viernes, 15 de septiembre de 2017

Vejer de la Frontera.

2 de septiembre de 2017.




Hoy nuestro destino es el bonito pueblo de Vejer de la Frontera, en la provincia de Cádiz. Llegamos en coche desde Sanlucar de Barrameda. Al llegar al pueblo hay un parking gratuito de gran capacidad desde el que salen unas escaleras, algo empinadas, que nos llevan directamente al casco histórico. Vejer tiene un buen puñado de monumentos interesantes dentro de su casco histórico, bellas iglesias, murallas, puertas y un castillo




lateral de la Iglesia del Divino Salvador.
El casco histórico es un recinto amurallado flanqueado por cuatro puertas, Arco de la Segur,  Arco de la Villa, Arco de Sancho IV y el Arco de la Puerta Cerrada. Tiene también tres torres, Torre de la Corredera, Torre de San Juan y Torre del Mayorazgo. Además destacan la iglesia del Divino Salvador y el Castillo.

Iglesia del Divino Salvador.

Arco de la Segur.
Para mi la mayor belleza de Vejer es callejear por sus sinuosas calles encaladas en blanco sin un rumbo definido.







De esta forma llegamos al castillo, este se encuentra en la zona más alta de Vejer y está construido sobre los restos de un castillo árabe del cual queda una puerta de arco de herradura. El castillo está abierto desde las 11 hasta las 14 horas y de 18,30 a 22 en verano, en otras fechas mejor consultar la oficina de turismo http://www.turismovejer.es/es.

La entrada para ver el recinto es  completamente gratuita. Cuando nosotros fuimos había un grupo de niños que habían preparado una visita guiada a los visitantes. Era un grupo de Scout del pueblo que de esa forma recaudaban dinero para un campamento, nos pareció muy interesante, algunos eran niños muy pequeños de 6 o 7 años y estaban realmente comprometidos con su cometido de guías. En el castillo se puede dar un paseo por las almenas y disfrutar de unas vistas increíbles del pueblo, además de visitar el patio de armas, un antiguo aljibe y una vivienda convertida en museo.









En un precioso mirador sobre el pueblo encontramos una escultura homenaje a la cobijada de Vejer. Este es el traje típico de Vejer de la Frontera. La cobijada es una mujer que se cubre parte del rostro con el manto, de color negro, dejando solo visible uno de sus ojos. Se cree que este traje es una tradición de origen castellano. Su origen se remonta a los siglos XVI y XVII, aunque por su composición parece que mantiene alguna reminiscencia islámica.







La verdad es que Vejer no decepciona al visitante, es un bello pueblo que desprende una luz intensa y un frescor que se agradece y reconforta en los días estivales. Sin duda una visita imprescindible que se completa con su bella costa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario