitas bajas con  paredes adornadas de flores. Su parte más monumental la encontramos en la Plaza de Hernando de Zafra, donde está el ayuntamiento y algunas casas modernistas. 




Los orígenes de Castril parecen remontarse a la época romana. Debido a la protección de la Peña y al abundante agua de la zona, se erigió aquí un campamento, castrum, que puede ser el origen del nombre de la localidad y del río que la baña. Después llegaron la ocupación árabe y la conquista cristiana. Entre los siglos XVI y XIX la localidad fue un importante foco de actividad vidriera. Recuerdo de esta actividad son los espectaculares vidrios de colores que podemos admirar como decoración por las calles del pueblo, junto con centenares de flores. 

Llegamos a la localidad un viernes, día de mercadillo, por lo que la plaza está muy animada. Nos dirigimos a la oficina de turismo, desde donde se accede a la Peña del Sagrado Corazón. La subida es corta pero bastante empinada, pero las vistas desde arriba lo merecen. A lo largo de la subida hay unos carteles que nos van explicando los restos que encontramos, pertenecientes a la fortaleza árabe que se encontraba en este lugar. Desde el mirador del Cantón, situado en lo alto de esta peña se pueden observar unas extraordinarias vistas del pueblo y de todo el valle. 





Al bajar de la Peña vemos la bonita fachada de la iglesia, que desafortunadamente se encuentra cerrada a estas horas. Preguntamos en la oficina de turismo la dirección a tomar para hacer la ruta de la cerrada del río Castril, que sale desde el mismo pueblo. Nos dan las indicaciones para hacerla andando desde la misma oficina. Para llegar al parque desde el que comienza la ruta bajamos por una empinada cuesta denominada calle del vidrio, que se inicia pasando el ayuntamiento. Aproximadamente a la mitad de la bajada encontramos una curiosa fachada adornada con piedras y trozos de vidrio. Seguimos descendiendo y llegamos al frondoso y fresquito parque desde el que se accede al inicio de la ruta. 




La ruta de la cerrada del río Castril consiste en un recorrido de unos dos kilómetros acompañando al río en su curso por la garganta que ha labrado a su paso. Para hacer posible este recorrido se han construido unas pasarelas de madera que le confieren a esta ruta un encanto especial. Se inicia al lado de la antigua central eléctrica de Castril, edificio inaugurado en 1918 para dotar al pueblo de electricidad aprovechando la fuerza del agua del río. En 1947 una gran riada inundó este edificio. Actualmente se utiliza como sala de exposiciones y no quedan restos de la maquinaria original. Para acceder a la ruta hay que pagar una entrada de 2,50 euros, con la que puedes visitarla durante 48 horas, y es que a lo largo del camino hay algunos puntos donde el río hace pozas y constituye un lugar agradable para el baño en verano. 

Aunque la ruta es circular, la parte más bonita es la de las pasarelas de madera, hasta llegar a un antiguo molino, hoy convertido en casa rural y restaurante, por lo que la mayoría de la gente la hace de ida y vuelta hasta ese punto, como también hicimos nosotros. Es un recorrido muy divertido para hacer con niños, ya que es sencillo y tiene todos los ingredientes para una aventura, pasarelas de madera, puente colgante, un oscuro túnel.... Todo al más puro estilo Indiana Jones.

 



Una vez finalizada la ruta subimos de nuevo hacia el pueblo para callejear un rato, la parte más pintoresca es la que se conoce como barrio hondo. Encontramos rincones encantadores.




Para comer nos han recomendado el restaurante del camping del Cortijillo, que se encuentra dentro del parque Natural de Castril, siguiendo la pista forestal que conduce al nacimiento del río Castril. Nos dirigimos hacia allí, porque en esa misma zona hay varias rutas, y queremos hacer una de ellas. Para llegar desde Castril tomamos dirección Huéscar y a unos cuatro kilómetros tomamos un desvío a la izquierda que nos indica el Camping del Cortijillo. La comida es un acierto, pedimos la ensalada del cortijillo, un revuelto de ajetes y un arroz especial de la cocinera. También tiene  platos típicos de la zona y carnes de caza. La ensalada nos gusta mucho, por la mezcla de sabores, así que copiamos los ingredientes, os los paso:

- Canónigos, lechuga, nueces, pasas, moras, queso de rulo de cabra, vinagre balsámico y aceite de oliva virgen y sal al gusto.

Tras la comida seguimos con el coche el corto trozo de pista forestal que nos separa del inicio de la ruta de la cerrada de la Magdalena. Dejamos el coche en una zona que hay justo antes de un puente que cruza el río. Aquí encontramos un cartel indicativo de la ruta. Tomamos una pista bastante ancha y fácil de recorrer. Después de un corto recorrido encontramos unas verjas de hierro, cuando nosotros fuimos estaban abiertas, por lo que hicimos la ruta de ida por la pista ancha, pero desde ese mismo lugar sube un estrecho sendero que va siguiendo esa pista desde arriba y desde el que se llega hasta el mismo punto. En este sendero sí que encontraréis unas flechas indicativas de la ruta, no así en la pista ancha, pero en cualquier caso es simplemente seguir el camino hasta el final de la ruta. Cuando llegamos al final nos encontramos una impresionante pared de origen Kárstico desde la que se precipitan las aguas del río Castril. 





La vuelta la hicimos por el sendero estrecho superior y la verdad es que las vistas son muy bonitas, se aprecian  algunos cortijos desperdigados en la montaña con sus prados y choperas y las caprichosas formas del relieve de estos terrenos calizos. En nuestro recorrido nos acompaña una vegetación de encinas, quejigos, fresnos, serbales y pinos carrascos. 

Desde la misma carretera donde hemos dejado el coche se accede a otras rutas que se pueden hacer dentro del parque Natural Sierra de Castril, como son el sendero del nacimiento de río Castril, el sendero del barranco de la Osa o el sendero del cerro de las empanadas. 

Nosotros, tras estar un rato disfrutando la zona de la cerrada de la Magdalena, donde merece la pena detenerse con tranquilidad a contemplar la belleza del lugar, iniciamos vuelta hacia Castril. Paramos en un mirador que hay al borde de la carretera, desde el que se aprecia el embalse del Portillo y que se llama mirador astronómico. Castril y otras zonas del altiplano granadino se encuentran entre los lugares de Europa más adecuados para la observación astronómica. La poca contaminación lumínica de la zona, sumada a la orografía, apantalla la luz de los núcleos urbanos, hacen que sus cielos nocturnos sean particularmente oscuros, pudiendo disfrutar desde ellos de vistas espectaculares de la vía Láctea. El mirador cuenta con paneles informativos sobre los cielos estrellados que podemos observar desde aquí.  Si llegamos de día, como es nuestro caso, nos conformamos con la impresionante vista del embalse del Portillo, por la que también merece la pena la parada. Desde aquí iniciamos el regreso a casa, con el buen sabor de boca que nos deja la zona. 






miércoles, 26 de mayo de 2021

Soportújar. El pueblo de las brujas.

Hay un pueblo en el sur de España que tiene una gran relación con las brujas y su mundo. Ese pueblecito blanco, encaramado en la montaña, da de todo menos miedo. Algún sustito sí que te puedes encontrar si vas un poco despistado y te encuentras, al cruzar la esquina, una araña gigante, o una serpiente incrustada en un muro. Ese pueblo es Soportújar, en la Alpujarra Granadina. 




La Alpujarra fue tierra de moriscos, allí se refugiaron tras la toma de Granada, allí esculpieron sus pueblecitos de calles sinuosas y domaron las aguas del deshielo de Sierra Nevada, con su red de acequias. Años después hubo una rebelión y fueron expulsados, para repoblar estas tierras vinieron gentes del norte, a este pueblo llegaron procedentes de Galicia, con sus costumbres, supersticiones y sus meigas. Desde entonces este ambiente exotérico envuelve a esta localidad, con lugares tan icónicos como la cuerva del ojo de bruja. 




Nada más tomar el desvío que nos conduce a la villa encontramos una bonita indicación con una pequeña maqueta de las fachadas del pueblo. Un kilómetro antes de llegar al pueblo nos encontramos la cueva del ojo de  la bruja. Este lugar está asociado a leyendas que lo relacionan con pasadas prácticas de brujería, incluso se atribuye una grieta en su fondo a un portal a otros mundos, se decía que por ella entraban y salían las ánimas, como un pasadizo al purgatorio. Estas leyendas fueron utilizadas durante años por los vecinos del pueblo para evitar que los niños se alejaran de la localidad, ya que les daba miedo acercarse a esta cueva. 

A la entrada del pueblo hay una bonita área recreativa, una zona que atrae para parar y hacer un descanso, siempre y cuando no tengas miedo de las brujas, ya que aquí mismo se encuentra la gran cabeza de la bruja Bava Yaga, una malvada hechicera de la tradición eslava. 




Como hemos ido en una época poco concurrida no tenemos problema para aparcar, pero este puede ser un pueblo muy popular los fines de semana, por lo que hay un aparcamiento gratuito en la parte alta del pueblo y algún otro de pago en sus calles superiores. Iniciamos nuestro recorrido en la parte alta del pueblo, donde se encuentra la era de los aquelarres. Desde allí vamos descendiendo las sinuosas  calles haciendo un recorrido por las distintas figuras del mundo de las brujas y de la magia que nos vamos encontrando en sus rincones. Encontramos a nuestro paso una casita de chocolate, la casita de Baba Yaga, la fuente del dragón  y una gran escoba entre otras. 








Además del atractivo creado por estas figuras, el propio trazado urbano del pueblo es bastante pintoresco, su propio nombre deriva de soportal, por las construcciones tradicionales alpujarreñas, también conocida como tinaos. Callejeando llegaremos a una calle que dicen es la más estrecha de España, sin negarlo ni afirmarlo, si podemos decir que es realmente estrecha, tanto que ha de pasar una persona sola. 

Frente a la parroquia se sitúa el mirador del embrujo, podría llamarse así solamente por sus vistas, pero es que además encontramos en él a dos brujas preparando una poción en un caldero. 




La fiesta más destacada en la localidad es la Feria del Embrujo, que se celebra en el mes de agosto. Es el principal reclamo turístico del pueblo. Durante varios días , al caer la noche se apagan las luces, sumiendo la localidad en una penumbra solo alumbrada por antorchas. Se oyen tambores anunciando el Aquelarres, los diablos invaden las calles en una  divertida fiesta en la que brujas y brujos, locales y visitantes están invitados a participar.




lunes, 10 de mayo de 2021

Ruta de dos días por la Alpujarra granadina.


Pueblos blancos, de enrevesadas callejuelas, colgados de la montaña, gatos que dormitan al sol, manantiales de aguas frescas que manan de cientos de fuentes, bancales llenos de nogales, moreras... La Alpujarra de los moriscos ha enamorado a hippies, músicos, artistas, viajeros románticos y a todo aquel que tenga la suerte de dejarse caer por estas tierras. Esta comarca se haya  entre Sierra Nevada y el mar, y es un paraje de gran belleza, lleno de magia en muchos aspectos, por el encanto de sus pueblos, por sus sorprendentes parajes y por muchas cosas más que os iremos desvelando en esta entrada. 

Es la segunda vez que visito esta zona, y desde luego no será la última, puesto que tiene mucho que ofrecer. En esta ocasión disponíamos solo de dos días. Nuestro punto de partida es la provincia de Jaén, por lo que tardamos unas dos horas en llegar en coche. Partimos temprano en la mañana dirección Granada y a las diez ya estamos en Lanjarón. Esta localidad es una de las más grandes de la Alpujarra, y se puede considerar su puerta de entrada. Destaca desde hace mucho tiempo por la calidad de su agua y por su famoso balneario. Este es lo primero que nos encontramos a la entrada del pueblo, desgraciadamente está cerrado debido a las restricciones por el Covid, por lo que solo podemos ver el edificio por fuera. 



Enfrente del balneario está la oficina de turismo, en la que nos informan de lo más destacado que ver. Hay una ruta corta que sale desde un parque situado cerca de la oficina de turismo, y que llega hasta las ruinas del castillo de Lanjarón. Nosotros vamos de paso, por lo que optamos por no hacerla, en su lugar damos un paseo por el pueblo, viendo sus numerosas fuentes y algunos lugares bastante pintorescos como la Plaza de Santa Ana o el barrio del Hondillo. Después de este paseo seguimos camino hasta nuestra siguiente parada, Soportújar. 

Soportújar es conocido como el pueblo de las brujas, y es que hay mucha temática sobre ellas a lo largo de sus calles. Su relación con el mundo de las brujas proviene de antiguo, cuando se produjo la rebelión de los moriscos en las Alpujarras y estos fueron expulsados. Felipe II mandó repoblar esta zona con cristianos viejos, provenientes del norte de España. Soportújar fue repoblado por familias gallegas, de ahí su relación con las meigas y las leyendas sobre brujas. Lo primero que encontramos antes de llegar al pueblo es la cueva del ojo de la bruja. Después, a lo largo de sus calles, hay una ruta con esculturas gigantes con temática mágica, hasta llegar al balcón del embrujo, un bonito mirador donde dos brujas preparan una poción. 




Cerca de Soportújar sale una pista forestal que nos lleva a un centro budista, O Se Ling, este centro solo abre a los visitantes por la tarde, por lo que decidimos subir  hasta Capileira, que es donde hemos reservado nuestra estancia y volver más tarde para visitarlo. 

Salimos pues desde Soportújar en dirección al barranco del Poqueira, donde se encuentran los tres pueblos más conocidos, turísticos, pero también sin duda más bonitos de la Alpujarra granadina. Son por orden de situación, de abajo hacia arriba, Pampaneira, Bubión y Capileira. 

Llegamos a Capileira y, después de localizar nuestro apartamento, damos una vuelta buscando un lugar donde comer. En la plaza cercana a la iglesia hay bastantes restaurantes con muy buena pinta, nos sentamos en una terracita y hacemos nuestra primera aproximación a la gastronomía de la zona. No podíamos dejar de pedir el famoso plato Alpujarreño. No tenemos pensado hacer grandes esfuerzos por la tarde, por lo que no nos parece mala opción, es un plato delicioso pero denso, con chorizo, morcilla, jamón, pimientos verdes y patatas a lo pobre, vamos, algo ligerito. 

Tras la comida y un paseito por el pueblo, decidimos ir a visitar O Se Ling. Para acceder al centro budista hay que tomar una pista forestal que sale enfrente de la ermita del Padre Eterno, una pequeña ermita blanca situada en la carretera un poco antes de llegar a Soportújar, si vas desde Pampaneira, o un poco después si tu dirección es desde Lanjarón. La pista va ascendiendo durante unos diez kilómetros, y aunque no es estrecha, en algunos puntos está en bastante malas condiciones. Una vez llegamos al pequeño aparcamiento que hay en el acceso del centro, vemos las vistas y entendemos por qué este lugar fue el escogido como zona de descanso y meditación. 

Al cruzar el portón de acceso encontramos unos molinillos y una gran rueda de oración. En nuestra visita, el acceso al área de recepción estaba cerrado con una cadena, por lo que iniciamos el recorrido por nuestra cuenta, es fácil, siguiendo las indicaciones del camino. Y si pensábamos que no tendríamos que andar mucho, la morcilla del plato alpujarreño nos empieza a pasar factura cuando iniciamos el sendero en ascenso que nos lleva a los diferentes símbolos y monumentos budistas. 




Durante nuestro recorrido por el centro no nos encontramos absolutamente con nadie, cierto es que había lugares restringidos al paso y que respetamos escrupulosamente las indicaciones. No deja de ser un lugar curioso, por su simbología y la paz que se respira, no nos extraña que a sus fundadores les recordara el Tíbet. 

Desde O Se Ling volvemos a Pampaneira, para visitar este pueblo con tranquilidad. Aparcamos en uno de los aparcamientos que hay a un lado de la carretera y accedemos por una de sus calles principales, donde nos encontramos con la iglesia. Desde este punto vamos callejeando, disfrutando sus bonitas callejuelas blancas, en algunas de la cuales discurre el agua por una acequia central.  Si es que hay algo inherente a esta zona es el agua, está por todas partes, en sus acequias, en sus fuentes, en cascadas, agua fresca y cristalina procedente del deshielo de las cumbres de Sierra Nevada.




En la arquitectura típica de estos pueblos destacan los terraos (tejados planos), los tinaos (techos de madera) que a veces convierten sus calles en laberintos, y sus chimeneas con sombrero. En nuestro paseo nos encontramos todos estos elementos, confiriendo al conjunto esa belleza que le ha llevado a estar en la lista de los pueblos más bonitos de España. Para disfrutar  basta con dejarse llevar siguiendo sus calles, en cualquier dirección, nosotros llegamos hasta la fuente amarga, una fuente de aguas ferruginosas situada cerca de un lavadero, en la parte baja del pueblo, después volvimos a subir hasta otro lavadero, situado en la parte alta. Además de visitar el pueblo, un imprescindible es pasarse por la tienda de la fábrica de chocolate, para darse un pequeño capricho. 

Desde Pampaneira llegamos a Bubión. Es el pueblo que más nos gustó, particularmente el conocido como barrio bajo, desde el que sale un sendero que, entre huertas y árboles, va descendiendo hasta Pampaneira. No lo recorrimos, ya  que después hubiéramos tenido que subir de nuevo hasta Bubión y no teníamos tiempo suficiente, pero la belleza de este invitaba a hacerlo. Este camino era antiguamente la principal vía de comunicación entre ambas poblaciones. Desciende suavemente entre bancales de cultivo escalonados en la ladera, salpicados por frutales y otros árboles característicos de la zona, como el castaño, el nogal, las moreras, de estas últimas quedan pocos ejemplares, testigos mudos de épocas pasadas, en las que la Alpujarra destacó por su floreciente industria de la seda. 




Tras Bubión llegamos a Capileira, lugar en el que vamos a quedarnos hoy. Cerca de nuestro apartamento hay un bonito mirador conocido como Mirador de Sierra Nevada, desde el que podemos apreciar la cumbre del Veleta. Desde allí también hay unas espectaculares vistas del Barranco del Poqueira, y de toda la ladera de bancales que hay al otro lado de este. Desde este mirador sale un bonito camino por el que damos un paseo al atardecer, hasta llegar a una pequeña caída de agua, al lado de una fuente. Durante todo el recorrido disfrutamos el bonito paisaje, el olor a hierba fresca, el sonido lejano de los cencerros de las vacas al otro lado del río, junto con el cantar de los pajarillos, es una verdadera delicia para los sentidos.  

Nuestro segundo día comienza temprano, ya que tras desayunar, vamos a tomar el camino que asciende desde Capileira hasta la Hoya del Portillo, lugar donde hay que dejar el coche y seguir ascendiendo unos tres kilómetros hasta el espectacular mirador de Puerto Molina. Desde este podemos observar la parte sur de Sierra Nevada por un lado y la contraviesa, Sierra de Lújar y el mar por el otro. Para aquellos acostumbrados a las rutas de alta montaña, a los que esta subida les parezca poco, que no era nuestro caso, tienen la opción de continuar siete kilómetros más en ascenso hasta el refugio Poqueira, e incluso desde aquí hasta la cumbre del Mulhacén. 




Tras esta rutita, volvemos a descender hacia Capileira, ya sin detenernos, y pasando Bubión, tomar la carretera en dirección Trevélez, pero antes de llegar a este haremos dos paradas más. La primera es el pueblo de Pitres, en el que haremos una breve parada para callejear un poco. Es un pueblo muy pintoresco, pero a nosotros, después de haber visitado los pueblos del Barranco del Poqueira, este no nos pareció gran cosa. 

La siguiente parada es Pórtugos, vamos a parar en la famosa Fuente Agria, una fuente de aguas ferruginosas, situada detrás de una ermita, a la salida del pueblo. Enfrente de esta ermita hay una pequeña área recreativa,  el área del Chorrerón. Desde esta parten unas escaleras que descienden hasta el Chorrerón, una pequeña cascada cuya principal belleza es su color, y es que el hierro del agua ha teñido de naranja todo a su paso. 





Después de esta parada llegamos a Trevélez, a la entrada encontramos una indicación hacia el Barrio Alto y Medio o hacia el Barrio Bajo. El Barrio Bajo es la zona donde encontramos más secaderos de jamón y restaurantes, pero la zona más bonita es el Barrio Medio. Nosotros nos dirigimos hacia allí y dejamos el coche en un aparcamiento gratuito que hay  en una plaza. Hemos reservado para comer en el restaurante La Fragua, cerca del ayuntamiento y la ermita de San Antonio, por lo que nos encaminamos hacia allí. 

Después de comer recorremos esta zona, callejeando y dejándonos llevar sin una dirección precisa. Tras este recorrido damos por finalizada nuestra ruta por la Alpujarra y volvemos a casa. Nos vamos cargados de productos de la tierra, miel de romero, chocolate de Pampaneira, Jamón de Trevélez y con las bellas imágenes que nos han acompañado en nuestro viaje.









 


domingo, 28 de marzo de 2021

10 planes para disfrutar la Sierra de Cazorla



Tenemos el lujo de vivir a corta distancia de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas, por lo que la hemos visitado en muchas ocasiones, disfrutando sus rutas y paisajes. He querido hacer una recopilación de actividades y lugares que podéis visitar en la sierra. Son opciones muy diversas, entre las que seguro encontraréis  aquellas que más se adapten a vuestro gusto, ya que en la sierra todo el mundo encuentra algo que le guste. Aunque el parque natural es bastante amplio, yo voy a hablaros de la zona que mejor conozco, que es la parte de la Sierra más cercana a Cazorla. 

 

1- Visita al Centro de Visitantes de la Torre del Vinagre y al Jardín Botánico.

La Torre del Vinagre es una visita imprescindible si es la primera vez que recorréis esta zona,  y muy didáctica y entretenida si vais con niños, ya que dentro se exponen los diversos ecosistemas que cohabitan en la sierra. El centro consta de varias salas, una sala de interpretación, una de proyección y el museo de la caza. La visita al centro es gratuita y dispones de una amplia zona de aparcamiento en el exterior. 

Enfrente  del centro de visitantes encontramos el acceso al jardín botánico, una visita también muy interesante. En el jardín botánico se pueden distinguir tres zonas. En la primera se representan, aprovechando la ladera en la que está ubicado el jardín, las distintas formaciones vegetales que, según la altura y humedad, podrían encontrarse de forma natural en estas sierras. De esta forma, las plantas de alta montaña quedan en la parte superior del jardín para descender hasta las plantas acuáticas.

Durante el recorrido encontramos otro espacio dedicado a las plantas exclusivas del parque como la singular violeta de Cazorla. Para finalizar, los frutales y plantas ornamentales que tradicionalmente se han venido cultivando en la zona.



2- Ruta del Borosa.

 


Es sin duda la ruta estrella de la Sierra de Cazorla, la más conocida y también la más transitada. Para iniciar esta ruta hay que desviarse de la carretera principal del parque a la altura del Centro de Visitantes Torre del Vinagre y coger la carretera que sale en dirección a la piscifactoría. Es a la altura de esta donde encontramos la zona de aparcamiento para iniciar nuestra ruta a pie.

Ya os he hablado de ella en una anterior ocasión, por lo que podéis ver todos los detalles en el siguiente enlace,  ruta del río Borosa.



3- Nacimiento del río Guadalquivir y Tejos milenarios.




Tomamos la dirección del camping Puente de las Herrerías y después de este hay una pequeña área recreativa, desde este punto la carretera se convierte en pista forestal. El camino, sin estar especialmente mal, tiene bastantes baches. 

Poco antes de llegar al nacimiento del Guadalquivir hay una bifurcación de la carretera, el nacimiento del Guadalquivir es el desvío de la izquierda, está indicado, el otro desvío sigue hasta la Iruela. 

Pasamos por delante del nacimiento para detener el coche a poca distancia, en un aparcamiento al lado de una bonita área recreativa. Después nos acercamos a ver el nacimiento. En el momento de nuestra visita llevaba bastante agua, pero en época estival puede estar casi seco. 
 
A un kilómetro del área recreativa se inicia una ruta que nos lleva hacia la zona de los Tejos milenarios, entre los que hay un ejemplar de dos mil años. 



4- Cerrada del Utrero y Cascada de Linarejos.




Esta es una ruta cortita y fácil de recorrer, también es de las más populares de la sierra. Nosotros la combinamos con la visita al nacimiento del Guadalquivir, ya que se haya en esa dirección. Os contamos todos los detalles en una anterior entrada que podéis leer aquí.



5- Barco solar del Tranco.

Se trata de un barco que utiliza energía solar para realizar sus rutas por el pantano del Tranco. La zona de embarque se encuentra próxima a la presa del Tranco, concretamente en el km 75 de la carretera A-319. Nosotros realizamos esta ruta hace un par de años y las entradas se compraban en un restaurante desde el que parte el camino que lleva hacia el embarcadero. Os aconsejo que llaméis antes para aseguraros que tanto el restaurante como las rutas del barco están abiertas, ya que debido a las restricciones por la pandemia operan de forma intermitente. El teléfono de información es 953002276, también atienden por WhatsApp en en número 647765420.

El barco oferta dos rutas, una más larga en dirección a Hornos y otra en dirección a la Isla Cabeza de Viña, de una hora y media de duración.  

Podéis completar la visita con un refrescante baño en el cercano  "Charco del aceite". Una zona recreativa con mesas y zona de baño, solo apta para los más valientes, incluso en verano, ya que el agua no sube de cinco grados.




6- Sendero del río Cerezuelo y Cascada de la Malena.




Este es un bello sendero que parte desde el casco antiguo de Cazorla. Es una bonita ruta circular que os llevará unas dos horas y media. Es muy sencilla y agradable de recorrer. Durante el camino el río os deleitará con saltos y pozas, confiriendo al camino una gran belleza.  Os hablé de ella en una anterior entrada, por lo que podéis leer todos los detalles aquí.



7- Ruta del río Aguasmulas y mirador Cabeza de la Viña.




La ruta del río Aguasmulas es poco transitada, por lo que es ideal para aquellos que quieran relajarse en soledad. 

Para realizarla hay que ir en dirección al camping de Cotorríos, y luego cruzar el río hacia el camping de la Pascuala. Después tomaremos una pista forestal que nos llevará a un refugio de montaña llamado Casa de los Bonales, lugar donde hay que aparcar e iniciar la ruta. 

Es una ruta lineal de nueve kilómetros, por lo que son 18 en total. Los primeros 4 o 5 discurren al lado del río y son bastante agradables de recorrer, encontramos durante este tramo caminos que se dirigen hacia el río y en los que merece la pena detenerse. El sendero en estos primeros kilómetros es muy bonito, ya que vas disfrutando la vista del río, con sus saltos y pozas, e incluso una caudalosa presa a la que se accede desde un pequeño sendero que se desvía del camino principal. Nos acompaña en nuestro caminar una tupida vegetación mediterránea con encinas, madroños, pinos, lentiscos y cornicabras.

Después comienza un tramo de mayor pendiente que abandona el río y nos llevará al mirador del Recó del Aguasmulas. Se trata de un anfiteatro rocoso donde nace este río, encontraréis también praderas y huertos abandonados, restos de cortijos, ahora ruinosos.  Aquí acaba la pista forestal, pero los más aventureros pueden continuar, ya que un sendero de montaña sale de este lugar en dirección a Pontones, la señal indica cuatro horas de ruta desde este punto hacia Pontones. 

Si se os queda un poco corta la jornada, podéis completarla con la visita al cercano mirador de Cabeza de la Viña, localizado a la orilla del embalse del Tranco. Desde él podemos observar la Isla Cabeza de Viña, a la que tan solo se puede acceder andando cuando las aguas del embalse están bajas. En ella se localizan los restos del castillo de Bujaraiza, de origen árabe. 




8-Bóveda del Cerezuelo.




Esta es una ruta cortita, pero muy especial, ya que discurre en su mayor parte de forma subterránea.  Para realizarla hay que contactar con la oficina de turismo de Cazorla, situada en las ruinas de la iglesia de Santa María, en el casco antiguo de la villa. 

La Bóveda que cubre al río Cerezuelo se diseña para  solventar el problema de incomunicación entre las dos márgenes del río  y construir la Iglesia de Santa María. Tiene forma de medio cañón y se adapta a los desniveles del río en todo el trazado de la plaza.  Es un recorrido muy interesante y que gusta mucho a los niños, por lo que os lo recomiendo si viajáis con peques. Para leer más sobre esta ruta os remito a una anterior entrada en la que os hablé de ella y del casco antiguo de Cazorla, bóveda del río Cerezuelo.




9- Visita al casco antiguo de Cazorla y la Iruela.




Tanto Cazorla como la Iruela tienen un casco antiguo muy interesante y digno de recorrer. Su proximidad permite hacerlo en una misma jornada, bien es verdad que Cazorla, al ser más grande tiene más cosas para ver y puede llevaros algo más de tiempo. 

La localidad de la Iruela es pequeña, pero muy pintoresca. Merece la pena un paseo por sus estrechas calles y la subida al castillo, cuya silueta os llamará la atención nada más acercaros a la localidad, ya que su figura destaca sobre el casco urbano.  De origen musulmán, construido en varias etapas durante la época prebereber y bereber y con una torre del homenaje ya de época cristiana. Fortaleza inexpugnable por su situación geográfica. Su torre-puerta de construcción medieval sirvió de campanario a la contigua iglesia de Santo Domingo de Silos. El conjunto que forman las ruinas de la iglesia y el castillo están declarados conjunto histórico-artístico.

Dentro del recinto del Castillo encontramos las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo. Una bella iglesia, desgraciadamente casi derruida, de la que solo quedan un par de paredes, testigo mudo de su pasado esplendor.  El estado ruinoso se debe al saqueo e incendio de las tropas francesas en la Guerra de Independencia del siglo XIX.

La localidad de Cazorla la hemos visitado en muchas ocasiones, y también os he hablado de ella con anterioridad. Tiene muchas cosas para ver, pero de todas ellas lo que sin duda nos os podéis perder es la bonita vista de su casco antiguo coronado por el castillo de la Yedra, que podréis disfrutar desde el mirador llamado "Balcón de Zabaleta". Una visita a las ruinas de la iglesia de Santa María, la Bóveda del rio Cerezuelo y el interior del Castillo de la Yedra también están entre los imprescindibles para conocer esta villa. 



10-Parque cinegético Collado del Almendral.




Una visita que nos os podéis perder si vais con niños, ya que les encantará, por la cantidad de animales que verán. 

La visita se inicia en el Centro de Interpretación que dispone de sala de exposición, tienda y cafetería.  Después se toma un tren turístico, por un recorrido de 5 Km aproximadamente y donde se pueden contemplar ciervos, gamos, muflones y cabras montés  en semilibertad.

Una vez finalizado el recorrido con el tren, se puede realizar una ruta a pie de aproximadamente 3 km (ida y regreso) visitando  tres miradores. Es una ruta corta pero muy bonita, en la que cada uno puede demorarse el tiempo que quiera.  Desde el primer mirador se observan las ruinas de Bujaraiza, en el embalse del Tranco.

El  segundo mirador, “De las Ánimas”, en el que hay una  exposición de aves rapaces como Águila Harris, Lechuza Negra, Lechuza Común, Búho real, Halcón Peregrino, Cárabos, Mochuelo, Cernícalo Común, Cernícalo Patirrojo, etc,  y donde un cuidador de estas dará información sobre ellas.

El último Mirador “Garita Collado del Almendral” es el que está más alto, pero sin duda merece la pena el esfuerzo para llegar por las magníficas vistas sobre el pantano del Tranco. Hay aquí una  antigua garita de vigilancia de incendios totalmente rehabilitada y acondicionada para el descanso (con mesas y sillas para picnic, charlas, talleres, etc.) y un telescopio que permite divisar los puntos más altos de la orografía del Parque Natural de Cazorla, Segura y las Villas como Las Banderillas, Peña Musgo, Puerto de las Palomas, Cabeza Rubia, El Cubo, el Mulón de la Campana, Pollo Segura de Pontones, el Pantano del Tranco, Morro de los Arenales, Cerro del Espino, etc.

 


 

Pues con este ya estarían los diez planes, pero como hay tantas cosas que se pueden hacer en la Sierra de Cazorla, os dejo dos planes más de regalo para los que habéis llegado hasta aquí leyendo. 

 


11-Observación de buitres leonados en el Chorro.




Para iniciar la ruta del paraje conocido como el Chorro, tenemos que llegar hasta la primera rotonda de entrada a La Iruela viniendo desde Cazorla, allí un cartel nos dirige hacia el pueblo. Entramos en La Iruela y desde la plaza sale una carretera en dirección a la ermita y que nos llevará directos a este bello paraje. 

Una vez entramos en la sierra, pasando una barrera que está abierta, la carretera pasa a ser una pista forestal, pero está en muy buen estado, esta pista llega hasta el nacimiento del Guadalquivir, pero nuestro destino está más cerca. Pasamos por un hotel rural y proseguimos camino hasta llegar a una bonita casa de piedra con aspecto de abandono pero maravillosa localización y aquí podemos aparcar el coche. También podemos seguir unos metros más y dejar el coche en un camino que sale a la derecha y desde el que se inicia el sendero a la zona de observación de los buitres. Y es que el mayor atractivo de esta zona, además de la espectacularidad del paisaje con los cortados montañosos y las cumbres del fondo, es la posibilidad de observar a los buitres. Es realmente espectacular ver volar a estas aves.

Es posible realizar esta ruta en apenas dos horas o tres por lo que, si no es vuestra intención realizar ninguna otra ruta andando, podéis volver al pueblo de la Iruela. Allí hay varios restaurantes y hoteles en la misma carretera de acceso a la sierra. En ellos además de magníficas carnes a la brasa, es posible degustar los platos típicos de la gastronomía serrana como son los talarines, en otros lugares de la provincia llamados andrajos o galianos, la gachamiga, el rin ran (el plato más sereño de su cocina, con su bacalao, pimiento rojo, cebolletas, patata y aceitunas negras), los huevos serranos y postres como las flores de lis, leche frita y roscos con azúcar.

Podéis combinar estar ruta con la visita al casco antiguo de la Iruela, o si lo preferís, continuar por la pista forestal hasta llegar al nacimiento del Guadalquivir. 

 


12-Rutas a caballo, kayak y 4x4. 

Tanto en Cazorla y otras localidades de la Sierra, como en el núcleo de Arroyo Frío, situado en el corazón de esta, podéis encontrar empresas de turismo activo que os ofrecerán diferentes tipos de actividades. En el pantano del Tranco y sus inmediaciones hay también posibilidad de alquilar kayaks y barcas de pedales. Esta puede ser una buena opción para aventureros, incluso para familias, como la mía, cuyos hijos ya empezando la adolescencia, demandan algo diferente para dejarse arrastrar a un viaje familiar a la sierra. 



Sin duda el parque natural de Cazorla, Segura y la Villas no os defraudará, hay muchos más planes y opciones además de los relatados en esta entrada, pero las iremos descubriendo poco a poco.