miércoles, 15 de noviembre de 2017

Brujas. La ciudad de cuento.




Brujas es una ciudad que parece sacada de un cuento. Su historia está íntimamente ligada a sus canales. La sedimentación hizo que perdiera su acceso al mar en el siglo XI, pero en 1134 una fuerte tormenta formó un canal natural que permitió  recuperar su salida al mar. Comienza en este momento un periodo de esplendor para la ciudad, convirtiéndola en una de las más ricas de la Europa medieval. Alrededor del 1500 la sedimentación del canal lo vuelve innavegable, por lo que la ciudad, sin una salida al mar, pierde su peso comercial. Esto provoca la decadencia de Brujas, que es abandonada por muchos de sus habitantes. El anonimato que vivió  durante casi cuatro siglos, ha hecho que Brujas sea una de las ciudades medievales mejor conservadas del mundo.

El nombre de Brujas es una adaptación al español de su nombre flamenco "Brugge", se debe a que en flamenco/neerlandés Brug significa puente.  Se decidió llamarla Brugge por la gran cantidad de puentes que en ella existen.

Llegamos a Brujas en tren procedentes de Bruselas. Para nuestros viajes en tren por Bélgica hemos comprado un bono Rail Pass de diez viajes, este sale más económico que comprar los viajes individuales. Somos tres personas y vamos a realizar un total de nueve trayectos, Bruselas-Brujas, Brujas-Gante, Gante-Bruselas, así que nos sale a cuenta. El Rail Pass se compra en cualquier estación de tren, nosotras lo compramos en la Estación Central de Bruselas,  es una plantilla en blanco de diez viajes  que has de rellenar con la ruta y la fecha antes de montar en el tren.



La estación de tren de Brujas está muy cerca del casco histórico, por lo que nos vamos andando atravesando el bonito parque de Minnewater. Pasamos por la calle comercial Steenstraat, donde  nos vamos haciendo una idea de la belleza de esta ciudad, todas las fachadas respetan la arquitectura tradicional. Desembocamos en la Grote Markt, nuestro hotel  se encuentra justo detrás de la famosa Torre Belford. La plaza nos deja impresionadas, es una explosión de belleza mires a donde mires.





Esta fabulosa plaza está situada en el centro de la ciudad y tiene una superficie de una hectárea. Destacan en ella la Torre Belford o campanario de Brujas, el Palacio de la Provincia, las antiguas casas gremiales con sus fachadas de colores y sus tejados a dos aguas. En el centro de la plaza están las estatuas de Jan Breydel y Pieter de Koninck, los héroes que lucharon junto al Duque de Flandes contra los franceses en 1302.

Torre Belford



Tras hacer el check-in y dejar el equipaje, nos vamos a hacer un crucero por los canales de esta ciudad. Todo el centro de Brujas está rodeado de canales que se entrelazan entre si. Un crucero por ellos nos permite descubrir rincones que de otro modo no podríamos disfrutar, el crucero permite ver de cerca y desde otra perspectiva las tradicionales casas de arquitectura típica flamenca y pasar bajo los antiguos puentes de piedra. Los puntos de embarque están en lugares muy céntricos y de fácil acceso, la duración aproximada del trayecto es de 30 a 35 minutos.





Tras el paseo en barca y una reparadora comida nos vamos a ver el Museo Groeninge para ver las obras de los pintores flamencos primitivos. En este museo podemos ver obras espectaculares como la impresionante Virgen del canónigo Van der Paele, de Van Eyck.



Posteriormente nos dirigimos a las afueras del casco antiguo para ver un parque con molinos tradicionales. Estos molinos se encuentran en el tranquilo parque de Kruisvest, en la zona norte, cerca de la puerta de la Santa Cruz  (Kruispoort). En este bello entorno se alzan cuatro molinos tradicionales con sus enormes y desafiantes aspas. Uno de estos molinos es visitable, nosotras no lo vimos porque cuando llegamos ya estaba cerrado.

Kruispoort.




Volvemos callejeando por el casco histórico de Brujas hasta llegar de nuevo  a la Plaza Grote Markt. Desde allí nos dirigimos a la cercana Plaza Burg. En esta Plaza está el magnífico edificio del Ayuntamiento de Brujas y la Basílica de la Santa Sangre. A esta hora ambos están cerrados pero planeamos visitarlos al dia siguiente.

Ayuntamiento de Brujas.


Nos disponemos a atravesar el arco del pasaje que separa esta plaza del callejón de asno ciego. Antes de esto no podemos evitar dirigir nuestra mirada hacia arriba y fijarnos en las imponentes estatuas que coronan este arco.




El callejón del asno ciego se denomina así debido a que, en una esquina de la calle, había un molino tirado por un burro al que tapaban los ojos para que no se le hiciera monótono su trabajo. A través de el llegamos a la Plaza de los Curtidores, cuentan que en su origen el olor en esta plaza era poco agradable,debido a la actividad que en ella se desarrollaba, de esto da fe una figurita esculpida en una esquina. Hoy es un precioso rincón lleno de restaurantes y cafeterías.




Desde aquí nos vamos paseando hacia el Beaterio, que encontramos cerrado. Es un recinto cerrado con casitas alrededor de un gran jardín,  data del siglo XIII  y su construcción se realizó para albergar a viudas y huérfanas de los cruzados. Este lugar, que pudimos visitar a la mañana siguiente, nos trasporta a otra época, parece que no ha pasado el tiempo ya que se respira una gran quietud. Hoy está habitado por monjas benedictinas y permanece abierto y con entrada libre hasta el anochecer.



Nada más salir del Beaterio llegaremos a un puente que tendremos que cruzar, este da vistas al “lago del amor”, esta parte es especialmente bonita puesto que sus aguas están llenas de cisnes blancos. Hay una leyenda asociada a la presencia de tantos cisnes en Brujas.




Cuenta la leyenda que el pueblo de Brujas ejecutó a uno de los administradores de la corte del conde Maximiliano de Austria , el ejecutado se llamaba Pieter Lanchals que significa “cuello largo” y su escudo de armas tenía un cisne blanco,  Maximiliano castigó al pueblo de Brujas obligándolo a mantener cisnes en el lago para la eternidad.

Seguimos paseando hasta el cercano Lago del Amor, llamado así por su romántica belleza, belleza que es incrementada por los los cisnes que encontramos tanto en el lago como en los canales. Este lago era en el medievo el puerto de Brujas, cuando se cerró el canal comenzó la decadencia de la ciudad.

Brujas es una ciudad bastante turística, por lo que suele estar muy concurrida, pero muchos visitantes se marchan al llegar la noche. Pasar al menos una noche en ella os permitirá descubrir una nueva perspectiva,  paseando en la tranquilidad del anochecer, cuando cierran las tiendas, se marchan los visitantes y la ciudad se sumerge de nuevo en la Edad Media.

Al dia siguiente, tras desayunar en una cafetería de la Grote Mark, nos dirigimos al ayuntamiento de Brujas. El ayuntamiento de Brujas se encuentra en la Plaza Burg. Fue construido en el estilo gótico-florido desde 1376 hasta 1421,  es uno de los ayuntamientos más viejos de Bélgica. Tiene dos salas muy conocidas, la Sala Gótica y la Sala Histórica. La grandeza del ayuntamiento es una muestra de la expansión económica de Brujas durante el siglo XIV. En la Sala Gótica hay numerosos murales históricos y una impresionante bóveda colgante de madera. En la sala histórica están expuestos documentos y pinturas relacionadas con la rica historia de Brujas. La fachada del ayuntamiento está decorada con esculturas, pero las que vemos hoy en día no son las originales. Las originales fueron destruidas por los franceses durante su ocupación de Brujas en tiempos de la Revolución.

Sala Gótica.


Tras esta visita nos encaminamos hacia la Basílica de la Santa Sangre que se encuentra en la misma plaza. Es una basílica menor de culto católico, construida en el siglo XII, como capilla de la residencia del conde de Flandes. La iglesia alberga una venerada reliquia de la sangre de Cristo, supuestamente recogida por José de Arimatea y traída de Tierra Santa por Teodorico de Alsacia, Conde de Flandes. La Basílica tiene dos niveles, la capilla inferior está dedicada a San Basilio el Grande. Es una oscura estructura románica que se mantiene prácticamente en el estado original. La reliquia de la Santa Sangre se encuentra en la capilla superior, reconstruida en estilo gótico durante el siglo XVI y renovada numerosas veces durante el siglo XIX en estilo neogótico, con una profusa decoración.




A través del callejón del asno ciego y atravesando la plaza de los curtidores, nos dirigimos a la Iglesia de Nuestra Señora. Es una iglesia iniciada en el siglo XIII y cuya construcción continuó durante los siglos XIV y XV. Tiene  una torre que es la más alta de la ciudad. Nuestra intención era ver la escultura de la Madonna de Miguel Angel, única obra del autor fuera de Italia, pero la iglesia se encontraba en restauración, por lo que solo pudimos hacer una visita parcial y no vimos la escultura.

Desde allí nos vamos hacia el beaterio que hoy si podemos visitar, la entrada es libre. Tras esta visita vamos de nuevo al lago del amor para verlo de nuevo a la luz del día.



Tras esta interesante ruta volvemos al hotel para recoger las maletas y dirigirnos a la estación de Brujas para coger el tren que nos trasladará a Gante en solo media hora.

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