Este blog surge con la idea de compartir información recopilada en la planificación y desarrollo de mis viajes nacionales e internacionales. Estos, sin ser muchos, son los suficientes para dar unos cuantos consejos a personas que, como yo, cuentan con un presupuesto ajustado para viajar en familia.
martes, 24 de marzo de 2026
Qué ver en las Merindades de Burgos en tres días.
sábado, 22 de julio de 2023
Ruta de cuatro días por Cantabria.
Realizamos esta preciosa ruta la última semana de junio. Para recorrerla vamos viajar en coche partiendo de la localidad de Alcalá de Henares. En nuestro camino hacia Cantabria atravesamos buena parte de la provincia de Burgos. La capital ya la conocemos, por lo que no nos vamos a detener, algo que os recomiendo si no habéis estado, ya que es grandiosa. Nosotros estamos interesados en esta ocasión por otra zona de la provincia, la conocida como las Merindades. Para visitar el primero de los destinos nos alejamos de la autovía al pasar Burgos y tomamos la nacional con destino Orbaneja del Castillo. En este viaje vamos a visitar este espectacular pueblo, conocido por su fotogénica cascada, también pasearemos por Puentedey y nos adentraremos en la mágica y mística Ojo Guareña. No me voy a extender más sobre esta ruta ya que está publicada en una anterior entrada que podéis leer aquí.
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| Ermita de San Bernabé. Ojo Guareña. |
Después de la visita a Ojo Guareña atravesamos el puerto del Escudo y nos adentramos ya en Cantabria, nuestro destino para las dos primeras noches es la localidad de Puente Viesgo, conocida por su Gran Hotel Balneario, en el que nos vamos alojar. Al ser dos noches entre semana de junio el precio de la habitación doble es muy atractivo, os recomiendo la comparación, porque la verdad es que el hotel merece la pena, por no hablar de su famoso balneario.
Pero antes de llegar a la localidad de Puente Viesgo vamos atravesando otras, que junto a esta forman los valles pasiegos, a la belleza del paisaje se une la de sus construcciones, nos llama especialmente la atención Alceda, por sus imponentes edificios con monumentales fachadas y sus palacios.
Ya en Puente Viesgo nos acomodamos en el Gran Hotel Balneario y hacemos una primera exploración por la localidad. Es un pueblo muy cuidado, con bonitos jardines y un turismo que se nota tranquilo y de calidad. No hay muchos locales de ocio, pero si los suficientes para cenar y tomar un café, poca vida nocturna después de las doce, aunque también es cierto que nuestras dos noches allí fueron lunes y martes.
Al día siguiente vamos a conocer un poco más la localidad, comenzamos con la visita al centro de interpretación de arte rupestre donde vamos a validar las reservas hechas por teléfono para visitar la cueva del Castillo y la cueva de las Monedas. Ambas son de gran importancia por sus pinturas rupestres, especialmente destacables las de la Cueva del Castillo. Es importante saber que las reservas telefónicas han de validarse y pagarse en el centro de interpretación, porque después hay que desplazarse hasta la cueva, cinco minutos en coche o unos quince andando, el paseo es muy bonito, aunque todo cuesta arriba.
Llegamos hasta la cueva del Castillo y realizamos la visita guiada, es una cueva no muy espectacular geológicamente si la comparamos con otras como la cueva del Soplao, pero las pinturas rupestres, tanto en calidad, importancia, conservación y cantidad, son espectaculares. No es posible tomar imágenes del interior de la cueva, por motivos de conservación, os muestro aquí un par de imágenes tomadas en el centro de interpretación.
Tras la visita a esta hay un pequeño paseo rodeando la montaña, con unas vistas espectaculares, hasta la cueva de las Monedas, llamada así por un pequeño grupo de monedas medievales encontradas en uno de sus pozos en su descubrimiento. Esta es geológicamente más llamativa que la del Castillo, aunque con menos cantidad de pinturas rupestres. Además hay otras dos cuevas que no son visitables, por motivos de conservación. Esta acumulación de pinturas rupestres en un espacio tan reducido nos da idea de la importancia del lugar.
Tras la visita a las cuevas vamos a dar una vuelta por la localidad, en la que destacan, además del Balneario, el edificio del ayuntamiento y la iglesia de San Miguel. En Puente Viesgo se puede recorrer la vía verde el Pas, una ruta para realizar andando o en bicicleta, siguiendo una antigua línea férrea, la parte que atraviesa la localidad es bastante bonita, especialmente la zona próxima al puente, donde se ha habilitado también una zona de baño. Nosotros recorrimos un tramo de unos cinco kms en dirección Ontaneda y no nos gustó mucho, el paisaje estaba alejado del río y había pocas sombras y no nos pareció nada llamativa para dedicar un tiempo que se puede emplear en áreas más bonitas. Para comer escogimos el restaurante La Terraza, con una oferta atractiva y a buen precio y una terraza muy bonita y con bastante sombra.
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| Iglesia de San Miguel. |
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| Ayuntamiento de Puente Viesgo. |
Decidimos por lo tanto ir hacia la localidad de Liérganes, que tiene un casco histórico precioso, donde destaca la casa de los cañones, el palacio de Cuesta Mercadillo y el puente romano sobre el río Miera, donde además está la estatua del famoso Hombre pez de Liérganes.
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| Palacio Cuesta Mercadillo |
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| Casa de los cañones |
A la vuelta hacia Puente Viesgo paramos a ver la colegiata de Santa Cruz de Castañeda. Es este un precioso templo de estilo románico, en un entorno espectacular. La pena es que el horario de visita es bastante limitado, nosotros solo lo pudimos ver en su exterior, pero dimos un paseo por sus alrededores disfrutando la belleza, la calma y la paz de los valles pasiegos.
Nuestra jornada acabó de nuevo en Puente Viesgo donde elegimos para cenar el restaurante la Unión, con una buena relación precio-calidad y después nos fuimos a tomar un café a la preciosa terraza jardín del Balneario, con una carta de cenas también bastante atractiva.
En nuestra siguiente jornada salimos con nuestro equipaje, ya que cambiamos de lugar de pernocta, pero antes de llegar a nuestro destino nocturno, que es la localidad de Cabezón de la Sal, vamos a recorrer la costa Cántabra, empezando por Laredo, y desde allí Santoña, Noja, Isla y Ajo. No vamos a parar en Santander, ni en San Vicente de la Barquera, ya que ya las hemos visitado en anteriores ocasiones.
En Laredo aparcamos cerca del ayuntamiento, a medio camino entre el puerto y la Puebla Vieja, así se conoce al casco antiguo, de origen medieval. Vamos primero hacia el puerto, ya que queremos hacer una excursión en barco que va hasta Santoña. En nuestro caso vamos sin reservar, pero como os digo era junio y entre semana, si vais en verano o en fin de semana os recomiendo reserva previa, el precio es el mismo y os aseguráis la plaza. El barco sale a las 11.30 desde el puerto de Laredo y va recorriendo la costa hasta Santoña, pasando por el famoso faro del Diablo. Después puedes desembarcar en Santoña y volver en el barco de las 16 horas o proseguir en él hasta Laredo, llegando allí a la una. Nosotras decidimos volver a Laredo porque queríamos visitar la Puebla vieja. Antes de subir al casco antiguo visitamos un túnel que hay al lado del puerto y atraviesa la montaña. Os recomiendo que lo atraveséis, aunque la entrada está en una calle lateral y no es fácil de encontrar, mejor preguntar.
Recorremos la Puebla Vieja de Laredo, con sus calles adoquinadas, este es un buen lugar también para comer, con una gran calidad y oferta, aunque los precios son algo elevados. Imprescindible probar las famosas anchoas, aunque quizás desde el punto de vista gastronómico destaca más Santoña. En la zona medieval hay edificios bastante interesantes, incluido el palacio donde se alojaban los Reyes Católicos, ya que Laredo fue nombrado puerto de Castilla y fue el punto de llegada de Carlos I y de partida de la Reina Catalina de Aragón hacia Inglaterra. De entre todos los edificios destaca la iglesia gótica de Santa María.
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| Puebla vieja de Laredo |
Desde Laredo ponemos rumbo a Noja. En esta localidad destacan la iglesia de San Pedro, el palacio del Marqués de Albaicín, el palacio Marqués de Velasco, y sobre todo su magnífica playa. Quiero destacar un local que nos encantó, el restaurante el Barco, con una magnífica vista desde su terraza sobre la playa de Trengandín, nosotros llegamos tras haber comido en Laredo, pero disfrutamos de su magnífico ambiente de terraza para el café y echamos un vistazo a la carta de comidas, con una pinta estupenda.
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| Palacio Marqués de Velasco |
Desde Noja recorremos la costa pasando por Isla y Ajo, esta localidad no tiene nada muy interesante en su casco urbano, pero si unas vistas muy bonitas. Después tomamos la autovía para llegar a nuestro destino, Cabezón de la Sal. Esta localidad no es monumentalmente muy destacable, pero es un punto perfecto para conocer la zona, es la puerta del Valle del Saja, con pueblos tan bonitos como Carmona o Bárcena Mayor y la famosa cueva del Soplao, y también un buen punto para recorrer la muchas rutas de senderismo del valle. Está también muy cerca de Comillas y Santillana del Mar.
Nosotros, tras dejar el equipaje en la bonita casa rural en la que teníamos nuestro apartamento, nos dirigimos a la localidad de Comillas. Si no habéis estado nunca en Comillas tenéis que dedicar a esta localidad como mínimo medio día, si no más, al ser mi tercera visita al municipio, esta fue algo más ligera. Aparcamos cerca del Palacio de Sobrellano, en esta ocasión solo lo visitamos por fuera. La visita a sus jardines es gratuita, la entrada al palacio se compra en la taquilla que han situado a la entrada de los jardines. En el momento de nuestra llegada la entrada a los jardines estaba cambiada por obras, situándose algo más alejada del casco histórico, cerca de un aparcamiento. Os recomiendo bajar un poco por la entrada antigua, aunque no tiene salida, hay una bonita vista del edificio del Capricho de Gaudí.
| Palacio de Sobrellano |
En Comillas nos calló un buen chaparrón, por lo que nos sentamos en una terraza cubierta a disfrutar un buen chocolate, y después paseamos por su centro histórico. No nos acercamos tampoco a su cementerio, visita imprescindible si no habéis ido antes, con su impresionante figura del Ángel Exterminador.
Nuestra siguiente jornada la dedicamos a recorrer el valle de Liébana, ya os lo detallé en una entrada que podéis leer aquí.
En nuestra última jornada abandonamos Cantabria, no sin antes acercarnos a ver el curioso bosque de Secuoyas de Cabezón de la Sal. En nuestro viaje de vuelta paramos a comer en Lerma. Su casco antiguo es bonito, pero debido a que se puede aparcar en cualquier sitio, está repleto de coches, lo cual le resta bastante encanto. No destaco ningún sitio para comer porque la oferta que encontramos en el centro histórico de Lerma era o muy cara, un menú para dos de 80/85 euros de lechazo, o bares muy normalitos tipo plato combinado. Era una comida en ruta y no buscábamos exquisiteces, pero nos hubiera gustado un término medio, probablemente sea mejor opción comer en los restaurantes de fuera de la muralla.
Con esto pusimos punto y final a este bello recorrido por las espectaculares tierras cántabras, a las que sin duda volveremos más de una vez.
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| Bosque de secuoyas. Cabezón de la Sal |
domingo, 2 de julio de 2023
Ruta por el valle de Liébana.
El valle de Liébana es una de las zonas más aisladas de Cantabria, ya que para llegar a él hay que atravesar el bello, pero realmente estrecho, desfiladero de la Hermida. Es el desfiladero más largo de España, con 21 km, y aunque la carretera que lo atraviesa tiene categoría de nacional, ya que es la nacional Santander-León, dista mucho de serlo, podría pasar por una local, dada su estrechez, sus curvas y su falta de arcén, pero es también una de las más bellas para conducir. El desfiladero está compuesto por un conjunto de gargantas del macizo de Ándara, que forma parte de los Picos de Europa. El río Deva discurre entre sus impresionantes paredes rocosas.
Nuestro primer destino es la localidad más importante del valle, Potes, también la más turística y la que tiene mayor infraestructura de restaurantes, hoteles y apartamentos rurales, no por ello ha perdido su belleza, aunque si parte de su encanto rural, que mantienen otras localidades más pequeñas, es el precio de la fama.
La visita a Potes nos llevará buena parte de la mañana, recorriendo sus monumentos, calles del casco histórico, puentes y paseo del río. Entre sus edificios más destacados están la Iglesia de San Vicente o la Torre del Infantado, desde cuya terraza hay un preciosa vista de todo el conjunto histórico. Destacan especialmente el Barrio del Sol y el Barrio de la Solana.
A corta distancia de Potes se encuentra el monasterio de Santo Toribio de Liébana, famoso por ser un punto importante de peregrinación, ya que alberga la tumba de Santo Toribio y el fragmento más grande de la Cruz de Cristo que se conserva. Este fragmento de la Lignun Crucis atrae a cientos de peregrinos que recorren el Camino lebaniego. El monasterio cuenta con un aparcamiento gratuito de gran capacidad, aseos exteriores y voluntarios que asisten a los peregrinos. Desde el aparcamiento hay una preciosa vista.
Además del edificio de la iglesia, que alberga los restos de Santo Toribio y la Lignun Crucis, hay adosado un edificio posterior, que en mi opinión resta encanto al conjunto. Aunque dada la importancia que este monasterio ha tenido desde su fundación en el siglo VI, es de entender que los monjes, benedictinos en su origen y franciscanos posteriormente, debieran ampliar el edificio para residir.
Fue en el siglo IX cuando, para protegerlo del avance de las tropas musulmanas, la Lignun Crucis es traída a este monasterio desde Astorga, donde se encontraba desde el siglo V, cuando el obispo de Astorga la trajo desde Jerusalén. Desde ese momento Santo Toribio se convierte en lugar de peregrinación, siendo año Santo cada vez que el 16 de abril, festividad de Santo Toribio, cae en domingo.
Desde el monasterio continuamos la carretera en dirección Fuente De, aunque no vamos a llegar a este punto, ya que no tenemos planificado subir al famoso teleférico que nos izaría hasta los Picos de Europa, nuestro destino está más cerca, a unos 10 km de Santo Toribio, y es la preciosa localidad de Mogrovejo.
Atravesamos el pueblo con el coche para llegar al aparcamiento habilitado al final de este, desde donde hay unas vistas espectaculares del valle. Desde aquí nos deleitamos recorriendo esta pintoresca localidad, para mi gusto una de las más bellas y mejor preservadas del valle. Destaca en la altura una torre palacio, que al ser privada solo puede observarse desde fuera, pero a la que merece la pena acercarse y rodear por la belleza del camino y las vistas del valle y del pueblo desde ella. Mogrovejo es un punto excelente para realizar rutas por los picos de Europa, una de ellas de 9 km que va recorriendo los pueblos de la zona. El pueblo cuenta con algunos alojamientos rurales, perfectamente integrados en su casco histórico, que es toda la localidad, un bar y un par de restaurantes, uno en el centro y otro, más grande en el acceso al pueblo desde la carretera. Ya sea en esta localidad o en Potes, no nos podemos ir del valle sin degustar el famoso cocido lebaniego.
Desde Mogrovejo comenzamos a desandar el camino, de vuelta al desfiladero de la hermida, pero antes de despedirnos del valle nos queda una última parada, la ermita de Santa María de Lebeña. Es sin duda un lugar mágico, por la belleza de su entorno, con los impresionantes Picos de Europa como telón de fondo y el encanto de la construcción.
La iglesia de Santa María de Lebeña es Mozárabe y data del siglo X. Los mozárabes, eran los cristianos Hispano-visigodos, que venían huyendo de territorio musulmán. Al entrar en este templo, lo que mas llama nuestra atención, son los arcos de herradura de la época prerrománica. La torre campanario que hay al lado se construyó en el siglo XVIII, ya que el edificio carecía de campanas para llamar a la oración a los fieles del cercano pueblo de Lebeña, del que hace la función de iglesia Parroquial. Se construyó en un edifico aparte ya que la ermita está protegida y no puede ser modificada.
Dice la leyenda que el Conde de Lebeña, como era del norte, plantó un árbol de esta zona, el Tejo, el árbol sagrado de los cántabros. Su esposa era una noble del Sur, Doña Justa, trajo un Olivo de su tierra, símbolo de la paz, e igualmente lo plantó junto al templo. Querían que los dos árboles perduraran durante mucho tiempo recordándoles, lo cual consiguieron, pues, mil años mas tarde, el templo, el Tejo y el Olivo aún están presentes. El tejo fue tumbado por un temporal en 2007, pero se consiguió salvar un esqueje que vuelve a vivir junto al templo y al olivo.
La ermita se visita de forma guiada, el horario de tarde comienza a las cuatro y cada visita tiene una duración de entre 20 minutos y media hora. El precio son dos euros y merece mucho la pena por el entusiasmo de la guía, lo ameno y divertido que lo hace y la historia del edificio.
Sin duda un valle para recorrer lentamente, saboreando el paisaje.
sábado, 12 de septiembre de 2020
De Pesués a Pechón. Recorrido entre dos rías.
Hoy vamos a realizar un recorrido cuyo atractivo principal es el paisaje y la naturaleza, y este atractivo es enorme.
En nuestra estancia en la parte oriental de Asturias vamos a hacer una pequeña incursión en una bonita zona de la vecina Cantabria. En ella la comunicación entre el mar y la tierra es máxima, en forma de dos rías que se adentran en esa tierra que las recoge y aprovecha ese agua para crear paisajes maravillosos.
Partimos de la localidad de Colombres en dirección Pesués, donde vamos a hacer una primera parada en uno de los puentes que cruzan la ría de Tina Menor, un lugar que nos había llamado la atención desde la autovía el día de nuestra llegada a Asturias. El paisaje de las rías cambia mucho con las mareas, en esta ocasión da igual si la marea está alta o baja, en ambos casos el lugar merece la contemplación.
Después de esta parada seguimos la N-634 en dirección Santander, solo unos pocos kilómetros, para tomar un camino, mal señalizado, a la izquierda que nos conduce a la playa del Sable. Es esta una playa interior ,de ría, tranquila y con gran encanto, difícil de encontrar si no conoces la zona o no utilizas Google Maps. Es visitada sobre todo por lugareños.
Después de ver esta playa volvemos a salir a la N-634, ahora en dirección Asturias, de nuevo hasta Pesués, para tomar la CA-380 en dirección Pechón. Es una carretera en ascenso en la cual a los pocos kilómetros encontramos un bonito mirador donde se puede admirar la Playa del Sable desde arriba y el paisaje de la ría.
Seguimos hasta llegar a Pechón y buscamos en Maps la dirección para llegar a la playa de Amio. Google maps nos manda por un camino en el que llegamos al acceso a la playa, pero en verano, al ser una carretera estrecha el acceso es en una sola dirección, y nosotros estamos en la salida. Decidimos aparcar el coche y dar un pequeño paseo hasta la playa. No es demasiada la distancia, apenas un par de kilómetros, pero la imprevisible meteorología del norte nos la juega y comienza a llover, bastante la verdad. Decidimos entonces volver al coche y tomar el otro camino en la dirección correcta para llegar al aparcamiento de la playa. Desde este hay una bonita vista de la playa desde arriba. En bajamar hay un entrante de arena que llega hasta una zona rocosa, cuando empieza a subir la marea el mar va cerrando este entrante desde ambos lados creando la sensación de que estás andando por un puente de arena en medio del mar.
Cuando llegamos a la playa estaba subiendo la marea, por lo que al recorrer esta zona mi sensación era que estaba andando en medio del mar, como Moisés en el Mar Rojo, y que en cualquier momento se me cerraría y me tragaría, vale no del todo que la profundidad no era mucha, pero la imaginación al poder.
Después de un rato disfrutando la playita y tomando fotografías, nos vamos a dar una vuelta por la zona y la sorpresa es que llegamos, después de un corto recorrido, al lugar desde el que nos habíamos dado la vuelta obligados por la lluvia. Es lo que tiene no conocer las cosas, en cualquier caso ambos paseos nos permitieron conocer bastante esta zona tan bonita.
Proseguimos camino haciendo una ruta circular por esta carretera CA-380, saliendo de Pechón en dirección Unquera/Bustio, lo que nos permite disfrutar del bonito paisaje ahora ofrecido por la otra ría, la ría de Tina Mayor. Desde ella se puede admirar la playa de Pechón, la ría y la desembocadura en esta del rio Deva.
Llegamos hasta Unquera, solo separada de Bustio por el río Deva, hasta el punto que es difícil distinguir una localidad de otra, y después de un paseo y tomar algunas imágenes, desde sus puentes, tomamos la carretera que parte de Bustio hacia Colombres, que será el fin de este trayecto y donde aprovecharemos para comer y pasar la tarde visitando sus casas indianas. Pero esa es otra historia que os contaré otro día.
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| Unquera y Bustio, separadas por el rio Deva. |
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| Bustio. |
martes, 17 de julio de 2018
Ruta por la Costa Cantábrica, desde Castro Urdiales a Gijón.
| Castro Urdiales. |
Cantabria y Asturias son dos comunidades que nos gusta mucho visitar, lo hemos hecho en varias ocasiones, con y sin niños, aunque en cada caso el ritmo del viaje es diferente. En esta ocasión eran nuestras vacaciones de verano y elegimos zonas cercanas a la costa, para que los niños pudieran disfrutar también un poco el mar. Había dos actividades que queríamos realizar con ellos, la visita al parque natural de Cabárceno y el descenso del Sella. El resto iba surgiendo sobre la marcha, aunque los que me conocen ya saben que me gusta informarme bien de todo lo que puede dar de si una zona, aunque luego la climatología o simplemente las ganas de disfrutar un lugar más que otro hagan cambiar los planes previos.
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| Cuevona de Ardiles. |
| Cuevona de Cuevas del Agua. |
Recorrimos el casco histórico en el que había un mercadillo medieval. Desde allí fuimos a ver la playa del Sablón y el paseo de San Pedro con sus preciosas vistas. Tras volver al puerto para comer en uno de sus restaurantes, nos fuimos a ver la playa de Torimbia, pero fue imposible aparcar por la gran cantidad de gente que había allí. Emprendimos camino de regreso a Ribadesella un poco decepcionados, pero al pasar por la carretera vimos una tranquila playa, como un entrante de mar, a la altura de los pueblos de Barro y Niembru. El entorno era precioso, con unas vistas desde la playa de una ermita y las montañas. En la playa con marea alta no se accedía a la orilla del mar, al ser un entrante de mar, pero al bajar la marea el acceso al mar se hace posible y la playa es preciosa.
Tras esta gran tarde de playa decidimos cenar en Tereñés y fuimos al bar el Prau, donde cenamos divinamente, a destacar el chorizo que estaba de infarto.
En nuestro séptimo dia vamos a recorrer la llamada costa de los dinosaurios, desde Ribadesella hasta la localidad de Tazones, donde estaremos los dos próximos dias. Salimos de Tereñés en dirección a Colunga, localidad donde se encuentra el Museo del Jurásico de Asturias. Antes de llegar a Colunga paramos en el mirador de Fitu, desde donde tenemos unas magníficas vistas de los Picos de Europa.
Es un edificio que tiene la forma de una huella de dinosaurio. Los miércoles el museo es de acceso gratuito, por lo que suele haber más gente, sobretodo en verano. Aún siendo gratuita yo os recomiendo que paguéis el pequeño suplemento (1,73 euros) de la visita guiada, merece la pena. Nosotros fuimos un día distinto, pero nos hicieron un descuento por haber visitado la cueva de Tito Bustillo en Ribadesella, (no tiréis los tickets si vais a los dos sitios).
| Torazu. |


































