lunes, 14 de enero de 2019

Los diez pueblos más bonitos de Jaén.

Jaén es una provincia que ofrece mucho al visitante, tanto paisajísticamente, con sus parques naturales, como monumentalmente, al estar llena de  preciosos pueblos. Sumamos a ello una magnífica gastronomía, donde su estrella es claramente el aceite de oliva y tenemos un cocktail que la convierte en una zona de obligada visita.

Dentro de todos los bonitos pueblos que podemos encontrar por estas tierras destacamos estos por su belleza, monumentalidad o ser verdaderamente pintorescos. No quiere decir esto que no haya otros rincones tan bellos como ellos, solo que en una lista no pueden estar todos. La lista incluye localidades pequeñas, que puedan estar en la categoría de pueblo, también se ha tenido en cuenta una uniformidad en la belleza que otros  sitios no tienen, aunque dentro de ellos haya lugares muy destacables. Esta es pues la lista de los diez pueblos más bonitos de la provincia de Jaén.


Úbeda




Úbeda es sin duda la más grande de todas las localidades presentes en esta lista, tanto es así que estuve dudando en incluirla, pero una lista de los pueblos más bellos de Jaén no estaría completa sin ella, ya que es no solo una de las localidades más turisticamente reseñables de la provincia, sino también una de las más monumentales. 

Son muchos los monumentos que destacan en esta localidad, desde la icónica capilla del Salvador, que se ha convertido en símbolo de esta, hasta las iglesias góticas de Santa María y San Pablo, sin olvidar los múltiples palacios que salpican todo su casco histórico. En los últimos años y debido al empuje tras ser declarada patrimonio de la humanidad, han abierto muchos restaurantes dando lugar a una amplia y variada oferta gastronómica de calidad. 

Es un placer sumergirse en las tranquilas calles de su casco antiguo, donde aún se respira ese ambiente de pueblo tranquilo, pasear por sus murallas disfrutando de un magnífico atardecer sobre los campos de olivos con la imagen de fondo de los famosos Cerros de Úbeda, saborear un ochio con morcilla o hacer una cata de una selección de los increibles aceites de oliva que ofrece la zona. Úbeda ofrece el equilibrio perfecto entre pueblo tranquilo, pequeña ciudad comercial y centro turístico de calidad.



Baeza.



De la mano de Ubeda, Baeza se convirtió en Patrimonio de la Humanidad, y razones no le faltan. Baeza es una de esas joyas monumentales que destacan por su excelente conservación, pero que rebosan vida, lo que la hace aún más interesante al no haberse convertido en un pueblo tienda-museo como ocurre con otras localidades que la igualan en belleza. 

Entre sus edificios más destacables está la Catedral, situada  en la Plaza de Santa María, que guarda gran armonía y belleza y en la que se encuentran también la fuente de Santa María y el edificio de la Universidad de Baeza, allí donde daba sus clases Antonio Machado. Interesante también el Palacio de Jabalquinto con su magnífica portada de estilo gótico isabelino. Tras la Catedral surgen una serie de callejones que nos transportan a la Edad Media. 

De impresionante belleza es también la Plaza de los leones, llamada así por la fuente, originaria de la romana ciudad de Cástulo, que se encuentra en su centro y que se rodea de dos magníficos edificios y una de las antiguas puertas de entrada a la villa. 

El paseo es el centro de ocio y social de la villa, rodeado de soportales con numerosos bares y restaurantes donde tanto locales como visitantes disfrutan "el tapeo" una de las costumbres gastronómicas más arraigadas en la provincia de Jaén.


Sabiote




Sabiote  se encuentra situado en la comarca de la Loma, muy cerca de Úbeda. Posee un rico patrimonio monumental que está siendo puesto en valor en los últimos años, sobretodo con el proceso de restauración del castillo y también con las fiestas medievales que se celebran en el mes de mayo. Sin duda la joya del patrimonio monumental de Sabiote es su castillo renacentista.

La villa hace honor a su eslogan turístico, "villa medieval y renacentista" , ya que medievales son sus murallas y su trazado urbano y renacentista es su castillo y la mayoría de las casas palacio que jalonan la localidad.

El barrio del Albaicín, con sus callejuelas estrechas y sus casas encaladas constituye un agradable paseo hasta salir por la Puerta de los Santos, desde donde podemos apreciar la torre de la Barbacana. Sabiote aún conserva dos terceras partes de la muralla original de la villa. Un paseo por la Ronda de los Miradores nos ofrece la bella imagen del castillo y el lienzo de muralla que la rodea y nos transporta a la época medieval, si además estamos en los primeros días del mes de mayo es posible que nos encontremos a algún caballero templario preparado para entrar en las justas.


Baños de la Encina




Baños de la Encina es un precioso pueblo en el que destaca su castillo árabe del siglo X. La impresionante silueta del castillo de Burgalimar  domina el paisaje y la villa y evidencia la belleza de su intrincado urbanismo y la riqueza de su patrimonio cultural.

Sin duda el castillo es la joya del pueblo pero su trazado urbano también es digno de admiración, jalonado de palacios y casonas destaca por su belleza la Plaza Mayor con la iglesia de San Mateo. Otros edificios destacables de la localidad son la ermita de Jesús del Llano con su camarín barroco, la casa consistorial y el molino del Santo Cristo, situado en una zona alta de la localidad y en perfecto estado de conservación.

Sin duda un lugar que merece la pena visitar, con un bonito entorno para hacer rutas por la orilla del cercano embalse del Rumblar.

Iznatoraf




Este pintoresco pueblo está fuertemente marcado por su emplazamiento, ubicado en una meseta a una altura de 1.039 metros sobre el nivel del mar, dominando visualmente el paisaje circundante de la campiña. Este emplazamiento marcó desde sus orígenes el carácter de población vigía. Fue una medina islámica de gran importancia, su nombre procede del árabe hisn at-turab, que significa castillo del camino o de la calzada. De este pasado se conserva un importantísimo patrimonio histórico. Con un casco antiguo marcado por calles estrechas y serpenteantes.

Es un entramado de calles bellamente adornadas con macetas que conservan totalmente su trazado musulmán. En la actualidad se conservan restos de dos grandes torreones y cinco arcos o puertas de acceso a la villa: La Puerta del Arrabal, la Puerta de la Virgen del Postigo, el Arco del Pozo de la Nieve, el Arco de la Calle Comandante Barcina y el Arco de la Calle Campo.

En la Plaza principal del pueblo, llamada Plaza de San Fernando,   vemos la iglesia de Nuestra señora de la Asunción. Esta fue construida en el siglo XVI, sobre un anterior templo que a su vez se alzó sobre la mezquita mayor de la medina. Otro edificio destacable es  la ermita del Santísimo Cristo de  la Vera Cruz, patrón de la localidad, fue construida entre los siglos XVII y XVIII.


Cazorla





Cazorla es un pintoresco pueblo que merece ser visitado tanto por su trazado urbano, como por el enclave en el que está situado, ya que junto a la Iruela constituyen la puerta del Parque Natural Sierra de Cazorla, Segura y las Villas.

La población se asienta a la sombra de la Peña de los Halcones, con la sierra a sus espaldas, ofreciendo al visitante una panorámica espectacular e impresionante. En su casco urbano encontramos interesantes monumentos como la Casa de las Cadenas, las ruinas de la Iglesia de Santa María y el Castillo de la Yedra. También merece la pena una visita a la bóveda del rio Cerezuelo, una obra de ingeniería arquitectónica diseñada para la construcción de la Plaza de Santa María.

Sus estrechas callejuelas de sabor arábigo-andaluz nos ofrecen un agradable paseo, salpicado de bellos rincones por doquier y refrescado por los rumores de las aguas cantarinas de sus numerosas fuentes.



Chiclana de Segura




Situado en la comarca del Condado e incluido dentro del parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las villas, Chiclana es un bonito pueblo que se abre paso atravesando una muralla natural en la que algunas de sus casas se hayan excavadas. Es esta peculiaridad lo que le confiere su belleza y su peculiar identidad. Incrustada en una roca y accediendo a ella a través de un túnel excavado en la montaña de arenisca que la rodea, este bello pueblo conserva la originaria estructura hispano-musulmana y sus construcciones excavadas en la piedra.

Destaca también su entorno con  el río y el embalse del Guadalmena, su elevada posición permite también una bella vista sobre  sus alrededores. Dentro del casco urbano destaca su castillo árabe, declarado Monumento Histórico,  la iglesia parroquial de San Pedro, construida entre finales del siglo XVI y el primer tercio del siglo XVII y el Palacio de la Encomienda, de estilo barroco.



Segura de la Sierra






Segura de la Sierra no es solo uno de los pueblos más bellos de Jaén, sino que está considerado como uno de los más bellos de España. Situada en el centro de la comarca de la Sierra de Segura, en la zona noreste de la provincia de Jaén, es una villa que no pilla de paso, a Segura hay que ir a propósito, pero sin duda la visita merece la pena.

Coronada por su castillo, la villa se presenta como un enclave de gran belleza, con su trazado de callejuelas árabes. Destacan dentro de su casco histórico, que en realidad es todo el pueblo, su iglesia parroquial, la monumental y espectacular fuente de Carlos V, la casa de Jorge Manrique, los baños árabes y su peculiar plaza de toros.

Una vez en Segura, además de disfrutar de la belleza de la villa nos veremos rodeados por la Sierra de Segura donde sin duda encontraremos muchas rutas y zonas para disfrutar la naturaleza, como el bello enclave del pantano de las Anchuricas y una magnífica oferta gastronómica con el plato estrella del cordero segureño.


La Iruela





Es este un pequeño pueblo situado muy cerca de Cazorla, por lo que es posible visitarlos los dos en la misma ruta, ruta que por otro lado nos acerca al Parque natural de Cazorla, imprescindible visita si habéis llegado hasta estas tierras.

La Iruela es un tranquilo y pintoresco pueblecito de calles encaladas con fachadas cubiertas por sus típicos emparrados. En la parte más alta se sitúa su Castillo, cuya figura da forma a la localidad. De origen musulmán, construido en varias etapas durante la época prebereber y bereber y con una torre del homenaje ya de época cristiana. Fortaleza inexpugnable por su situación geográfica. Su torre-puerta de construcción medieval sirvió de campanario a la contigua iglesia de Santo Domingo de Silos. El conjunto que forman las ruinas de la iglesia y el castillo están declarados conjunto histórico-artístico.

Dentro del recinto del Castillo encontramos las ruinas de la Iglesia de Santo Domingo. Una bella iglesia desgraciadamente casi derruida de la que solo quedan un par de paredes, testigo mudo de su pasado esplendor.  El estado ruinoso se debe al saqueo e incendio de las tropas francesas en la Guerra de Independencia del siglo XIX. La iglesia se construyó en la época de la Reconquista. En el siglo XVI el viejo templo medieval fue reemplazado por uno nuevo, de estilo renacentista y atribuida a la escuela de Vandelvira. Solo quedan restos de la bóveda del altar mayor, de medio cañón con casetones y restos de pinturas. Conserva la portada de acceso, de modelo renacentista.

Canena.





Canena es un bonito pueblo situado en el centro de la provincia de Jaén, bastante cerca de las monumentales villas de Úbeda y Baeza. Destaca al acercarnos su bella estampa derramada sobre una loma y coronada por su castillo-palacio renacentista, atribuido al arquitecto más destacado del renacimiento en esta zona, Andrés de Vandelvira. Otros monumentos destacados de la localidad son su iglesia parroquial y su ermita. 

Es bastante conocido también el balneario que se encuentra en la parte baja del pueblo  y que constituye un buen lugar de refugio frente al calor estival, ya que su densa vegetación ofrece un oasis donde refugiarse cuando el sol del verano aprieta por la zona. 

jueves, 10 de enero de 2019

Elizondo. Siguiendo los pasos del guardián invisible.




Como parte de nuestra ruta por Navarra, realizamos una visita a esta bella localidad situada en el corazón del Valle del Baztán. Esta población ha visto aumentado el número de visitantes en los últimos años al ser el escenario de la famosa novela  "el guardián invisible", de la escritora Dolores Redondo. 

Nosotros pernoctamos dos noches en Elizondo, pero solo dedicamos un día a visitarla en profundidad, ya que fue también nuestra base para visitar otras localidades cercanas como Zugarramurdi o Maya, de las que ya os he hablado en anteriores entradas. En nuestra visita a Elizondo decidimos ver aquellos lugares que reconocíamos de "el guardián invisible", más de la película,  los niños no habían leido el libro ni visto la película, ya que es algo oscura para ellos, pero si ciertos fotogramas, ya que les resulta divertido reconocer escenarios cinematográficos.

El primer escenario nos lo encontramos sin buscarlo y fue casi lo que determinó el hacer la ruta turística por el pueblo buscando los demás. Nos alojábamos en el hotel Elizondo y al salir por una de sus calles cercanas nos encontramos de frente un edificio que yo rápidamente reconocí como el Obrador Salazar. 



Desde aquí salimos por una calle lateral a la iglesia parroquial de Elizondo, iglesia de Santiago Apostol. El templo fue construido entre 1916 y 1925, sustituyendo a la anterior iglesia que se encontraba situada en la Plaza de los Fueros y que fue muy dañada en la gran inundación de 1913. Tal fue el nivel de devastación que se optó por construir una nueva en lugar de reconstruir la antigua. La iglesia fue financiada por un indiano, oriundo del pueblo, que fue el fundador de la cerveza coronita. Como homenaje a este y a su aportación podemos ver una corona y una espiga en una de sus torres. 




Proseguimos desde la iglesia en dirección a la Plaza de los Fueros y pasamos por delante de la chocolatería Malkorra Gozotegia, pastelería en la que la inspectora Salazar solía parar. Entramos y se nos hace la boca agua al contemplar todas las especialidades de chocolate y demás dulces que ofrece. No compramos la famosa torta Txantxigorri, una de las protagonistas de la novela, ya que la habíamos probado en nuestra estancia en Ochagavía. Pero no nos pudimos resistir a otras especialidades de dulces que parecían saltar desde los mostradores directos a nuestras papilas gustatívas. Llegamos pues saboreando estos hasta la Plaza de los Fueros, donde se encuentra el edificio del ayuntamiento. Es este un noble edificio barroco de finales del siglo XVII de planta rectangular, con piso inferior porticado con tres arcos de medio punto y piso superior recorrido por un largo balcón. Cerca de una de sus esquinas  se haya la piedra Botil Harri, que se utilizaba antiguamente para apuntar los tanteos de la pelota vasca. Esta piedra era acariciada por la inspectora Salazar cada vez que pasaba por esta plaza y le hacía transportarse a momentos vividos en su tumultuosa infancia. 




Seguimos camino paseando por la calle Jaime Urrutia, una de las más antiguas del pueblo, hasta llegar al punto donde debemos cruzar un puente sobre el rio  Bidasoa.



Así llegamos en nuestro paseo al punto más bello del pueblo y sin duda el más fotografiado, el puente de Txokoto con vistas a la presa del mismo nombre. Si hay un punto imagen de un pueblo, sin duda este lo es de Elizondo, te podrías quedar horas mirando desde este puente hacia la presa, tal es la belleza del paraje, acompañado de la música del agua.  Muy cerca de este puente se encuentra el bar Txokoto, frecuentado en la novela por varios personajes. 




Seguimos nuestro paseo por la orilla del rio hasta llegar a la casa de la tia Engrasi, casa número 38 de la calle Braulio Uriarte. Es esta la casa donde se aloja la inspectora Salazar durante su estancia en Elizondo. Es actualmente una vivienda rural, así que tenéis la posibilidad de vivir la experiencia completa. LLegados a este punto proseguimos por la orilla del rio hasta cruzar un nuevo puente y volver sobre nuestros pasos hasta nuestro hotel. 



No visitamos en esta ruta otros dos escenarios como son la comisaría de policía foral de Navarra y el cementerio de Elizondo, al estar más alejados del centro y porque queríamos aprovechar el resto de la jornada para hacer la ruta hacia la cascada del Xorrotín. 


Es este un bonito enclave en el que podemos ver dos cascadas de gran belleza, aunque todo el paraje lo es en realidad. La ruta parte de la localidad de Erratzu, muy cercana a Elizondo. Está diseñada como una ruta circular de diez kilómetros. Nosotros hicimos un poco de trampa, ya que los niños no querían hacerla entera, quizás culpa nuestra por la paliza que les dimos en la anterior ruta en la Selva de Irati. El caso es que el dueño del hotel donde nos alojábamos en Elizondo nos comentó que había la posibilidad de tomar un pequeño atajo para llegar a la cascada, algo que mis hijos parecieron entusiasmados de escuchar, con lo cual nos decidimos por este. Para tomar este atajo hay que entrar en Erratzu y tomar el camino, muy rural, que conduce al barrio, o aldea, de Golaspegui. 





Esta es una aldea muy pequeña y con poco sitio para dejar el coche, desde aquí parte un sendero descendente, con una salida poco señalizada al lado de unos contenedores y que a nosotros nos indicó amablemente un vecino. Desde este punto y en un recorrido lineal de poco más de media hora de ida y otro tanto de vuelta se accede a las cascadas. Si decidís hacer esta ruta en cualquiera de sus dos modalidades, circular o lineal, merece la pena, no solo por la cascada, sino por la belleza y serenidad de todo el camino. 




La visita a Elizondo y la belleza salvaje y a la vez serena que trasmite el valle hace de esta zona un destino más que recomendable. 
















domingo, 30 de diciembre de 2018

Navidad en el corredor del Henares.




La Navidad es un periodo que atrae muchos visitantes a Madrid para ver su alumbrado y disfrutar el ambiente de esta época. Hay dos localidades de esta comunidad que se han convertido en un referente en cuanto a atraer visitantes en Navidad, son Torrejón de Ardoz y Alcalá de Henares, ambas situadas en el llamado corredor del Henares. 

Torrejón de Ardoz ha sido nombrada  capital europea de la Navidad y la verdad es que la ciudad se vuelca con estas fiestas. Hay una gran explosión de color con la decoración navideña, tanto en la Plaza Mayor como en el recinto ferial.  Tanto es el éxito de esta feria navideña, que se han habilitado trenes turísticos desde Madrid en la red de cercanías. Bajo la marca Navidades Mágicas, Torrejón ofrece una amplia oferta de actividades, puestos navideños y atracciones. El recinto ferial es donde se concentran más atracciones y sitios para tomar algo y donde se encuentra la "Puerta Mágica", un panel de luces donde se realiza un espectáculo de luz y sonido. 





Pero para mi gusto tiene mucho más encanto la Plaza Mayor, con una decoración más cuidada  y donde también hay distintos espectáculos  a lo largo de las fiestas navideñas. En este enlace podéis ver el programa de Navidades mágicas 2018 www.magicasnavidadestorrejon.



Si decidís acercaros a esta feria navideña, os aconsejo evitar las noches de los fines de semana, ya que es tanto el éxito de ésta que está muy masificada de gente. Así mismo, aconsejo llegar a Torrejón en tren, ya que el acceso a la feria es directo y muy cercano a la estación del tren. Si pensáis acercaros a Torrejón en esta u otra fecha os aconsejo también aprovechar el viaje para visitar el Parque Europa, un parque en el que se recrean los monumentos de las principales ciudades europeas y que constituye un agradable  paseo. 

Otra de las ciudades que ofrece muchas actividades en las fiestas navideñas es Alcalá de Henares. También tiene una feria navideña en el recinto ferial, pero deja bastante que desear si se la compara con la cercana Torrejón. Por otro lado su bella Plaza Cervantes está decorada y llena de puestos navideños, y sí que tiene gran encanto.

Alumbrado calle Mayor de Alcalá de Henares. 


Otro de los motivos para visitar Alcalá en Navidad es, para los amantes de los Belenes, la maravillosa oferta de la que podéis disfrutar en esta ciudad, en estas fechas. Entre ellos destaca el Belén Hebreo de la "Casa de la Entrevista", situada cerca de la Catedral Magistral, y el magnífico Belén Monumental situado en la antigua fábrica de Gal. En este recinto, además de este Belén Monumental, hay otros muchos que, aunque de menor tamaño, no desmerecen en belleza.

Detalle de belén andaluz.







Son estas dos localidades pues, un buen complemento para una visita a la comunidad de Madrid en Navidad, una época mágica para disfrutar de una escapada en familia. 


domingo, 16 de diciembre de 2018

Aranjuez. Ciudad barroca e ilustrada.




Aranjuez es una ciudad que se construyó durante la segunda mitad del siglo XVIII a partir del conjunto palaciego existente. Este origen dió lugar a un diseño coherente con el palacio y con la huella dejada por Felipe II y que se desarrolla durante los reinados de Fernando VI y Carlos III con un estilo predominántemente barroco. Es una ciudad pensada para satisfacer las necesidades de la corte.

Situada al sur de Madrid, con fácil acceso desde la A-4, Aranjuez se ha convertido en un referente turístico que tiene como pieza clave su famoso palacio, pero que ofrece mucho más al visitante, sobretodo una amplia y cuidada zona de parques y jardines, sin desdeñar su casco histórico que también merece la visita. 

Nosotros visitamos Aranjuez en el puente de la constitución, aprovechamos nuestra estancia en Alcalá de Henares para acercarnos a esta localidad que dista poco más de 45 minutos en coche de esta. Llegamos y no tuvimos ningún problema en aparcar bastante cerca del palacio, de hecho esto nos sorprendió. Habíamos visto una par de aparcamientos a la entrada, pero decidimos continuar y sin darnos cuenta estábamos delante del Palacio, tomamos un lateral de la Plaza de San Antonio y en la Carretera de Andalucía encontramos sitio a la primera, y eso a pesar de ser un sábado de puente. Desde aquí nos  acercamos a la plaza para ver la fuente de la Mariblanca y la  barroca iglesia de San Antonio, tras lo cual nos dirigimos al Palacio Real. No habíamos comprado la entrada por internet, así que nos pusimos a la cola para sacarla. En este caso no veo muy necesario sacar la entrada previamente, porque a pesar de que había dos colas, ambas avanzaban casi a la vez, por lo que comprar la entrada te ahorrará poco tiempo, ya que la mayor espera es para pasar el control de seguridad previo a la taquilla, después la espera es muy corta. El precio es 9 euros para los adultos y 4 para los menores de 16 años, la entrada te permite también visitar el museo de faluas reales situado en el jardín del príncipe.


Fuente de la Mariblanca, plaza de San Antonio.


El palacio de Aranjuez fue erigido por orden de Felipe II, quién encargó el proyecto al arquitecto Juan Bautista de Toledo, a su muerte, su discípulo, Juan de Herrera, continuó el proyecto, acabando la capilla. A la muerte de Felipe II quedan finalizadas, además de la capilla, gran parte de las fachadas de mediodía y poniente. Destruido el edificio por un incendio, la obra se paró, hasta que se inicia una ampliación en tiempos de Fernando VI, encargando la reconstrucción a Santiago Bonavía, dicha ampliación continúa con Carlos III, bajo la dirección de Francisco Sabatini.




El Palacio Real de Aranjuez se caracteriza exteriormente por el color blanco de la piedra de Colmenar, y el rojo de los ladrillos de sus paramentos.  En el interior, las que más llamaron mi atención fueron la  sala árabe, imitación del estilo de los palacios nazaríes de la Alhambra, pero bastante más colorida, y la sala oriental o de porcelana, bastante recargada para mi gusto pero sin duda singular. Por desgracia como viene siendo costumbre en los edificios gestionados por patrimonio nacional, no dejan tomar fotografías del interior, ni siquiera sin flash, cosa que no entiendo. Las que os muestro a continuación son cortesía de la página turismodeAranjuez.




Una vez finalizada la visita al Palacio nos dirigimos a los jardines de la isla y del parterre, ambos situados en un lateral del palacio y que son de acceso gratuito. Los dos tienen un paseo muy bonito, a la orilla del rio Tajo. En ambos también hay unas bonitas fuentes que tienen un horario de encendido. En los jardines de la isla las fuentes están encendidas de 11,30 a 13,00 y de 16'30 a 18 horas, estos son más extensos que los jardines del Parterre. En estos últimos el horario de las fuentes es el mismo.





Una vez visitados los jardines nos dirigimos al centro para buscar un restaurante, está bastante cerca del palacio, ya que el casco antiguo de la villa no es muy grande. La oferta gastronómica de Aranjuez es bastante amplia, siendo muchos los restaurantes que ofrecen un menú muy completo a buen precio. Por supuesto lo más conocido son sus famosas fresas. Su cultivo fue potenciado por la Casa de Borbón y se tiene constancia de este desde el siglo XVI. La fresa de Aranjuez es de gran aroma y sabor, es una variedad llamada fragania, cultivada en la ribera del Tajo, de fruto pequeño, muy azucarado y aromática. Nosotros no las probamos por estar fuera de temporada. Este afamado cultivo ha dado también nombre a un famoso recorrido en tren, "el tren de la fresa".

Este tren recorre el trayecto entre las estaciones de Principe Pio y Aranjuez en los fines de semana de primavera y otoño.  Recrea el primer trayecto ferroviario de la Comunidad de Madrid y en él, personal vestido de época, ofrece una degustación de fresas. La composición del tren la forman una locomotora del museo del ferrocarril y diversos vagones, entre ellos cuatro de madera de entre 1914 y 1930.

Después de comer damos un paseo por el centro, comenzamos visitando el mercado de abastos, cerrado como mercado al ser festivo, pero con algunos bares y restaurantes en su interior y muy animado. Desde allí nos vamos a la Plaza de la Constitución donde se encuentra el ayuntamiento, antigua casa de criados. Tomamos la calle Stuart para visitar unas interesantes corralas que nos muestran como se vivía en la villa. Pasamos por el cercano convento de San Pascual y el antiguo hospital de San Carlos. Después volvemos sobre nuestros pasos en dirección al Jardín del Príncipe, pasando por los palacios urbanos de Godoy y de Osuna.

Ayuntamiento.


Tras este recorrido volvemos a la  calle Stuart hasta llegar al Jardín del Príncipe. Es este un extenso jardín que os llevará un par de horas recorrer. Estamos a finales de otoño, pero aún quedan restos del colorido en sus árboles y una alfombra de hojas nos acompaña en nuestro paseo. Dentro del jardín hay varios puntos interesantes. El primero es el museo de faluas, son las embarcaciones de recreo que los reyes usaban en el rio Tajo. El acceso es gratuito con la entrada al Palacio Real, y algunas de las embarcaciones son bastante bellas, para variar tampoco permiten fotos en su interior. Después nos dirigimos a la Casa del Labrador, y por el camino admiramos algunas de las fuentes que se encuentran en estos jardines, como la fuente de Apolo o el estanque chinesco. Allí los niños se entretienen alimentando a los patos, pavos reales y otras aves que por allí corretean más que vuelan.

Fuente de Apolo.

Estanque chinesco.



La Casa del labrador es un palacete neoclásico de recreo mandado construir, por Carlos IV, en el interior del Jardín del Príncipe. En su interior guarda algunas de las ornamentaciones más bellas de la época, bóvedas al temple, colgaduras de seda valenciana, soleras de porcelana del Buen Retiro...Solo es posible su visita en la modalidad guiada, por lo que si estáis interesados las entradas se pueden adquirir por internet con al menos un día de antelación. También es posible adquirirlas en la taquilla del Palacio Real o en la misma casa del labrador, pero os arriesgáis a que estén agotadas, como nos pasó a nosotros. En todo caso tras nuestra larga jornada tampoco teníamos muchas opciones puesto que llegamos a una hora cercana al cierre de esta.



Después de pasear por los jardines y estando próxima ya la hora de cierre de estos, volvemos hacia el coche para volver a Alcalá de Henares, dada la cercanía de ambas localidades y nuestras frecuentes visitas a la ciudad complutense, no descartamos volver a Aranjuez para disfrutar los jardines en primavera y poder hacer un recorrido en barco por el Tajo desde Aranjuez.





martes, 4 de diciembre de 2018

San Juan a Pie de Puerto. Inicio del Camino de Santiago Francés.




San Juan a Pie de Puerto es uno de los pueblos más bellos de Francia. Su encanto por si solo justifica una visita, pero es que además es el punto de partida del Camino de Santiago Francés. El ambiente de los peregrinos es palpable en la localidad. Está muy cerca de la frontera con España, a ocho kilómetros,  al cruzar los Pirineos desde Roncesvalles, por lo que aprovechamos nuestra visita a esta localidad navarra para acercarnos a verlo. 

San Juan es una villa vasca situada en el departamento de Pirineos Atlánticos, en la región de Aquitania. Su ambiente fusiona muy bien el estilo vasco y el francés y sus calles son muy coloridas y pintorescas. Sin duda la estampa más bella de la localidad la tenemos al cruzar el puente sobre el río Nive, pero toda ella merece la pena ser recorrida.



Llegamos a San Juan procedentes de Roncesvalles y antes de cruzar la muralla que da acceso al casco antiguo vemos un parquing gratuito donde dejamos el coche. La villa se fundó en el siglo XII entorno a un castillo y estaba totalmente amurallada. Hoy no se conserva toda la muralla pero si gran parte, con algunas puertas muy bonitas, como la de San Jacques, declarada patrimonio de la humanidad por la UNESCO.



Vamos callejeando por sus bonitas calles empedradas viendo las tiendas y las terrazas de los bistrós. La calle principal, la que atraviesa el río, tiene bastante tráfico de coches, por lo que tras tomar la imagen del puente romano  sobre el río Nive, una de las más típicas del pueblo por su belleza, cruzamos una de las puertas de la muralla y nos adentramos en la zona peatonal. Aquí encontramos la iglesia Notre-Dame du Bout du Pont, iglesia gótica del siglo XII aunque muy reformada a lo largo de los siglos.




Seguimos callejeando por su zona peatonal disfrutando de sus coloridas tiendas donde se venden productos típicos vascos.






Tras el paseo volvemos hacia la iglesia, donde nos tenemos que refugiar por la furia de la lluvia de una tormenta de verano. Una vez pasado el aguacero, salimos de esta para tomar dirección  hacia la rue de la Citadelle, calle por la que discurre el Camino de Santiago y que está repleta de albergues y otros locales enfocados a los peregrinos. Es una calle empedrada, muy bella y colorida, repleta de edificios antiguos de los siglos XVI y XVII  y adornada con macetas y flores que le aumentan aún más su encanto. Un poco empinada es la subida hacia la Ciudadela, pero merece la pena.




La Ciudadela es una construcción de origen militar iniciada en el siglo XV. En la actualidad, a pesar de su áire bélico, alberga una escuela. Una de sus partes más destacadas es la Puerta del Rey, que da acceso a su zona central. Una vez cruzamos dicha puerta hay un mirador donde merece la pena recrearse con las vistas, no solo del pueblo, sino de los alrededores, con un paisaje típicamente vasco totalmente verde y jalonado de caseríos dispersos.




Los alrededores de la Ciudadela constituyen un auténtico pulmón verde para el pueblo y sus visitantes, rodeada de árboles con senderos para pasear bastante agradables.

Tras nuestra visita nos despedimos del pueblo y entendemos por qué esta villa forma parte del selecto grupo de los pueblos más bellos de Francia. Nosotros nos despedimos con muy buen sabor de boca y proseguimos nuestra ruta cruzando de nuevo los Pirineos en dirección a Elizondo.