domingo, 2 de junio de 2019

Segóbriga. Uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de España.





La ciudad romana de Segóbriga se encuentra situada en el conocido como cerro Cabeza de Griego, en el término municipal de Saélices. Es uno de los asentamientos romanos mejor conservados de la Meseta. Los primeros asentamientos son celtíberos, de esta época se han encontrado restos de cerámica. Fue conquistada por los romanos en el año 200 a.C y se convirtió en un importante emplazamiento debido a sus minas de lapis specularis, también conocido como espejuelo, un tipo de roca yesífera muy codiciada Roma, donde se utilizaba a modo de cristal  para ventanas y otros fines ornamentales.

Segóbriga recibió por parte de Cesar Augusto el rango de municipio, acuñando su propia moneda y levantando numerosos edificios que constituyen hoy un yacimiento arqueológico de gran interés. Dispone de un aparcamiento gratuito y de un centro de interpretación, desde el que comienza la visita. El Parque está abierto de martes a domingo, en horario ininterrumpido de 10 a 18 en horario de invierno y de 10 a 15 y de 16 a  19´30 en verano. La entrada cuesta 6 euros para los adultos y 3 para los niños,  los martes y viernes por la tarde la visita es gratuita.

En el centro de interpretación además de un mapa y la información necesaria para disfrutar la visita, se proyecta un documental de 20 minutos sobre como era la ciudad en la época de máximo esplendor. Hay también un pequeño museo con piezas halladas durante las excavaciones.






Para comenzar la visita al yacimiento saldremos del centro de interpretación y seguimos un camino perfectamente señalizado. El yacimiento se encuentra a un corto paseo del centro de interpretación, pero en dias muy calurosos este paseo se puede hacer un poco largo, ya que carece de sombras, por lo que os aconsejo que si podéis elegir, optéis por una hora en la que no haga mucho calor.


Vista aéra del yacimiento. Turismo Castilla-La Mancha


Los lugares más destacados dentro del yacimiento nos los iremos encontrando en este orden:


  • Los restos del Acueducto. Esta construcción conducía el agua a la ciudad desde la vecina Saélices. 
  • La necrópolis.  Estaba situada extramuros.
  • Basílica Visigoda. Edificio religioso donde se han encontrado diversas tumbas de clérigos. 
Estos tres elementos se encontraban fuera de la ciudad, ya dentro del recinto de esta podemos encontrar:

  • La puerta principal y los restos de muralla. Esta puerta se denomina Puerta Monumental y se encuentra junto al teatro, dando acceso a lo que era el Foro.
  • El Teatro. Es sin duda el monumento más destacado de los que se conservan, por su buen estado de preservación. En la actualidad sigue sirviendo para representar obras teatrales, en periodo estival. 




  • El Anfiteatro. Situado  frente al teatro, tiene forma de elipse. 


  • Las Termas. Situadas detrás del teatro, tienen la estructura típica de los baños romanos. 
  • El Foro o Plaza de la ciudad. 


El yacimiento se encuentra a poco más de una hora de Madrid, tomando la A-3. Desde la autovía está claramente indicada la salida 104 hacia la CM-310, en dirección Segóbriga/Saélices.

Si os gusta la historia y la arqueología, la ciudad romana de Segóbriga sin duda os encantará. Nosotros la hemos visitado en dos ocasiones,  con una diferencia de más de diez años. la primera vez  llegamos sin conocer nada, en un viaje entre Madrid y Valencia, atraidos por el nombre del cartel. No estaba aún construido el centro de interpretación y el acceso era totalmente libre. Nos impresionó que este magnífico conjunto monumental estuviera en medio de la nada, casi sin protección ni vigilancia. 

Volvimos al cabo de los años para enseñárselo a los niños. Los trabajos de excavación habían mejorado el acceso y la existencia del centro de interpretación permitió un mayor disfrute y comprensión de la importancia que la ciudad tuvo en época romana. Pero también le resta ese encanto de ciudad perdida que encontramos en nuestra primera visita. 


sábado, 4 de mayo de 2019

Ruta a la Cimbarra. Uno de los tesoros paisajísticos de Jaén.





El paraje conocido como cascada de la Cimbarra se encuentra enclavado dentro del Parque Natural de Despeñaperros, en el término municipal de Aldeaquemada. Esta localidad fue fundada durante el proceso repoblador emprendido por Carlos III a finales del S. XVIII, aunque ya había asentamientos en la zona desde la prehistoria hasta la época romana. Así lo atestiguan los numerosos restos de pinturas rupestres que podemos encontrar en cuevas de la zona. 


Ponemos rumbo  hacia Aldeaquemada para visitar el  bonito paraje conocido como salto de la Cimbarra, declarado paraje natural,  pero antes de llegar hacemos una pequeña parada en el pueblo. Esta población tiene una pequeña pero curiosa plaza donde destacamos dos edificios significativos, la iglesia parroquial y el ayuntamiento.





Proseguimos camino por una pista de tierra que en dos kilómetros nos conduce hasta una explanada habilitada como aparcamiento. Desde allí se inicia un sendero que en unos cinco minutos nos conducirá a la zona conocida como Plaza de Armas. Una plataforma de piedra situada enfrente de la Cimbarra, desde donde tenemos la mejor perspectiva de este espectacular salto de agua. Esta impresionante cascada  se forma al precipitarse el río Guarizas por una falla transversal  con una caída de 40 metros.



Un poco antes de llegar a la plaza de armas sale un sendero desde el que se puede llegar a la base de la Cimbarra. En este lugar accedemos a la laguna donde termina la cascada, es una laguna de gran profundidad y donde a pesar de no estar prohibido el baño, este puede ser bastante peligroso. 

Desde la plaza de armas  tenemos opción de iniciar un sendero circular que con un recorrido de diez kilómetros nos llevará al Charco del Negrillo, al lugar conocido como las juntas, donde se junta el río Guarizas y el arroyo de Martín Perez, al Cimbarrillo y de vuelta a la Plaza de Armas. Este sendero tiene algunos trayectos dificultosos.  Para llegar al Cimbarrillo hay una opción más sencilla, que es descender hasta el área recreativa del arroyo de Martín Perez, camino bastante simple que se puede hacer andando o en coche, y desde allí seguir el curso del arroyo.




Desde allí en poco más de 15 minutos andando y siguiendo el curso del arroyo de Martín Perez,  llegamos hasta el conocido como Cimbarrillo. En nuestra última visita, debido a las lluvias, el río estaba un poco más crecido de lo habitual y hubo que descalzarse para cruzarlo para llegar al Cimbarrillo, también tuvimos que hacerlo para acceder al paraje donde se encuentra esta pequeña cascada, que aunque más pequeña que la Cimbarra, tiene mucho encanto.







Además de por sus cascadas, esta zona constituye un agradable paseo por la belleza del paraje natural, con vegetación muy diversa. Abundan los bosquejes de encinas y alcornocales y un espeso matorral mediterráneo en el que predominan las jaras. El curso del río se acompaña con un interesante bosque de ribera. 


Desde el Cimbarrillo podemos continuar el camino hasta llegar al conocido como Charco del Negrillo. En esta ocasión optamos por no continuar la ruta, ya que vista la dificultad de acceso al Cimbarrillo por el agua, pensamos que iba a ser muy complicado acceder al Negrillo por este motivo.  

Tras la visita y una suculenta comida en la bonita zona que rodea a este enclave, pusimos rumbo de nuevo a Aldeaquemada y tomamos la carretera de vuelta a Santa Elena. En mitad de la bajada paramos en un centro de interpretación, que estaba cerrado. Desde aquí hay una indicación  a la cueva de los muñecos,  lugar en el que se pueden ver unas interesantes pinturas prehistóricas. Al igual que ocurre con el resto de las pinturas rupestres de la zona, son de difícil localización a no ser que se vaya con un guía. Tal fue nuestro caso, ya que no conseguimos localizar la cueva. 


viernes, 19 de abril de 2019

Chefchauen y Tetuán.





Dentro de nuestra ruta de cuatro días por el norte de Marruecos, dedicamos uno a visitar dos de las ciudades más bonitas que podemos encontrar en esta zona. Son Chefchauen y Tetuán, ambas estuvieron bajo el control español en la época del protectorado de Marruecos. 

En nuestro viaje establecimos Tánger como punto de partida para todas nuestras excursiones, al igual que hicimos en la excursión a Asilah, contratamos un grandtaxi a través de nuestro hotel para visitar Chefchauen. El precio medio de un taxi desde Tánger a Chefchauen es de 600 dirham por trayecto. Esto equivale a 60 euros, dado que el precio ofrecido por el hotel era muy similar y las condiciones muy buenas, sin restricción de tiempo de visita y con parada opcional en Tetuán, elegimos esta opción. Nuestro taxista Alí, que ya nos había llevado a Asilah, volvió a convertir nuestra excursión en un ameno e interesante viaje con sus informaciones sobre la historia marroquí y sus consejos sobre qué visitar en cada localidad. 

El camino hacia Chefchauen nos llevó algo más de dos horas, ya que hay que atravesar pueblos y zonas montañosas, es un camino interesante ya que te adentras en un Marruecos más rural y desconocido que el que habíamos visitado en la costa. 

Chefchauen es una preciosa ciudad con una fotogénica medina en la que predomina el azul como color en sus fachadas. Su belleza la ha convertido en un destino muy visitado, por lo que mi recomendación es visitarla fuera de temporada alta y evitar los fines de semana. Por programación nuestra visita la realizamos en sábado, por lo que había bastante gente, a pesar de ser marzo.



La ciudad se fundó en 1471 en el lugar que ocupaba una pequeña población bereber. Sus primeros pobladores fueron musulmanes y judios exiliados de al-Ándalus, por lo que su medina tiene mucha semejanza a los pueblos andaluces, con sus callejuelas de trazado irregular. Chauen fue durante siglos una ciudad considerada sagrada y prohibida a los extranjeros, lo que ha contribuido al mantenimiento de sus características medievales. Hoy su población ronda los 40.000 habitantes, la ciudad ha crecido principalmente en una parte nueva fuera de la medina, por lo que esta está muy bien preservada y conserva gran belleza y encanto, tanto por el trazado de sus calles como por su tipico color azul en sus fachadas.



La medina tiene varias puertas de entrada, nosotros entramos  por la que se encuentra cerca del parador de turismo. Nada más entrar llegamos a una calle muy comercial, llena de tenderetes y puestos de artesanos, que desemboca en la plaza Uta al Hamman, que constituye el centro de la medina.



Esta plaza tiene una gran belleza, aunque suele estar muy concurrida, sobretodo los fines de semana y festivos. En esta plaza destacan dos edificios, la alcazaba y la mezquita principal. La Alcazaba es una fortaleza cuyo color rojizo contrasta con el azul predominante creando una bella estampa. En la actualidad alberga un pequeño museo etnográfico y una colección de fotografías antiguas de Chauen.




La Gran Mezquita del siglo XV tiene un curioso minarete octogonal, nos tuvimos que contentar con disfrutarla en su exterior,  como el resto de las mezquitas de Marruecos. En esta plaza se encuentra uno de los restaurantes más conocidos de la medina, Aladdin. Desde su terraza hay unas preciosas vistas panorámicas tanto de la Plaza y su alcazaba, como del resto de la medina, por lo que decidimos tomarnos un té y disfrutar un rato estas vistas. 





Después estuvimos paseando por la plaza y calles aledañas, muy concurridas y llenas de tiendas de souvenirs y de artesanía. Como la hora de comer se acercaba, decidimos ir al restaurante que nos habían recomendado, Casa Hasam, situado en una de las calles próximas a la plaza. El restaurante es bastante bonito y el menú de comida típica marroquí tiene muy buen precio.  Pedimos de primero una sopa marroquí y después elejimos distintos segundos para tener la opción de probar sabores diferentes. Optamos por el cuscus de carne con verduras y un Tajín de pollo dulce, de postre tomamos cuajada al aroma de azahar. La comida estaba muy sabrosa y el precio fue de diez euros por persona. 

Después de comer decidimos alejarnos de la parte más turística de la medina y sumergirnos en el Chauen más auténtico. Es en estas calles alejadas del bullicio de las tiendas y turistas, donde se aprecia la verdadera belleza de la medina, en sus pequeños detalles, puertas, ventanas...








Para terminar nuestra ruta por la medina, decidimos acercarnos a la cascada de Ras el Maa, con sus antiguos lavaderos, para llegar dimos un pequeño paseo en dirección noreste desde la parte de la medina más cercana al parador de turismo. En nuestro caso dada la cantidad de gente que se dirigía en esa dirección nos limitamos a seguir a los demás. El hecho de ser fin de semana y el día tan espléndido de sol que invitaba a acercarse al agua y disfrutar de su frescor, hizo que hubiera mucha gente aquí y perdiera encanto. Aún así creo que es uno de los lugares imprescindibles que visitar en Chefchauen. Para disfrutar las vistas nos sentamos en una de las teterías con terraza que hay en esta zona, para tomarnos otro té de hierbabuena, no se cuantos llevamos en estos días, pero es que están realmente buenos. Después volvemos a perdernos por el laberinto de calles azules, deleitándonos con sus bellos rincones.






Volvemos a nuestro punto de encuentro con Alí para salir de Chauen rumbo a Tetuán, donde llegamos sobre las siete de la tarde. El llegar a una hora tan tardía no nos va a permitir disfrutar la ciudad como nos hubiera gustado, pero nos valdrá para una primera aproximación a ella.

Para aprovechar bien el tiempo del que disponemos, Alí nos deja en un parking situado debajo del parque Feddan, muy cercano a la medina y desde el que tenemos unas vistas estupendas de este laberinto blanco.




Aunque desde este mismo parque hay una puerta de acceso, decidimos bajar hasta la Plaza Moulay El Mehdi. En esta plaza podemos ver edificios muy interesantes con clara influencia española, construidos en la época del protectorado español. Uno de estos edificios es la única iglesia católica de Tánger, construida en 1912 y que destaca con su color amarillo sobre el blanco del resto de los edificios.




Desde aqui tomamos la  Avenida Mohamed V, bastante animada en esa tarde de sábado, donde vemos el edificio Féníx, uno de los más representativos del Ensanche Español. Tras pasar este edificio seguimos caminando hasta llegar hasta  la plaza del Palacio.







Ingresamos a la medina por uno de sus laterales y comenzamos a callejear intentando no perdernos mucho, misión imposible. A la media hora estamos totalmente desorientados. Preguntamos un par de veces por la salida y al final conseguimos salir, pero la zona no nos suena de nada por lo que volvemos a preguntar a un chico joven y nos dice que hemos salido por el lado contrario de la medina y que sería mejor volverla a atravesar para llegar al parking. La medina de Tetuán está declarada patrimonio universal por la UNESCO y es de gran belleza. Es bastante grande y laberíntica, llena de calles comerciales y otras residenciales, todas ellas bastante estrechas y de trazado irregular, con callejones sin salida, pequeñas plazoletas y mezquitas muy antiguas.





 Es  bastante fácil perderse sin un guía. En nuestro caso, a no haber sido por este agradable muchacho que nos guió a través de ella para volver a salir por el lugar correcto, hubiera sido bastante complicado encontrar esta salida. Una ventaja de Tetuán es que hay bastante gente que habla español, ya  que esta ciudad fue la capital del protectorado español en Marruecos.

Después de este intenso día volvemos rumbo a Tánger donde tenemos nuestro hotel. La excursión de hoy ha sido el broche de oro a una estupenda ruta por el norte de este país que se encuentra tan cerca pero que es a la vez un gran desconocido. 







domingo, 7 de abril de 2019

10 experiencias imprescindibles en un viaje a Londres.

Londres es una magnífica ciudad en la que puedes hacer muchísimas cosas, hoy os presentamos las que consideramos son las experiencias imprescindibles en un viaje a la capital Británica. 



Ver la ciudad desde las alturas.





Sin duda la visión panorámica de la ciudad es impresionante y una de las cosas que no te puedes perder en Londres. Hay varias opciones para disfrutar esta experiencia, unas más asequibles que otras. Aquí te vamos a hablar de dos de ellas, una es el archiconocido London Eye, la supernoria que te permite disfrutar de un paseo en las alturas en sus cápsulas. Es una opción que no es barata, pero que puedes conseguir con algún tipo de descuento si la asocias a otra atracción londinense como la Torre de Londres o un crucero por el Támesis. En la web discount-london.com podéis ver alguna de estas opciones combinadas.

Una opción más asequible es el Skygarden, este es un moderno rascacielos con un jardín interior en su última planta, desde cuyas paredes acristaladas es posible tener un fantástica visión de la ciudad. La visita es gratuita, la pega es que tiene limitación en el número de visitantes. Para conseguir las entradas gratuitas debéis reservar con antelación, porque se agotan rápido. Las entradas las van poniendo disponibles desde las tres semanas anteriores a la fecha elegida, por lo que hay que estar atentos, la web para conseguirlas es https://skygarden.london/booking




Disfrutar sus mercados callejeros.



Covent Garden Market.




Visitar los mercados de Londres es una experiencia imprescindible en la ciudad, aún cuando no seas fan de las compras, por su colorido, variedad y en algunos casos bella arquitectura. 

Entre los mercados más conocidos de la ciudad se encuentran los de la calle Portobello, en el barrio de Notting Hill, el mercado de Camden,  Borough Market, el de Covent Garden, Leadenhall Market y Brick Lane. 

Cada uno de ellos tiene su propia personalidad y constituye una experiencia diferente. El mercado de Portobello tiene lugar los sábados, aunque cualquier otro día de la semana podéis ver puestos callejeros en esta bella calle, pero no tantos ni tan variados. Es un mercado donde se mezclan los productos artesanos con antigüedades, ropa de segunda mano, fruta...Dándole un fantástico colorido que se incrementa con la belleza del barrio. 

Camden es sin duda un barrio alternativo, donde podemos encontrar tiendas de estilo punk, gótico, tecno, por no hablar de sus maravillosas fachadas. Su mercado es acorde al barrio. Aunque tienes posibilidad de visitarlo todos los días, el día con más ambiente es el domingo, aunque también el más concurrido. Dentro del mercado de Camden la parte de Camden Stables es en mi opinión la más destacable. Son unos antiguos establos reconvertidos en mercado donde podéis encontrar desde muy distinto tipo de tiendas hasta puestos de comida de cualquier lugar del mundo.

Borough Market es un mercado de alimentación cubierto en el que puedes encontrar puestos de comida de prácticamente cualquier lugar del mundo, por lo que es una buena opción cuando se acerca la hora de comer. Además de estos puestos de comida para llevar, hay otros donde venden productos  frescos de alimentación de gran calidad. El mercado dispone también de una zona con asientos donde puedes disfrutar la comida que has comprado en los puestos. Este bonito mercado de estilo Art Decó se encuentra muy cerca del London Bridge. 

Dentro del mercado  de Covent Garden destaca Apple Market, se encuentra en un bonito edificio del  siglo XIX. Es un mercado principalmente de artesanía, pero suele tener mucho ambiente porque también hay muchos locales para comer y suele haber espectáculos callejeros en su exterior. Su estilo es bohemio y acogedor. Está abierto todos los días, aunque los domingos cierra algo más temprano. 

Leadenhall Market, podemos considerarlo a la vez mercado y monumento, dada la belleza del edificio. Situado en la zona de la city de Londres, este mercado se sitúa en un espectacular edificio victoriano de cristal y hierro del siglo XIV. Dada su belleza ha sido escenario de varias películas como Harry Potter. Además de sus tiendas podéis encontrar algunos bares y restaurantes, eso sí, este mercado no es nada barato. Uno de los mejores momentos para visitarlo es en la tarde-noche, puesto que la iluminación incrementa su belleza. 

Brick Lane, este mercado es junto a Camden uno de los más alternativos que podéis encontrar en Londres. Además de algunas tiendas y galerías, lo mejor de este mercado son sus puestos callejeros, en los que podéis encontrar desde artículos de segunda mano, libros, revistas, ropa vintage a puestos de comida de todo el mundo, destacando los de la comunidad india y bengalí, de gran presencia en el barrio. El mercadillo callejero solo abre los domingos. Además de por el mercado, el barrio de Brick Lane es visita imprescindible para los admiradores de los graffitis, ya que aquí encontramos la mayor concentración de obras de arte urbano de la ciudad, con autores tan famosos como Bansky.



Ver la ceremonia del cambio de la guardia.





Ir a Londres y no asistir al cambio de la guardia en el Palacio de Buckingham,  equivale a ir a París y no ver la Torre Eiffel. Esta ceremonia en la que la guardia del Palacio de Buckingham es relevada, tiene lugar los lunes, miércoles, viernes y domingos en invierno, y todos los dias en verano. Comienza a las 11 de la mañana y dura entre media hora y cuarenta y cinco minutos. La ceremonia es bastante popular por lo que irá mucha gente a verla. Aproximarse pues a la verja del palacio solo es posible yendo con mucha antelación. Otra opción si no quieres perder mucho tiempo esperando, que la verdad no creo que merezca la pena, es verla desde los escalones del monumento que hay delante del palacio, desde el que también se puede ver bastante bien. 

El desfile de los guardias, tanto a caballo como a pie, es vistoso y la banda de música que acompaña da un pequeño concierto en el momento de la ceremonia, algunas veces la música que tocan puede ser bastante novedosa para una banda esperadamente más tradicional.




Pasear por sus parques.



St Jame´s Park.



Los parques de Londres son realmente preciosos y constituyen un verdadero remanso de paz en medio de una ciudad tan bulliciosa y cosmopolita. En muchos de ellos encontrarás zonas infantiles, eventos culturales y deportivos y diversos espectáculos al aire libre. 

 Aunque hay muchos, Londres es de hecho una de las capitales con más zonas verdes de todo el mundo, hoy me voy a centrar en los cuatro que están más céntricos, Hyde Park, Kensington Gardens, Regent´s Park y St Jame´s Park.

St James´s Park está situado en pleno centro histórico de Londres, de hecho lo atravesaréis para ir desde el Palacio de Buckingham hasta la zona del Westmister. Es el más antiguo de los parques reales, y bajo mi punto de vista el más bonito. 

Regent´s Park se encuentra situado al norte del centro de Londres. Una de sus entradas se situa en la zona de Camden, por lo que podéis aprovechar la visita a este barrio para visitar el parque. Supone todo un contraste la tranquilidad que se respira en el parque y el bullicio y la actividad de un barrio tan alternativo como Camden. En este parque se ubica también el zoológico de Londres, por si queréis combinar la visita. En el parque hay también una rosaleda con más de 30.000 rosas de 400 tipos distintos. 

Kensington Gardens se situa  en el centro de Londres, pegado a Hyde Park, de hecho hay una continuidad entre los dos, por lo que pasarás de uno al otro sin notarlo. Dentro de este parque hay un bonito lago y se encuentra el Palacio de Kensington, que fue residencia de Diana de Gales. 

Hyde Park se separa de Kensington Gardens por el lago Serpentine. Es un parque enorme en el que se realizan muchas actividades, incluidos paseos a caballo. Tiene más de 4.000 árboles, un lago y una gran zona de césped. En el extremo noroeste del parque hay un lugar conocido como speaker corner, famoso por ser usado por los oradores para hablar en público.




Visitar sus museos.



Museo de Historia Natural


Podemos encontrar en Londres una gran variedad de museos, pero lo mejor de ellos es que todos los museos públicos son gratuitos y creedme que son de lo más interesantes. Los museos tienen horario ininterumpido hasta las seis de la tarde, pero los viernes cierran algo más tarde, a las ocho y media, por lo que es un buen día para visitarlos. Entre los museos públicos  más famosos y aclamados de Londres se encuentran; el Museo de Historia Natural, el Museo de la Ciencia, el British Museum, el Tate Modern, la National Galery y  el Victoria and Albert Museum.

Si no tienes tiempo para todos y has de priorizar, sin duda el British Museum es el imprescindible, es dar una vuelta por los tesoros del mundo antiguo en un solo lugar. Sin entrar en la polémica sobre si estos tesoros deberían estar aquí o en sus países de origen, sin duda son impresionantes. La colección egipcia, los mármoles del Partenón, los leones asirios...Tanto para adultos como para niños resulta de lo más entretenido. Otro de los imprescindibles es el museo de Historia Natural, con su colección de dinosaurios que hará las delicias de los más pequeños, y su impresionante edificio que fascina a cualquiera. Esta visita se puede complementar con el museo de la Ciencia, que está al lado, y que es muy divertido para los niños.

La Galería Nacional tiene una de las mejores colecciones de pintura clásica del mundo, destacando obras tan conocidas como los girasoles de Van Gogh. Para los amantes del arte moderno la Tate Modern es muy interante, el edificio de diseño muy vanguardista está acorde con su contenido. El Albert y Victoria Museum se centra más en las artes decorativas y bellas artes por lo que está más enfocado a un público adulto. 



Recorrer sus barrios  más emblemáticos.




Notting Hill



Londres es una ciudad en la que hay un centro monumental, un centro económico pero no una zona histórica clara que visitar, ya que son muchas las zonas de la ciudad que por su peculiaridad atraen al turista y que consideramos imprescindibles en un viaje a Londres. Un recorrido por sus barrios más bonitos y característicos nos llevaría por Notting Hill, Little Venice, Camden, el barrio chino y la zona del Temple. Sin duda hay otras zonas que pueden ser interesantes, como Brick Lane con sus graffitis o la zona residencial de Hamstead, pero estas se encuentran más alejadas del centro por lo que su visita necesitará de un tiempo extra del que no siempre se dispone. 

Notting Hill es muy conocido por sus casitas de colores y por su popular mercadillo en la calle Portobello Road. Little Venice es una zona muy bonita donde muchos londinenses viven en sus barcos atracados en sus canales. Camden es un barrio muy alternativo donde destacan sus peculiares fachadas y su conocido mercado. El barrio Chino está constituido en realidad por un par de calles enmarcadas dentro de unas grandes puertas asiáticas y en el que se vive una intensa actividad comercial. Pero si hay un barrio que me sorprendió en mi visita a Londres, este fue la zona de Temple. Conocida también como el barrio de los abogados, porque es donde se situan la mayoría de las escuelas de abogados en Londres, es una pequeña joya escondida entre la orilla del Támesis y la calle Fleet.

Es una zona de trazado medieval pero con gran cantidad de jardines y de gran encanto y dentro de ella encontramos uno de los pocos vestigios medievales de Londres, la iglesia del Temple. Este edificio fue, junto a la Torre de Londres uno de los pocos edificios medievales que se salvó del devastador incendio de 1666 que durante tres días destruyó el centro medieval dentro de la antigua muralla romana e inclusó amenazó, aunque no llegó, la zona de Westmister.

La iglesia del Temple fue construida por los caballeros templarios a finales del siglo XII y en su interior podemos encontrar algunas de las tumbas de estos. En nuestra visita no fue posible entrar porque había un acto dentro, esto es muy común, por lo que si tenéis interés en visitarla es mejor consultar su programa de actos privados en su página web para evitar sorpresas.



Hacer una ruta por sus principales monumentos.






Aunque para mi toda la ciudad es un monumento en sí, podemos considerar dos zonas monumentales propiamente dichas, el Londres monumental oeste y el Londres monumental este. 

La zona del Londres monumental oeste es sin duda la zona más simbólica de la ciudad, puesto que es la zona de Westmister, donde se encuentra la Abadía de Westmister, las casas del Parlamento con su icónico Big Ben y el Palacio de Buckingham. 

La zona monumental este tiene como principal atracción la Torre de Londres, el Tower Bridge y la catedral de San Pablo. 

La mejor manera de conocer las dos zonas es realizar un tour guiado por ellas, hay muchas companías que ofrecen tours gratuitos por Londres, estos funcionan con el formato de "paga lo que quieras", es decir que tú decides cuanto quieres dar al guía al final del tour según te haya gustado este. La mayoría suelen durar entre 2,5 a 3 horas y son una buena forma de tomar contacto con la ciudad. 




Visitar la Torre de Londres.






Visitar la Torre de Londres es visitar la historia de Londres e incluso yo diría la historia de Reino Unido, tal es su importancia a lo largo de los siglos y tan trascendental su papel en el juego de poder entre reyes. Por ello, a pesar de estar incluida en cualquiera de los tours monumentales de la ciudad, una visita a su interior es imprescindible, y para ello deberéis reservar al menos tres horas. 

Dentro de la Torre la mayor atracción turística son las joyas de la corona por lo que os aconsejo visitarlas al inicio para evitar mayores aglomeraciones al avanzar el día. Además de sus estancias, entre las que destaca la Torre Blanca, lo más característico de la torre son sus guardias, los conocidos como Beefeaters y sus cuervos a los que hay asociados una leyenda. Según esta el día que deje de haber cuervos en la Torre, será el fin de esta y del Reino Unido. Comprenderéis porque los cuervos de la torre están tan bien cuidados. 

La Torre además de ser residencia de reyes en la época medieval es famosa por ser lugar de encarcelamiento de personajes históricos ilustres y lugar de ejecución de muchos de ellos, entre los que destaca por su fama Ana Bolena.


Hacer una escapada a Oxford o Cambridge.




College de Oxford.




Si dispones de días suficientes para disfrutar la ciudad en profundidad, quizás te puedas permitir invertir uno de ellos en hacer una escapada a las cercanas ciudades de Oxford y Cambrige. Ambas son ciudades universitarias muy famosas y muy monumentales, con un ambiente medieval totalmente distinto a la cosmopolita Londres, por lo que la visita es un buen complemento. 

Ambas se encuentran a poco más de una hora de Londres y están muy bien conectadas tanto por autobús como por tren, por lo que puedes ir y volver el mismo día. Nosotros elegimos Oxford en nuestra visita, pero no descartamos visitar Cambridge la próxima vez. Podéis leer más información sobre qué visitar en Oxford en este enlace misplanesdeviaje.oxford.


Disfrutar el arte callejero. 




Fachadas de Camden.



Londres es una ciudad icónica para los amantes del arte callejero y en especial el graffiti, por la cantidad y calidad de este que podemos encontrar. Camdem con sus peculiares fachadas y el East End londinense son los lugares donde se encuentran las mejores muestras de arte urbano de la ciudad. En estas zonas podemos encontrar no solo graffitis, sino esculturas que sobresalen de las paredes, coches o vagones de metro pintados y colocados en los lugares más insospechados....

Dentro del East End  la calle más famosa es sin duda Brick Lane, donde tiene lugar su famoso mercadillo los domingos. Hay organizados incluso tours para visitar las zonas donde ver estos graffitis. 


Todas estas experiencias por sí solas justifican una visita a la capital británica, si las combinamos esta visita se convierte en un viaje inolvidable. 


lunes, 1 de abril de 2019

Los 7 pueblos más bonitos de Albacete.


Albacete es una provincia no muy conocida turísticamente, salvo zonas muy concretas, y que tiene mucho que ofrecer al visitante. En ella podemos encontrar pueblos muy bonitos e interesantes. Hoy os traigo una  selección de los más bellos. Para diseñar esta lista he tenido en cuenta localidades con una homogeneidad que te hagan considerarlas bonitas en su conjunto. Sin duda hay otros pueblos con conjuntos monumentales destacables, pero que no cumplen ese requisito de homogeneidad que yo he considerado. En todo caso es un ranquing personal. 

Alcaraz.







Alcaraz es un bonito pueblo que tiene el honor de ser el lugar de nacimiento del gran arquitecto del renacimiento Andrés de Vandelvira. La influencia de Vandelvira se nota en la localidad, que tiene una bella Plaza Mayor con edificios muy destacables.

El conjunto arquitectónico de la Plaza Mayor es impresionante, tiene planta rectangular y está rodeada por tres lonjas renacentistas, la parroquia de la Santísima Trinidad y dos torres, la del Tardón y la de la Trinidad. La iglesia de la Santísima Trinidad es de estilo gótico, destacando su bella puerta de entrada.

La lonja de Santo Domingo, construida en el siglo XVI, consta de dos cuerpos, en el inferior una galería porticada y en el superior destaca un gran escudo con las armas de Felipe II, junto a ella la Torre del Tardón. Otro de los edificios de la plaza es la lonja de la Regateria, compuesta por doce arcos de medio punto y doble galeria porticada. En su parte derecha se abre el arco de Zapatería que da acceso a los restos del castillo de origen árabe. La Lonja del Alhorí está situada al norte de la plaza y es también del siglo XVI. Es actualmente el ayuntamiento de la ciudad, consta de doble galería porticada, destacando en lo más alto el escudo imperial de Carlos I de España. De gran belleza es también el resto de su casco histórico, donde hay algunas casas blasonadas muy interesantes.



Chinchilla de Montearagón.







Al acercarse a Chinchilla capta nuestra atención su castillo, no tendremos oportunidad de verlo por dentro, ya que no se puede visitar. Aún así la visita merece la pena, el foso que lo rodea es espectacular, como también lo son las vistas desde el cerro. El  castillo  fue reconstruido por orden de Juan Pacheco, marqués de Villena a mediados del siglo XV. Tenía en origen una torre del homenaje que fue destruida durante la Guerra de Independencia. Consta de un foso de 10m de ancho y 6m de profundidad.

Además del castillo la localidad cuenta con unas bellas calles que recorrer para disfrutar de sus monumentos, entre los más destacados está la iglesia de Santa María del Salvador, con una magnífica portada gótica. 

Pero sin duda lo más llamativo de la localidad son la Plaza de la Mancha, espacio configurado en el siglo XVIII,  y el barrio árabe, también denominado Cuevas del Agujero.  Estas cuevas datan del Siglo XVI  y fueron excavadas por familias árabes emigrantes de Granada y Guadix, de ahí su gran parecido a las cuevas de Guadix. Desde este enclave, además del embrujo de las cuevas, hay tambíén una magnífica vista de la llanura que rodea la localidad.




Alcalá del Júcar.



Wikipedia images. Javier Marín.



Alcalá del Júcar fue declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982.  Sin duda con razón,  pues cuenta con una serie de monumentos de gran interés histórico y artístico. Entre ellos destacan la Ermita de San Lorenzo, el Castillo, la Iglesia de San Andrés, el  Puente Romano,  la peculiar Plaza de Toros y  sus pintorescas casas-cueva, algunas de las cuales han sido habilitadas como locales de ocio que permiten tomar algo en un ambiente agradable y con unas vistas impresionantes.  


La plaza de toros de Alcalá del Júcar es  una de las más curiosas de España,  su forma irregular, su graderío excavado directamente sobre la roca, los muros de adobe y su forma exterior ovalada la hacen única. El puente romano está situado en la parte central del pueblo, dividiendo el casco antiguo de la zona más moderna. Es llamado “romano” por su apariencia, aunque no lo es por su origen, pero su belleza y encaje en el entorno son incontestables. El Castillo, junto con la Iglesia de San Andrés,  es lo primero que llama la atención al visitante nada más llegar a Alcalá,  está edificado en la ladera de la montaña con un imponente torreón de defensa de la época de los almohades, construido entre los siglo XII y XIII. 



Aunque sin duda lo más famoso de Alcalá del Júcar son sus casas cueva, entre las que destacamos las del Diablo, la cueva del rey Garadén y las cuevas de Masagó y cuevas del Duende. De todas ellas yo solo he visitado las cuevas del Rey Garadén y las  del Diablo, tan curiosas como su dueño y su extraño bigote. Hoy en día son un restaurante, bar y discoteca además de una serie de galerias excavadas en la montaña que constituyen un magnífico mirador al rio y al valle.


Ayna.





Ayna es conocido con el sobrenombre de la Suiza manchega, por su espectacular entorno. Está localizado en las últimas estribaciones de la Sierra de Alcaraz, con imponentes farallones rocosos en los alrededores del pueblo. Desde enfrente, a 1´5 km en la carretera hacia Albacete, el Mirador del Diablo permite disfrutar la impresionante vista del pueblo encaramado al monte donde se ubica y  la hoz del rio donde se asoma. Justo a la entrada de Ayna hay un famoso balcón en el que está el sidecar que aparece en la película "Amanece que no es poco", rodada en esta localidad y que ha dado lugar a una ruta para ver sus escenarios de grabación.

Toda la villa es un conjunto de enorme interés, destacando su Plaza Mayor, los restos del castillo de la Yedra, la iglesia de Santa María de lo Alto y la Ermita de Nuestra Sra. de los Remedios.

En sus alrededores encontramos parajes tan interesantes como el yacimiento arqueológico de Cueva del Niño, con dos salas de representaciones de Paleolítico Superior, de las más antiguas de la provincia. También merece la pena disfrutar la belleza de  la ribera del Rio Mundo, donde hay parajes tan bonitos como la cascada del Arroyo de la Toba.



Riópar Viejo.






Riópar viejo es un bello paraje que ha vuelto a renacer gracias al turismo. Prácticamente abandonado cuando sus habitantes se trasladaron a Riópar Nuevo por la demanda de trabajadores de su fábrica de latón y bronce, hoy ha vuelto a la vida por el tírón del turismo rural. Situado en un enclave de gran belleza entre las sierras de Alcaraz y Segura, su ubicación en un alto de 1150 metros de altitud le otorgan una vistas impresionantes. Dentro de su pequeño casco urbano  destaca su iglesia parroquial y los restos de su castillo, convertido en cementerio, desde cuya explanada se pueden disfrutar las mejores vistas. 

Su proximidad al bello enclave del nacimiento del Rio Mundo hace de este pueblo un buen lugar para disfrutar la naturaleza. 



Yeste.



Yeste es un bello municipio situado en el sureste de la provincia de Albacete, punto de unión de las Sierras de Alcaraz, Segura y La Sagra, y cuna de los rios Segura, Tus, Taibilla y Zumeta. Este enclave natural ha marcado su historia, siendo territorio de frontera entre los reinos de Granada, Castilla y Murcia. En sus alrededores encontramos bellos parajes de estrechos valles y altas montañas. 

Además de su bello entorno, destaca monumentalmente su castillo, fortaleza de origen árabe construida en el siglo XI, su torre del homenaje de reformó en el siglo XVI. También de gran belleza son el Palacio de la Vicaría, de estilo renacentista,   la iglesia de la Asunción de Nuestra Señora, mezcla de estilos gótico y renacentista, y  el edificio del ayuntamiento,  del siglo XVI. Otros edificios de interés son el convento de San Francisco, las ermitas de Santiago y la Purísima Concepción y las casas solariegas del barrio de San Marcos. 

Cualquier momento del año es bueno para visitar esta localidad, pero destacamos por su interés su Feria de las Tradiciones Populares, celebrada cada año el tercer fin de semana de Octubre y que sirve de escaparate de costumbres, tradiciones, folclore, gastronomía y oficios artesanos, muchos de ellos perdidos hoy en día. 



Letur.




Es la última de las localidades de las que os voy a hablar hoy, pero no por ello es menos interesante o bella que las demás, todo lo contrario.  Letur se ha denominado, por su belleza y su situación geográfica, como la "Perla de Segura". Situada al suroeste de Albacete, en el interior de esta sierra, este bello municipio en el que destaca su arquitectura mudéjar, fue declarado conjunto histórico-artístico en 1983. 

Tiene una gran importancia en la localidad la presencia del agua, la villa está cruzada por un arroyo y en ella encontramos gran cantidad de fuentes, canales y alguna poza, como el charco de Las Canales, piscina natural situada en el centro de su casco urbano. 

La villa fue en su origen un recinto amurallado, del que se conservan algunas puertas como la Puerta del Sol. Destaca en su Plaza Mayor el Arco de las Moreras, esta plaza fue en su origen el patio de armas de un castillo. En la misma Plaza Mayor se encuentra el edificio del ayuntamiento, de estilo renacentista y construido en el siglo XVI y la iglesia de Santa María de la Asunción, de estilo gótico y renacentista. Ya fuera de la Plaza encontramos la ermita del Alto o de la Concepción, del siglo XVI con portada renacentista. Destaca también la Calle Albayacín, un callejón sin salida que constituye uno de los mejores ejemplos de arquitectura islámica de la localidad.



Sin duda estas localidades justifican por si solas una ruta por la provincia de Albacete, si unimos a ello la belleza de las Sierras de Alcaraz y Segura y la riqueza gastronómica de la zona, esta visita se convierte en un viaje bastante interesante.



Calares del Rio Mundo.